Muchas veces oímos y repetimos frases populares, muchas de ella conocidas en el mundo entero. Las decimos y no sabemos su origen. Aquí, tres de ellas, podamos decirlas con más propiedad al conocer su origen.
RENACER DE LAS CENIZAS
La idea de volver a alzar vuelo después de una gran crisis suele ser alegóricamente expresada mediante la antiquísima leyenda egipcia del ave Fénix. Un pájaro fabuloso de brillante plumaje dorado y escarlata que emitía un canto muy melodioso y cuya vida se extendía -las versiones difieren- entre los cinco y los once siglos. Antes de morir, el Fénix -del que existía un único ejemplar-, se preparaba un nido hecho con ramas de árboles raros y hierbas aromáticas al que se prendía fuego, y el ave se extinguía entre sus llamas. Resucitaba muy pronto de las cenizas, intacta y rejuvenecida, para vivir otra vez por siglos. La creencia -que evoca la muerte diaria del sol y los otros fuegos de un nuevo amanecer- dio lugar al dicho “renacer de las cenizas" y a su equivalente, menos empleado, "ser como el ave Fénix”. Una metáfora que condensa el destino de aquellos que, tras un fracaso que se creyó definitivo, retoman con el fervor y la fortuna que suponían para siempre incinerados. El nombre del ave también se aplica a quien, por sus cualidades, excede la comprensión humana.
¿Estás en un momento en donde necesitas resurgir de las cenizas del fracaso o de la caída en algún vicio o pecado? Pues, mira alto al Cielo, Dios te da la gracia para que te levantes y vueles a El como el Ave Fénix. Lo único que se necesita es tu determinación.
SI LA MONTAÑA NO VIENE A MAHOMA…
Mahoma convenció a sus seguidores de que a una orden suya se le iba a acercar una montaña desde la cual predicaría. La muchedumbre se reunió; Mahoma llamó una y otra vez a la montaña y cuando ésta no se movió de su lugar, el profeta dijo sin abochornarse: "Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma irá a la montaña". Este texto no pertenece a ningún libro religioso ni procede de Oriente. Figura en los Ensayos de Sir Francis Bacon (1561-1626), filósofo inglés y canciller del reino, quien fue precursor del método experimental en la ciencia y uno de los más firmes adversarios del conocimiento dogmático y supersticioso de la Edad Medía.
¡El milagro sucede según sea la fe que tengas! Dios pone en nuestras manos muchas herramientas para lograr lo que con fe y según Su plan necesitamos hacer. Muévete, acciona… Eres el instrumento del obrar de Dios y será contigo que El hará el milagro.
BUSCARLE LA QUINTA PATA AL GATO
Cuando se tienen reparos sobre la conducta o los dichos de terceros se utiliza esta frase, cuya forma correcta según algunos sería “buscarle tres pies al gato". Los diccionarios no se ponen de acuerdo. El de María Moliner, por ejemplo, prefiere esta última versión y la define como: “buscarle complicaciones a un asunto que de por sí no las tiene". La mayoría de la gente al citar el dicho menciona tanto al micifuz al que le falta una extremidad como al que le sobra.
Para ellos el sentido es idéntico. Y todavía están los que hacen distingo acerca de la aplicación del tres o del cinco. Los que la emplean en la primera forma sostienen que se refiere a lo fácil que resulta criticar: frente a cualquier minino, sea persa o atorrante, hasta el más torpe encuentra los tres pies requeridos. En cuanto a lo de la quinta en no querer aceptar, por mala fe o ignorancia, la realidad tal cual ES. Una cuarteta anónima resume muy bien este dilema trivial: "El normal cuatro presenta, tres si le falta una sola, y cinco si quien las cuenta toma por pata la cola” una solución salomónica, como se ve.
La Solución: simplifícate la vida. La sencillez y simplicidad de los hijos de Dios abre el entendimiento y encuentra nuevas formas y caminos para llegar a la Verdad Única. Si no es necesario, no busquemos esa quinta pata al gato y seamos libre; Ojo, que sencillez no es mediocridad sino camino de Plenitud. Imitemos la sencillez de María y amemos a Dios y a los demás con libertad de espíritu.






















