¿Recuerdan la película de “Pacth Adams”, sobre
aquel doctor californiano que revolucionó con la práctica de curar a través de
hacer reír a los enfermos? Particularmente, a mi me encanto, la vi muchísimas veces;
no solo porque era una historia verídica (aunque un poco ligera en comparación con la realidad) de un médico
que decidió encarar la vida a través del amor, la generosidad y la risa, sino
porque mostraba lo feliz que podemos hacer a los demás y a nosotros mismos,
cuando nos reímos.
La risa es un don maravilloso que Dios, al
crearnos, puso en cada uno de nosotros. Él en Su sabiduría sabía muy bien lo complicados
y fastidiosos que podíamos llegar ser los seres humanos ante los problemas, las
vicisitudes de cada día, enfermedades, etc.; nos dio la risa para todo eso, la
cual es una medicina natural que está en nosotros y que es gratis, maravillosa
y además contagiosa.
La practica de reír como
mecanismo de ayuda y superación se conoce desde hace siglos; se sabe que hace más
de 4,000 años en el antiguo imperio chino, había unos templos donde las
personas se reunían con la finalidad de reír, y de esta manera equilibrar la
salud. También, en la India se encuentran templos sagrados donde se practica la
risa; y se conoce además, que en tribus muy antiguas, existía la figura del “doctor
payaso” o “payaso sagrado”, un hechicero con un atuendo particular y maquillado
que usaba la risa como poder terapéutico para aliviara los guerreros enfermos. La
razón de todo esto se ha encontrado a través de los años donde se ha
descubierto que la risa y las carcajadas tienen el poder de liberar impulsos eléctricos
negativos un segundo después de comenzar a reír.
En los últimos 30 años se ha adelantado
mucho en la aplicación de la risa como terapia. El Dr. Pacht Adams (el de la película
de Robín Williams), en los años 70 aplicó la alegría y el buen humor como apoyo
en la recuperación y tratamiento de enfermedades obteniendo, así muy buenos
resultados. Surgió, entonces, la RISOTERAPIA, que comenzó a utilizarse en
hospitales de Estados Unidos, Alemania, Suiza y Francia.
La Risoterapia usa dinámicas donde
se lleva a la persona a una especie de estado donde se logra la relajación,
abrir y desarrollar la capacidad de sentir, de crear, de sentirnos liberados;
en ella se utilizan técnicas para liberar las tensiones del cuerpo.
La Risoterapia ayuda a
descubrir los beneficios de la risa, los cuales podemos encontrar con el simple
hecho de reírnos. Algunos de los beneficios de la risa son: Rejuvenece; elimina el estrés,
la ansiedad, depresión; controla el colesterol y ayuda a adelgazar; alivia los
dolores u mejora el insomnio; trabaja con los problemas cardiovasculares,
respiratorios y cualquier otra enfermedad. Además, emocionalmente nos aporta aceptación,
alegría, compresión, relajación, etc.; todo esto porque al reírnos liberamos una
gran cantidad de endorfinas, responsables en gran parte de la sensación de
bienestar.
De igual manera, se sabe que el movimiento
corporal que provoca la risa influye favorablemente en nuestra respiración y
ritmo cardiaco facilitando una
mayor oxigenación de nuestro cuerpo y cerebro, produciendo una mayor
acumulación de energía positiva, por otro lado, por el efecto del ejercicio y
el masajeo de las vibraciones de la carcajada se logra una reducción de las
contracturas musculares.
Debemos descubrir
los efectos maravillosos del humor, la risa y la sonrisa; si así lo hacemos veremos
cambios importantes, tanto en nuestra salud física como emocional.
La risa siempre ha estado con nosotros, y es
además bíblica. Recordemos a Sara la esposa de Abraham, ella le puso el nombre de
Isaac a hijo, que significa “Dios me ha hecho reír” (Gen 21,6); esto por lo
gracioso que le pareció que siendo una anciana pudiera concebir. Tan importante es que vemos la alegría
mencionada constantemente en los Evangelios donde encontramos a un Jesús que se
alegraba en cada momento (me imagino la risa que le dio, ver a Zaqueo subido en
un árbol). San Pablo, constantemente hace un llamado a “alegrarse en el Señor”.
La Virgen de
Rosario del Pozo en sus mensajes dejados en Sabana Grande, Puerto Rico, específicamente
en el cuarto mensaje nos hace un llamado a ser seres humanos alegres y a tener una
actitud positiva ante los problemas. Dentro de un plan de entrega y crecimiento
espiritual que Ella nos ofrece para alcanzar la plenitud, nos invita a “Vivir complacidos en una vida de alegría sin
fin, proporcionada por la gracia, pese a la cruz y al sufrimiento”, y más
adelante dice “Todo esto culminado con la alegría de participar intensamente de
la Sagrada Eucaristía”. En ese mismo plan nos propone una actitud
maravillosa ante los problemas y pruebas: “…no
sea causa de frustración y perdida de la fe, mejor así”.
Si con actitud
alegre levantamos la bandera del “MEJOR ASI”, será más fácil reírnos y
disfrutar los beneficios de la risa. Crea tu propia “Risoterapia” en casa,
entre tus amigos, familiares y hasta con aquellos que no conoces… la vida será más
llevadera.

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