MENSAJE DE SU
SANTIDAD BENEDICTO
XVI
PARA LA CELEBRACIÓN DE LA XLIV JORNADA MUNDIAL DE LA
PARA LA CELEBRACIÓN DE LA XLIV JORNADA MUNDIAL DE LA
La libertad
religiosa en el mundo
14. Por último, me dirijo a las comunidades cristianas
que sufren persecuciones, discriminaciones, actos de violencia e intolerancia,
en particular en Asia, en África, en Oriente Medio y especialmente en Tierra
Santa, lugar elegido y bendecido por Dios. A la vez que les renuevo mi afecto
paterno y les aseguro mi oración, pido a todos los responsables que actúen
prontamente para poner fin a todo atropello contra los cristianos que viven en
esas regiones. Que los discípulos de Cristo no se desanimen ante las
adversidades actuales, porque el testimonio del Evangelio es y será siempre
un signo de contradicción.
Meditemos en
nuestro corazón las palabras del Señor Jesús: «Dichosos los que lloran, porque
ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados […]. Dichosos vosotros cuando os insulten y os
persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y
contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo» (Mt 5,
5-12). Renovemos, pues, «el compromiso de indulgencia y de perdón que hemos
adquirido, y que invocamos en el Pater Noster, al poner nosotros mismos
la condición y la medida de la misericordia que deseamos obtener: “Y perdónanos
nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores” (Mt
6, 12)».[17] La violencia no se vence con la violencia. Que
nuestro grito de dolor vaya siempre acompañado por la fe, la esperanza y el
testimonio del amor de Dios. Expreso también mi deseo de que en Occidente,
especialmente en Europa, cesen la hostilidad y los prejuicios contra los
cristianos, por el simple hecho de que intentan orientar su vida en coherencia
con los valores y principios contenidos en el Evangelio. Que Europa sepa más
bien reconciliarse con sus propias raíces cristianas, que son fundamentales
para comprender el papel que ha tenido, que tiene y que quiere tener en la
historia; de esta manera, sabrá experimentar la justicia, la concordia y la
paz, cultivando un sincero diálogo con todos los pueblos.
La libertad
religiosa, camino para la paz
15. El mundo tiene necesidad de Dios. Tiene necesidad de
valores éticos y espirituales, universales y compartidos, y la religión puede
contribuir de manera preciosa a su búsqueda, para la construcción de un orden
social justo y pacífico, a nivel nacional e internacional.La paz es un don de Dios y al mismo tiempo un proyecto que realizar, pero que nunca se cumplirá totalmente. Una sociedad reconciliada con Dios está más cerca de la paz, que no es la simple ausencia de la guerra, ni el mero fruto del predominio militar o económico, ni mucho menos de astucias engañosas o de hábiles manipulaciones. La paz, por el contrario, es el resultado de un proceso de purificación y elevación cultural, moral y espiritual de cada persona y cada pueblo, en el que la dignidad humana es respetada plenamente. Invito a todos los que desean ser constructores de paz, y sobre todo a los jóvenes, a escuchar la propia voz interior, para encontrar en Dios referencia segura para la conquista de una auténtica libertad, la fuerza inagotable para orientar el mundo con un espíritu nuevo, capaz de no repetir los errores del pasado. Como enseña el Siervo de Dios Pablo VI, a cuya sabiduría y clarividencia se debe la institución de la Jornada Mundial de la Paz: «Ante todo, hay que dar a la Paz otras armas que no sean las destinadas a matar y a exterminar a la humanidad. Son necesarias, sobre todo, las armas morales, que den fuerza y prestigio al derecho internacional; primeramente, la de observar los pactos». [18] La libertad religiosa es un arma auténtica de la paz, con una misión histórica y profética. En efecto, ella valoriza y hace fructificar las más profundas cualidades y potencialidades de la persona humana, capaces de cambiar y mejorar el mundo. Ella permite alimentar la esperanza en un futuro de justicia y paz, también ante las graves injusticias y miserias materiales y morales. Que todos los hombres y las sociedades, en todos los ámbitos y ángulos de la Tierra, puedan experimentar pronto la libertad religiosa, camino para la paz.
Vaticano, 8 de diciembre de 2010
BENEDICTUS PP XVI

Estimado Amigo Bloggero:
ResponderEliminarHace una semana di a conocer mi nuevo Blog www.CONSUELAAMIPUEBLO.org para el cual tengo una responsabilidad muy grande, pues su objetivo es "Consolar a los que sufren" y lo hare apoyandome del Evangelio de la Consolación, reflexiones y testimonios.
Hoy estoy aquí para pedirte que me ayudes a abrirle un camino a nuestro Señor Jesús, promoviendo este blog en facebook, en tu blog, en donde puedas. El material compartido en este blog esta basado en Amor y Fe.
Ayudanos a poder llegar a mucha gente que viven cegados, escondidos, con un corazón quebrantado para darles la buena nueva: Diles que Yo su Dios estoy aquí (Is 40,9)
Gracias!!