Cuenta la historia de
la vida de Santo Domingo de Guzmán, que la misma Madre de Dios en persona, le
enseñó a rezar el Rosario en el año 1208, le pidió que propagara esta devoción
y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe cristiana.
Es por esto que Santo Domingo es considerado con toda justicia el padre y
fundador del Rosario; este santo logró unir lo que en esencia es esta
maravillosa devoción: la recitación de las plegarias a la Madre del Redentor,
con la meditación de los misterios de la vida, muerte y resurrección de Cristo.
El Rosario se mantuvo
como la oración predilecta durante casi dos siglos. Cuando la devoción empezó a
disminuir, la Santísima Virgen se apareció a Alano de la Roche y le dijo que
reviviera dicha devoción. Nuestra Santa Madre le dijo también que se
necesitarían volúmenes inmensos para registrar todos los milagros logrados por
medio del Rosario y reiteró las promesas dadas a Sto. Domingo referentes al Rosario.
Algunas de estas promesas son: 1) Aquellos que recen
con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales; 2)Prometo mi
protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario; 3) El Rosario es un
arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los
pecados; 4) Aquel que sea
verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos; 5) Aquellos que recen
con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su muerte encontrarán la
luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la muerte participarán en
el paraíso por los méritos de los Santos; 6) Libraré del
purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente; 7) Los niños devotos
al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
Un poco más de Historia. La
fiesta a Nuestra Señora del Rosario (7 de octubre) fue instituida por la
Iglesia, para honrar la victoria del ejercito cristiano en la batalla de
Lepanto el 7 de octubre de 1571, cuando derrotó a la armada más grande y más
fuerte de los musulmanes, la cual amenazaba invadir Europa y destruir el
cristianismo. Para entonces, el Papa
era San Pío V, quien era miembro de la Orden de Santo Domingo, y estaba muy consciente
del poder de la devoción al Rosario, pidió a toda la Cristiandad que lo rezará y que hiciera ayuno, suplicándole a la Santísima Virgen su auxilio ante aquel peligro. En gratitud perpetua a Dios por la victoria, el Papa Pio V iinstituyó la
fiesta de la Virgen de las Victorias, después conocida como la fiesta de la Virgen del Rosario.
A través de la
historia de nuestra Iglesia los Papas y santos han sido fervientes devotos de
esta oración mariana tan singular. Ellos han contribuido con su fe y formación
a sembrar en el pueblo de Dios un amor y fervor singular al Santo Rosario,
logrando de este modo, que a través de él, sean innumerables las almas que han
alcanzado su salvación y santificación. Los ejemplos más recientes los tenemos
en el San Padre Pío, la Beata Madre Teresa de Calcuta y el Beato Juan Pablo II;
todos devotos fervientes de María Santísima y del rezo del Santo Rosario. Esto así,
porque el Rosario es una verdadera fuente de gracias para los cristianos…gracias
que recibimos a través de la Virgen María, quien es la medianera de todas las gracias
de Dios. Recordemos que fue a través de Ella que llegó el Salvador al mundo, y
que fue por intercesión suya que Jesús obró su primer milagro en las Bodas de
Cana. Deducimos así, que es Voluntad
de Dios que sea a través de Ella que
recibamos Sus gracias y bendiciones.
Nosotros como
católicos y como amantes de la Reina del Cielo también hemos de abrazar esta
piadosa y poderosa oración. Se podría decir, del Rosario; que es la oración de
los sencillos y de los grandes. Es tan simple, que está al alcance de todos; se
puede rezar en cualquier parte y a cualquier hora. Podríamos decir que el Santo
Rosario honra a Dios y a la
Santísima Virgen de un modo especial.
La Virgen María llevaba
un rosario en la mano cuando se le apareció a Bernardita en Lourdes. Cuando se les apareció a los tres pastorcitos
en Fátima, también tenía un rosario y se identificó con el título de "Nuestra
Señora del Rosario". De igual forma se identificó en Sabana Grande, en
1953, diciendo: "Soy la
Virgen del Rosario"; allí, también llevaba un rosario
entre en sus manos.
En sus mensajes
dejados en Sabana Grande, Puerto Rico, la Virgen de Rosario de Pozo nos manda a la
oración, especialmente nos invita a concluir el día con el rezo de Santo
Rosario. Particularmente en el tercer mensaje nos promete su protecciónmaternal, cubriéndonos con su manto y facilitando las gracias necesarias si enestos momentos difíciles rezamos todos los días cinco misterios del Rosario. En
el sexto mensaje nos exhorta diciendo: “…Recen el Santo Rosario por la paz delmundo y para que mi Hijo calme la naturaleza…”; en ese mismo mensaje vuelve y repite:
“…Recen el Santo Rosario, esparzan la devoción al rezo del Santo Rosario”, aquí
nos da un mandato de esparcir la devoción del Rosario.
Como devota de la
Virgen del Rosario de Pozo soy testigo de cómo, a través del Rosario, se
obtienen una gran cantidad de beneficios, tanto espirituales como materiales…
lo he presenciado en mi vida y en la de cientos de personas. Y es que el Santo
Rosario, aunque es una oración muy sencilla, es muy completa, puesto que al
rezar con atención y corazón las oraciones vocales y meditar los misterios que
proclamamos, logramos una gran elevación de nuestro espíritu.
Descubre, por
tu fe y por los rezos de tu boca, el maravilloso poder del
Santo Rosario.


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