lunes, 17 de octubre de 2011

ALGO DE FE Y FISICA CUANTICA

En días pasados tuve la oportunidad de participar de una actividad sobre “Universo Cuántico ¿Realidad virtual o Ciencia ficción?”. En realidad, la base fundamental de la charla estaba basada en la Física Cuántica, por cierto, expuesta con mucha agudeza, claridad y conocimiento por el salvadoreño Jorge Chavarría. Estar allí, en principio me resultó gracioso, ¡¿esta servidora escuchando de física?! ¡¿Y cuántica?! Lo digo porque nunca me gustaron las matemáticas, los cálculos, fórmulas, nada de eso; y que conste en acta que siempre pasaba mis materias... Con el venir del tiempo me he dado cuenta lo esencial de todas ellas, no sólo para el desenvolvimiento de la vida sino para tratar de conocer a Dios. Así es, pues Dios y Su creación son perfección, y eso es la ciencia, la búsqueda del conocimiento de esa perfección ¡Todo es está tan perfectamente ordenado que es maravilloso!...Sigo con la física cuántica.
La física moderna está regida por la física cuántica. Para la mayoría de los seres humanos resulta desconocida y hasta es extraño su nombre, sin entender de qué se trata podrían hasta juzgarla mal, sobre todo cuando se les dice que tiene que ver con la energía, materia, luz, movimiento y vibraciones ondulatorios. Algunos, por ignorancia, corren el riesgo de equivocarse, por creer que se refiere a esoterismo, nueva era o algo así, pero no, es pura ciencia. En la charla que participé nos decían que la humanidad actual desconoce los descubrimientos que se han realizado por la física cuántica, pues los conocimientos de estos descubrimientos conllevan la ruptura de unos paradigmas establecidos en torno a la materia, la luz, el origen de las conductas, el tiempo, el espacio y otros muchos más.
Soy católica, y católica practicante, mi fe es de convicción y vivencia; por eso al escuchar todo esto quedé con muchas inquietudes, pero no de esas que distraen el corazón y la mente de lo que se cree, todo lo contrario. En la medida en que escuchaba mis pensamientos iban haciendo un mapa mental e hilvanando lo que oía con las enseñanzas de mi fe católica, de mi creencia en un Dios que es Todopoderoso y quien creó TODO de la NADA, PRINCIPIO Y FIN. Para mí todo encajaba ¡Por supuesto que sí!
Mis inquietudes me han llevado a investigar sobre la física cuántica y la fe católica. En mi ignorancia,  he descubierto que la mayoría de los científicos que fueron fundadores de la física cuántica era cristianos y muchos católicos practicantes. Aquí algunos de ellos:
Max Planck (1858-1947) Científico físico, católico, que recibió el Premio Nobel de Física en 1918, en reconocimiento a los servicios prestados en pro del avance de la Física, gracias al descubrimiento del quantum de energía. Propuso la famosa hipótesis cuántica, base del conocimiento del mundo atómico. El llego a decir: “Lo que me ha sido de más ayuda (en la vida) y lo que considero como un favor del Cielo es el hecho de que, desde mi niñez, esté plantada en lo más profundo de mi ser una fe en el Todopoderoso y Bueno por Excelencia, que no iba a ser rota por nada. Ciertamente sus caminos no son nuestros caminos, pero la confianza en Él nos ayuda aun a través de las más duras pruebas”. “Sobre la entrada del templo de la ciencia están escritas estas palabras: ‘Tú debes tener fe’. Es una cualidad sin la cual el hombre de ciencia no puede pasar”. “Para las personas creyentes, Dios está al principio; para los científicos al final de todas las reflexiones”.
Arthur Holly Compton (1892-1962).  Recibió el Premio Nobel en 1927 por el descubrimiento del efecto físico que lleva su nombre (que tiene que ver con los rayos X). Sus contribuciones científicas fueron importantes en la formación de la mecánica cuántica. “Para mí, la fe comienza con la comprensión de que una inteligencia suprema dio el ser al universo y creó al hombre. Yo no encuentro difícil tener esta fe, porque un universo ordenado, inteligente, da testimonio de la más grande declaración jamás hecha: ‘En el principio creó Dios’ ”.
Louis de Broglie (1892-1987) Ferviente católico durante toda su vida, y que recibió el Premio Nobel de FÍSICA de 1929, él es pionero de la mecánica ondulatoria. El premio fue por el descubrimiento de la naturaleza en ondas de los electrones.
Erwin Schrodinger (1887-1961) Científico católico y uno de los creadores de la física cuántica; recibió el Premio Nobel en 1933 por el descubrimiento de nuevas formas productivas de la teoría atómica. Creador de la Mecánica Ondulatoria. En su concepción del mundo incorporaba elementos religiosos orientales y para quien la idea de Dios es la más sublime que pueda concebir la mente humana. “La obra maestra más fina es la hecha por Dios según los principios de la mecánica cuántica”.
Wolfgang Pauli (1900-1958) Físico católico; recibió el Premio Nobel de Física en 1945, uno de los creadores de la física cuántica con su principio de exclusión y el descubrimiento del neutrino.
Definitivamente, como decía Juan Pablo II, “la ciencia y la fe no son extrañas, sino que, por el contrario, ambas se necesita y se complementan recíprocamente”. Es por lo que debemos formarnos, para no confundirnos por ignorancia o por excesos de conocimientos, ambos nos pueden llevar a tener soberbia.
Decía Albert Einsten que el tiempo y el espacio son relativos, en virtud de esto, recuerdo lo que vivieron muchos hombres y mujeres en nuestra Iglesia, aquellos que llamamos santos y cuyas vidas tenemos para imitar, tanto en sus virtudes, como en la entrega y amor a Dios. Paradójicamente, ellos lograron alcanzar experiencias únicas, que a la luz de la fe y de la física cuántica son muy comprensibles. San Pablo decía que la fe es la prueba de las realidades que no se ven” (Heb 11, 1). Estos santos que conocemos, por su fe puesta en obras, lograron transformar la materia, detener el tiempo, desplazarse en el tiempo y en el espacio, ver el futuro, en fin, dones de Dios, que entran en el misterio del todo, pero que los seres humanos con corazón humildes y guiados por la Sabiduría Eterna, podemos alcanzar. El conocimiento de estos dones encuentran su explicación y comprensión humana en la física cuántica; esto al margen de la GRACIA, que es otra cosa.
Tengo la suerte, más bien el privilegio, de conocer a alguien que tuvo la experiencia de estar en este proceso relativo del tiempo y del espacio; hablo del Sr. Juan Ángel Collado,  quien de niño fue vidente de la Virgen María en su aparición, en Puerto Rico en 1953. En ese año, siendo niño, tuvo experiencias únicas donde él vivió y sintió esa relatividad (del tiempo y del espacio) no sólo a niveles cuánticos, sino también a niveles humanos. Pero, ésa es otra historia; seguiré escribiendo durante esta semana sobre estos temas, creo que son muy edificantes, y que nos ayudarán a descubrir que los verdaderos científicos –gente de ciencia, de Premios Nóvel- está más cerca de conocer a Dios, que aquellos gnósticos y filosofías extrañas, que no son ciencia, sino pensamientos soberbios, que lanzan pensamientos sin sustentarlos en la ciencia.  Cuidado, lector, cuidado de a quién lees y a qué crees. El que verdaderamente busca la ciencia, encuentra a Dios. Sigue leyendo los próximos artículos y verás que la verdad de esta afirmación.

4 comentarios:

  1. Interesante y reflexiva entrada. Estoy leyendo actualmente un escrito de J. Haught, su nombre es "Cristianismo y Ciencia" y esta muy interesante.En él el autor norteamericano habla de que la ciencia no se opone a la fe, lo que se opone a la fe es una ideología llamada materialismo científico, pero eso es más una ideología de algunos científicos ateos para intentar justicar su ateísmo. La ciencia nos ayuda a conocer mejor la naturaleza y contermplar su grandioso orden y finalidad.Bendiciones y que mamita María le guarde siempre.

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  2. Gracias, por su comentario y aporte, padre. "La ciencia nos ayuda a conocer mejor la naturaleza y contermplar su grandioso orden y finalidad", ¡Me encanta!Que su bendicion me ayude a seguir escribiendo apegada a la doctrina.

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  3. Querida Lily, me alegró muchísimo encontrar sobre este tema, ya que hace algún tiempo el espíritu me tiene revoloteando sobre estos temas y justamente con lo que dices, soy católica, y católica practicante,pero igualmente quedé con muchas inquietudes.
    como acotación, anoche me encontré con esta palabra (I cor. 8,1-2)
    estaré muy atenta al respecto.
    SALUDOS Y BENDICIONES!
    @>------

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