PENSAMIENTOS DE SAN RAFAEL ARNAIZ BARON
"Cuando la sencillez brota de un volcán"
“Yo veo la
creación muy hermosa. Gozo con las almas de los hombres que aman a Dios…La vida
no es triste cuando se posee a Dios…El sol brilla, me gustan las flores, los pájaros
y los niños. Todo es un motivo de alabanza al Criador…En las criaturas, o sea,
lo mismo en los hombres que en los seres irracionales, también veo a Dios. En
la grandeza de las almas para alabarle, y en la miseria de los cuerpos, para
implorarle.
¡Qué grande
eres, Señor, en tus obras! Todo lo que has hecho para mí…la tierra, el cielo,
los pájaros… Señor, si los hombres te viesen en la creación, si mirasen un poco
de ese cielo que has creado, seguro que serian buenos. No es posible ser malos amando
el campo, el mar, que son obras de tus manos, Señor, si los hombres te amasen,
que feliz seria el mundo, ¡Qué grande eres, Señor!
Sólo Dios…Cuánto cuesta llegar a comprender y vivir estas palabras, pero una vez, aunque sólo un instante; una vez que el alma de percatado de que es de Dios, posesión de Dios; de que Jesús vive en ella, a pesar de sus miserias y flaquezas… Una vez abiertos los ojos a la luz de la fe y la esperanza. Una vez comprendida la razón de vivir, y que es para Dios y sólo para Él, nada hay en el mundo que pueda turbar el alma…, una paz inmensa llena el corazón de que sólo es para Dios, (del) que sólo a Dios desea. ¡Sólo Dios!, que dulce es vivir así… Sólo Dios. El suple lo que el mundo y sus criaturas no pueden dar…Que grande es la alegría de vivir cuando se tiene a Dios y sólo a Dios. Que pequeños resultan los problemas que la vida nos presenta, problemas cuya solución está en… sólo Dios.
Quisiera
volar por el mundo gritando a todos sus moradores... ¡Dios! Solo El. ¿Qué buscáis?
¿Qué miráis? Pobre mundo dormido que no conoce las maravillas de Dios. Pobre
mundo en silencio que no entona un himno de amor a Dios.
"Dios no
nos exige más que sencillez por fuera y amor por dentro".





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