jueves, 30 de septiembre de 2010

LA VIRGEN CAMBIA DE VESTIMENTA




Fueron 33 los días en que la Santísima Virgen del Rosario se estuvo apareciendo en un pozo de agua en el pueblo de Sabana Grande, Puerto Rico en 1953, a tres niños (Juan Ángel Collado, Ramonita e Isidra Belén). Durante esos días sucedieron muchas anécdotas, a través de las cuales la Virgen del Rosario del Pozo quiso dejar una enseñanza. Hoy, les cuento una.


Cierto día uno de los niños videntes preguntó a la Santísima Virgen: ¿Cuántas vírgenes hay?, En ese instante la Santísima Virgen levantó su mano y, ante los ojos de asombro de los tres pequeños niños, comenzó a cambiar de vestimenta, representado las diferentes advocaciones. Luego, les contestó: "Ven, soy solo una".

La maestra de los niños dio testimonio de que, ese día, según los niños narraban como se veía la Santísima Virgen, pudieron identificar varias advocaciones tales como: la Virgen del Carmen, la Virgen Dolorosa y la Virgen de la Medalla Milagrosa. La Santísima Virgen nos enseña que Ella es la Madre de Dios y no importa la advocación, Ella es sólo una.

Es maravillosa la manera en que la Santísima Virgen le muestra a esos niños lo que para muchos es un conflicto de fe. Les mostró tan sencillamente el significado de las advocaciones, que son las diferentes formas en que llamamos, invocamos y veneramos a María Santísima. Dada la ignorancia, por mala formación, de muchos cristianos se suele confundir el nombre de las santas y las vírgenes con el de la Madre de Dios. Primero, hay sólo una Madre Santísima, María la Virgen, y segundo a Ella solemos conocerla bajo diferentes advocaciones, es decir, formas de llamarla… No son muchas “Marías” o “Vírgenes”, sino que es solo una, como les enseñó a los niños en Sabana Grande.

Estas advocaciones reflejan: los hechos de la vida de María (Virgen de los Dolores, Señora de la Anunciación, etc.), aspectos de su persona y su misión (Inmaculada Concepción, Madre de Dios, Reina de los Apóstoles, etc.), los lugares de su intervención (Pilar, Guadalupe, Lourdes, Fátima, del Pozo, etc.) y los modos en que se manifiesta a los hombres (María Auxiliadora, Perpetuo Socorro, Reina de la Paz, etc.).

La advocación en que se invoca a nuestra Madre refleja la mirada de cada pueblo, época y cultura, mostrándonos a través de signos la riqueza de la persona y misión de María. Pero lo más importante es que cada advocación busca darnos a conocer mucho mejor a su Amado Hijo Jesús. ¡Gran sabiduría divina!


Virgen del Rosario del Pozo, ruega por nosotros.


martes, 28 de septiembre de 2010

INGENIO, CURIOSIDADES Y BUEN HUMOR



Los santos de nuestra Iglesia son hombres y mujeres como tú y como yo que tomaron muy en serio ganarse la vida eterna a través de la entrega total a Dios; y es que así debe ser, atendiendo a nuestro bautismo. Ellos vivieron en las circunstancias sociales, políticas, económicas y religiosas de su tiempo cumpliendo, además, con una misión que Dios les había encomendado.

Debido a la cercanía e intimidad que estas personas, que hoy llamamos santos, tuvieron con Dios, pudieron desarrollar la simplicidad de la vida en medio de lo complicado de los problemas que se les presentaban; esa simplicidad los hacía ligeros de equipaje, sagaces, felices, ingeniosos, audaces y con un gran sentido del humor. Hablo del verdadero humor cristiano, ese que te hace disfrutar de la vida y de los sucesos cotidianos y las contrariedades como debe de ser, sin ansiedades, con aceptación… El ingenio y el buen humor les venían de esa continua inspiración que recibían del Altísimo para desarrollar y llevar a cabo sus encomiendas. Estaban tan acostumbrados a ser creativos y que sus ideas fueran inspiración de Dios, que siempre tenía una salida para todo. Esto me encanta, por eso es que disfruto tanto leyendo la vida de los santos, son tan creativos e ingeniosos que sus vidas son verdadera fuentes de inspiración. Es por lo que se reían tanto y le sonreían a todos. Por la libertad de espíritu que poseían muchos solían ser retadores, desconcertantes y atrevidos. ¿No lo creen? Les pongo algunos ejemplos, disfrútenlo.

San Atanasio / El escape
San Atanasio, por remontarnos a los orígenes, ilustre Doctor de la Iglesia y Patriarca de Alejandría, supo burlarse de la policía que le perseguía por todo Egipto, cuando se vio sorprendido al atravesar el Nilo en un bote. “¿Has visto a Atanasio?”, le preguntaron. “Sí, lo he visto, contestó, sin necesidad de mentir”. - ¿Está lejos de aquí?- Y, sin dudarlo, les aseguro: “No. No. Está muy cerca. Pero remad deprisa y con fuerza”.


Padre Pío de Pietrelcina / Debajo del colchón
Una señora sufría de tan terribles jaquecas que decidió poner una foto del Padre Pío debajo de su almohada con la esperanza de que el dolor desaparecería. Después de varias semanas el dolor de cabeza persistía y entonces su temperamento italiano la hizo exclamar fuera de sí: -“Pues mira Padre Pío, como no has querido quitarme la jaqueca te pondré debajo del colchón como castigo”. Dicho y hecho. Enfadada puso la fotografía del padre debajo de su colchón.
A los pocos meses fue a San Giovanni Rotondo a confesarse con el padre. Apenas se arrodilló frente al confesionario, el padre la miró fijamente y cerró la puertecilla del confesionario con un soberano golpe. La señora quedó petrificada pues no esperaba semejante reacción y no pudo articular palabra. A los pocos minutos se abrió nuevamente la puertecilla del confesionario y el padre le dijo sonriente: “No te gustó ¿verdad? ¡Pues a mí tampoco me gustó que me pusieras debajo del colchón!”.

Santo Tomas Moro / Mala negociante
Ante la negativa de Roma a los deseos de Enrique VIII, éste se erige en Jefe de la Iglesia en Inglaterra. Tomás Moro, tampoco se doblega a los caprichos reales y es encarcelado en la Torre de Londres
Muchos trataron de convencerle de que cambiara de actitud, también su mujerEn la Torre de Londres, donde Tomás Moro estaba prisionero, tuvo la siguiente conversación con su mujer: “Bueno, Alicia, ¿y por cuánto tiempo piensas que podré gozar de esta vida?”“Por lo menos veinte años, Dios mediante”, replicó ella. “Mi buena mujer, no sirves para negociante. ¿Es que quieres que cambie la eternidad por veinte años?

Papa Juan XXIII / Orden de precedencia
Monseñor Roncalli (Papa Juan XXIII), siendo nuncio en París, coincidió en una recepción diplomática con el primer rabino de la comunidad judía de París. Entablaron amistosa conversación y al dirigirse al comedor, se cedían mutuamente la precedencia cuando entraban. Entonces, Roncalli dijo al rabino: “Por favor, primero el Antiguo Testamento y luego el Nuevo…”

San Pío / Sus medias
El Papa san Pío X tuvo también que improvisar una aguda respuesta ante la sorprendente ocurrencia de una noble señora que le pidió una de sus medias, con la que pretendía aliviar el dolor de su pierna: “¡Oh!, pues yo me la pongo todos los días y sigo teniendo muchísimos dolores”.

Papa León XIII / Su retrato
Del Papa León XIII se cuenta que, no habiendo salido muy favorecido que digamos en un retrato que le habían hecho, y pidiéndole el pintor una leyenda que acompañase el nombre del Pontífice en el título que aparecería inscrito en el marco, León XIII le sonrío malicioso y le dijo: “Mateo 14,27”. Cuando el pintor, en su casa, buscó la cita evangélica, se encontró con las palabras de Jesús a sus apóstoles al verle éstos andar sobre las aguas: “Soy yo. ¡No temáis!”

Santa Teresa de Ávila / Piropo a los pies
Tampoco se andaba con miramientos si alguien quería burlarse de ella, como cuando un aristócrata con sonrisa sarcástica, para tomarla el pelo porque andaba descalza, le dijo: “¡Qué pies más bonitos tenéis, Madre!”. Y ella, sin mediar un instante, le contestó: “Miradlos bien, caballero, pues ésta será la última vez que los veáis”.

Padre Pío / …de pensar demasiado
El padre Pío, tampoco se dejaba intimidar por los demás, como ocurrió con aquel médico que, examinando sus estigmas, le dijo: “Le han salido porque usted pensaba con demasiada fijación en las llagas de Cristo”. El Padre Pío, entonces, le contestó: “¡Claro, hijo mío! piensa fijamente en un buey y verás que te saldrán los cuernos…”.

“Alégrense en el Señor” (Filp 3,1)

lunes, 27 de septiembre de 2010

AYER FUI AL CINE Y CONOCÍ UN HÉROE




Si, ayer fui al cine para ver la película llamada “La Última Cima” y con ella conocí la vida de un verdadero héroe de la fe y de la vida. Me llevé conmigo impresiones espirituales maravillosas de un testimonio que trata, nada más y nada menos, del Padre Pablo Domínguez; si…un sacerdote, la vida de un sacerdote en el cine comercial ¿Lo pueden creer? Todavía, horas después de ver la película, estoy emocionada y no es que la película (documental) sea sentimental, pero si está cargada de testimonios de la vida real de un santo varón de Dios, que envueltos en un delicado sentido del humor, transmiten emociones y sentimientos muy profundos, que llevan a Dios.

Les cuento que el Padre Pablo Domínguez era un sacerdote madrileño que nació el 3 de julio de 1966; ordenado sacerdote a los 24 años, se hizo Doctor en filosofía y teología; llegó a ser catedrático y decano de la Faculta de Teología, además, escritor de libros. En realidad no puedo poner su currículo aquí, se me agotaría el espacio… El Padre Pablo era un SER HUMANO en todo el sentido de la palabra. En el documental muestra su sencilla forma de vivir la vida a plenitud. Envuelto en el misterio de Dios, quería transmitir a todos la alegría de vivir y lo maravillado que él estaba de la existencia de Dios en TODO. A pesar de ser un gran pensador, hacía reflexionar sobre la profundidad de las cosas de una forma extraordinariamente sencilla, retadora y alegre. Su confesor dijo de él que “era buenísimo, con un alma de niño”.

Le gustaba escalar montañas, sentía un gran placer hacerlo, y en las cumbres, a las que alcanzaba llegar celebraba la Eucaristía. Se deleitaba al estar allí con Dios, primero en la presencia Eucarística y luego en a través de Su creación. Esa inclinación, de alguna manera le hizo profetizar su final, pues decía que moriría temprano y que le gustaría morir en una montaña.
Y así fue, en febrero del 2009, el Padre Pablo, se lanzó con un grupo de amigos a conquistar la cumbre del Moncayo. Fue tan difícil la hazaña que solo quedaron en la última etapa, él y Sara de Jesús Gómez, una profesa amiga suya, a quien le daba seguimiento espiritual; paradójicamente también ella había dicho que le gustaría morir en una montaña. Y conquistaron la montana, al llegar el Padre Pablo llamó a sus padres y le dijo sus últimas palabras: “He conquistado la cima”. Al bajar sufrieron un terrible accidente y allí, muy cerca del cielo, nacieron a la vida eterna.

Días antes de morir dirigió un retiro espiritual para las monjas cistercienses; sus reflexiones fueron compiladas en un libro llamado “Hasta la cumbre”, y que se considera su herencia espiritual.

EL documental termina provocando un santo orgullo de ser católico, de amar el sacerdocio y de ser santo. Quien lo ve, sin perder detalles sale con un gran sentido de esperanza… Cuando una persona tiene a Dios en su corazón, como lo tenía él, termina conquistando para el Señor los corazones de todos los que los rodean. Esto se vio en su funeral, pues asistieron dos cardenales, veinte obispos y casi tres mil personas. Ahora con esta película, definitivamente, su testimonio conquistara más almas.

Mientras la veía, me sentía feliz, de tener la experiencia de conocer buenos y santos sacerdotes, pero también, de que gracias al mensaje de restitución que trajera la Virgen del Rosario del Pozo, en 1953, hayan surgido los Misioneros de Cristo Sacerdotes, mis queridos hermanos sacerdotes de la Misión. Veía a Padre Pablo, alegre, místico, sencillo, retador, aventurero, humilde, entregado, amigo…mariano y eucarístico, y decía para mí: “Pero así son los sacerdotes de la Virgen del Pozo” ¡Que felicidad tener hombres santos tan cerca!

Una de las cosas que reflexioné y me entusiasmo muchísimo, fue aquello de edificar amistades en Dios. Eso hacía Padre Pablo. Era AMIGO y le daba a los amigos lo mejor que tenía: DIOS. Su tiempo, su presencia, sus consejos, su alegría, su confianza…todo por los amigos, porque como él decía, Dios estaba en TODOS.

Algo más, antes de terminar: me di cuenta que el Padre Pablo tenía dones especiales que se ocultaban en su vida cotidiana, pero que dejaban claro que detrás de todos ellos y de sus experiencias estaba la presencia de Dios, pues lo veía todo como un gran regalo del Señor que derramaba sus gracia sobre él. El Padre hablaba tanto de ese tránsito a la verdadera vida, que una de las religiosas del monasterio a quien le dio un retiro espiritual antes de morir dijo que en su semblante mostraba estar listo para el encuentro con el Padre Eterno.

Aquí termino, sumamente edificada y feliz, con el ejemplo de este sacerdote, que me hace sentir un santo orgullo por creer en Dios, ser católica y de ser promulgadora de la Virgen del Rosario del Pozo y de su Misión… porque la vida de Padre Pablo la he visto reproducida en sacerdotes, religiosos (Misioneros de Cristo Sacerdotes), religiosas (Hermanas de la Restitución) y en los laicos de la Misión Nuestra Señora del Pozo.

¡Bendito sea Dios por siempre! Conocí un nuevo héroe, un santo de estos tiempos, al Padre Pablo Domínguez.




"¡sólo Cristo y sólo el Amor es lo importante! Cuando tengáis momentos de turbación, ¡recordadlo! Que no nos seduzca nunca el maligno con máscaras de falsos amores. ¡Sólo Cristo, y sólo su Amor es la Vida!"
(P. PABLO DOMINGUEZ)

sábado, 25 de septiembre de 2010

ORACION PARA LOGRAR IMPOSIBLES

 "Para Dios no hay nada imposible" (Árcangel Gabriel)

Oración a la Santísima Virgen

Oh Madre, Reina de nuestros corazones, abogada de los casos desesperados; Madre pura y compasiva; Madre del Amor Divino y llena de Luz Divina, pongo en tus tiernas manos el favor que hoy te pido.

Apiádate de nuestras miserias, de nuestros corazones, de nuestras lágrimas, de nuestras aflicciones y sufrimientos interiores. Acudimos a ti, para que por medio de tu Divino Hijo, Jesucristo, sean escuchados nuestros ruegos. Prometemos que al ser oídas nuestras súplicas, difundiremos tu gloria y propagaremos tu nombre, como Madre, Reina de nuestros corazones y Reina del Universo.

Te rogamos nos oigas postrados diariamente ante tu altar, donde diariamente nos das tantas pruebas de tu poder y de tu amor, consiguiéndonos la salud del alma y la del cuerpo. Jamás perderemos la esperanza en ti, oh Virgen Reina nuestra, pídele a nuestro Señor Jesucristo que nos cure, nos perdone y que perseveremos hasta el fin.

Oh Virgen Reina de nuestros corazones, cúranos; en ti confiamos.
Oh Virgen Reina de nuestros corazones, guíanos; en ti confiamos.
Oh Virgen Reina de nuestros corazones, fortalécenos; en ti confiamos.



"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas. (San Agustín)

PARA LOS QUE ESTÁN BUSCANDO QUE CIERTOS "IMPOSIBLES"
SE HAGAN REALIDAD


jueves, 23 de septiembre de 2010

CONSEJOS ESPIRITUALES DE PADRE PÍO


“Hay igualmente algunas enfermedades físicas cuya curación no se consigue tomando medicamentos y sí, con modo idóneo de vivir. El amor propio, la propia estima, la falsa libertad de espíritu, son raíces que no pueden arrancarse del corazón fácilmente; pero puede impedirse que produzcan sus frutos, que son los pecados. Porque sus brotes y salidas, o sea las primeras sacudidas y primeros movimientos, no pueden impedirse del todo mientras estamos en este mundo; pero se puede, y en esto debemos poner todo nuestro cuidado, moderar y disminuir su ímpetu y manera con la práctica asidua de la virtud contraria y particularmente de la humildad, de la obediencia y del amor a Dios".


"Si vuestro espíritu no se concentra, vuestro corazón esta vacío de amor. Cuando se busca sea lo que sea con avidez y prisa, puede uno tocar cientos de veces el objeto sin ni siquiera darse cuenta. La ansiedad vana e inútil os fatigará espiritualmente, y vuestro espíritu no podrá dominar su sujeto. Hay que liberarse de toda ansiedad, porque ella es la peor enemiga de la devoción sincera y auténtica. Y esto principalmente cuando se ora. Recordad que la gracia y el gusto de la oración no proviene de la tierra sino del cielo y que es en vano utilizar una fuerza que solo podría perjudicaros".



"En tus diarias infidelidades, humíllate, humíllate, humíllate siempre. Cuando el Señor te vea humillado hasta el suelo, te tenderá su mano. Él mismo pensará en atraerte hacia Él. Has construido mal; destruye y reconstruye bien."

"Puede decirse con toda justicia que cada alma destinada a la gloria eterna es una de esas piedras indispensables. Cuando un constructor quiere levantar una casa, debe ante todo limpiar y nivelar el terreno; el Padre celestial procede de igual manera con el alma elegida que, desde toda la eternidad ha sido concebida para el fin que El se propone; por eso tiene que emplear el martillo y el cincel. Esos golpes de cincel son las sombras, los miedos, las tentaciones, las penas, los temores espirituales y también las enfermedades corporales. Dad pues, gracias al Padre celestial por todo lo que impone a vuestra alma. Abandonaos a Él totalmente. Os trata como trató a Jesús en el Calvario".



"¡Qué error! Lo que el alma toma por abandono es un favor insigne. Es la transacción de lo inteligible a la duración contemplativa, a la que uno no llega sino purificado. - Si el hombre pudiera comprender que su imposibilidad de fijar su imaginación en un punto determinado se debe al retiro de la luz sobrenatural!. Pero pronto una nueva luz anima la meditación y la vuelve eficaz. - Ah, si el alma pudiera saber que Dios, al apartarse, infunde al mismo tiempo una más pura claridad en el intelecto, la claridad que la hace más apta a las cosas divinas, por encima de lo discursivo, en la visión directa, y absolutamente exquisita, delicada, inefable. Se me objetará si esa luz es a tal punto mejor, el alma debería, con sus poderes multiplicados, captar su objeto. Pero no vamos tan rápido. Los que con gusto se alimentan con comidas ordinarias, simularán disgusto cuando le ofrezcáis manjares mas refinados. Igualmente, para apreciar el estado de oración, hay que haber roto todo lazo.- Dios mío! En esta oscuridad veo una irradiación. Recordadlo, el amor de Dios nunca se sacia."

CUERPO INCORRUPTO DE PADRE PÍO DE PIETRELCINA
Padre Pío, ruega por nosotros, en este momento crucial de la historia,
y ruega por mi, que en mi soberbia, me atrevo llamarme devota tuya.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

FORTALEZA EN LAS TENTACIONES, REFUGIO DE PECADORES


Hay escritos, oraciones o reflexiones que cuando las leemos hacen que nuestro ser se estremezca de emoción. Estoy segura que a todos nos ha pasado. A mí me pasa mucho con ciertos escritos de los santos; particularmente recuerdo la primera vez que leí el libro del Tratado de la Verdadera Devoción a la Virgen María, de San Luis María G. de Monfort, tenía que parar de leer para poder saborear, espiritualmente, aquellas palabras. También los de Fray Rafael M. Arnaiz, Padre Pío, Teresita de Niño Jesús y otros. Pero hay un escrito, más bien una oración, que desde que la conocí embriago mi alma y me lleno de muchísimo consuelo. Te invito leas con detenimiento esta bellísima oración, creo que es de San Bernardo; entenderás lo que digo, porque somos tentados continuamente, y muchas veces caemos.

ORACION
Si se levantan los vientos de las tentaciones,
si tropiezas con los escollos de la tentación,
mira a la estrella, llama a María.
Si la ira, la avaricia o la impureza impelan
violentamente la nave de tu alma, mira a María.

Si turbado con la memoria de tus pecados,
confuso ante la fealdad de tu conciencia,
temeroso ante la idea del juicio, acude a María.

Si comienzas a hundirte en la sima sin fondo,
en la tristeza o en el abismo de la desesperación
piensa en María.
En los peligros, en las angustias, en las dudas,
piensa en María, invoca a María, acude a María.

Que no se aparte María de tu boca, ni de tu corazón.
Y para conseguir su ayuda intercesora,
no té apartes tú de los ejemplos de su virtud.

Si la sigues no te descaminaras, no te desesperaras.
Si le ruegas no te perderás si en María piensas.
Si ella te tiene de su mano no caerás.
Si te protege nada tendrás que temer.
Si es tu guía no te fatigaras.

Llegaras felizmente al puerto si María te ampara.


MARÍA ES LA ESPERANZA DE LOS PECADORES
Del libro “Las Glorias de María” (San Alfonzo María de Ligorio)

Dos lumbreras puso Dios en el Cielo: el sol, para que iluminase el día, y la luna, la noche (Gen., 1, 16). El sol, dice Hugo, Cardenal, que es símbolo y figura de Jesucristo, cuya luz reciben los justos y viven en gracia; y la luna, figura de María, por quien son iluminados los que viven en la noche de la culpa. Siendo, pues, María luna tan propicia para todos los pecadores, si alguno, dice el Papa Inocencio III, yace en la noche de la culpa, mire a esta luna, invoque a María.

Ya que perdió la luz del sol, perdiendo la gracia divina, no le queda más que volverse a mirar a María que le dará el resplandor y conocimiento para ver su infeliz estado, y también fuerzas para que salga de él; como que por sus ruegos piadosos, dice San Metodio, se convierten muchos a cada hora.

Uno de los dictados con que la santa Iglesia quiere que la invoquemos, y de los que más nos esfuerzan y alientan, es el de Refugio de pecadores.

Hubo en Judea ciudades de asilo, donde se refugiaban los delincuentes. Ahora, entre nosotros, no hay tantas: pero tenemos a María, que vale por muchas, de quien se dice en un salmo (86, 3): Cosas de mucha gloria se dicen de Ti, ¡oh ciudad de Dios! Y con otra ventaja muy principal: que no era el asilo para todos los reos, cuando bajo el manto de María todo pecador halla abrigo y absolución de cualquier crimen que haya cometido, por ser para todos ciudad de refugio, dice el Damasceno.

Ni es menester que uno hable por sí. Ella se encarga de la defensa. Si nos falta el ánimo para pedir perdón al Señor. Ella hará nuestras veces. Adán, Eva y todos los hijos que habéis provocado la ira de Dios, acudid a María, que es vuestra Madre, ciudad de asilo y única esperanza.

Dios te salve, abogada única de los pecadores y amparo segurísimo de los desvalidos. Decía David (Ps., 26, 5): El Señor me protegió escondiéndome dentro de su tabernáculo.


"Qué gran fortaleza tienen los devotos de esta excelsa Señora para vencer todas las tentaciones del infierno! María es aquella torre de la que se dice en los Sagrados cantares: "Tu cuello es como la torre de David, ceñida de baluartes; miles de escudos penden de ella, armas de valientes". Ella es como una torre ceñida de fuertes defensas en favor de los que la aman y a ella acuden en las batallas; en ella encuentran todos sus devotos todos los escudos y armas que necesitan para defenderse del infierno". San Alfonfo M. de Ligorio

martes, 21 de septiembre de 2010

PAZ Y AMOR


Nos acercamos a la fecha en que conmemoramos el formidable ejemplo de vida y santidad de alguien, que particularmente para mi me hubiera gustado conocer en cara a cara; el próximo 4 de octubre celebramos a Francisco de Asís. Su mensaje de amor y paz, transformó los corazones de miles y miles de seres humanos en su tiempo y a través de los siglos, esto así, porque se aventuró a vivir el Evangelio con el verdadero espíritu de libertad de los hijos de Dios.

Sus sueños e ideales han sido, hasta nuestros días, los de muchos. El ejemplo de su vida estuvo fundamentado en la oración, sacrificio, la paz interior y la lucha por la paz de los demás, el amor, la pobreza Evangélica, la libertad de espíritu, su respeto a TODO lo creado por el Padre Eterno, una mística profunda y una enorme fidelidad a la Iglesia fundada por Cristo. Pensar que alguien quiera seguir el ejemplo de San Francisco de Asís sin Dios, es absurdo y sin embargo ha sucedido. Lamentablemente en muchas ocasiones se han desvirtuados los sueños e ideales de este gran hombre de Dios; tal es el caso sucedido en los años 60 con el movimiento Hippie, donde la libertad se convirtió en libertinaje. Etiquetaron su filosofía de vida con la consigna de Paz y Amor, queriendo unir sus sueños mundanos con los de Francisco de Asís, quien revolucionó el tiempo en que vivió;  lo que provocaron los hippies fue una filosofía que trajo consigo una concepción desnaturalizada de familia, drogas, sexo, vacíos y creencias nuevas y extrañas.

PAZ Y AMOR, son palabras que hablan de Dios; respeto a los que pueden decir todo lo contrario, pero es lo que la historia ha mostrado. ¿Cómo me pueden justificar que se trate de conseguir la paz entre las naciones a través de la guerra? ¿O la paz interior cuando se está en disputa y resentimiento, muchos con Dios o con las personas que están a su alrededor? ¡Imposible! De igual forma sucede con el amor. Dice San Juan que “Dios es Amor”, es decir que su esencia es el Amor; pero no el amor de la carne, sino ese que nos enseña Jesucristo cuando dice: "Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Juan 3.16). Amor que es igual al sacrificio.

Decía Francisco de Asís, mi querido santo: “El amor no es amado” (refiriéndose al amor de Dios). Si él volviera en esta época, estoy segura que su revolución empezaría por enderezar la tergiversación, que muchos han hecho, de su ejemplo y nos haría volver la mirada a Quien lo inspiró, Jesucristo.

Vayamos a las fuentes de LA PAZ Y EL AMOR, lo necesitamos. Entendiendo que es en Dios donde podemos encontrar lo necesario para vivir de tal manera que nuestras vidas sean auténticos reflejo de la presencia de Dios en el mundo. ¿Qué nos costará renuncias y sacrificios? Por supuesto que sí, siempre ha sido así. OJO, no nos engañemos pensando que la construcción de verdadera paz interior trae consigo la renuncia y desapego a muchas cosas, y eso nos traerá dolor; lo mismo con el amor, para que sea verdadero, debe estar abonado con el sacrificio, no con el sentimentalismo mundano que nos arropa.

Andemos pues por el camino de la paz y del amor, tomados de la mano de María Santísima, quien es la Reina de la Paz y la Madre del Amor Divino… recorriendo el Camino Verdadero encontraremos la sombra de la compañía de quien nos puede acompañar, nuestro querido Francisco que nos susurrará al oído: “Paz y bien”… y le contestaremos “Santa alegría”.




viernes, 17 de septiembre de 2010

EL MISERERE (SALMO 50)


Hoy es viernes, y los viernes en nuestra Iglesia tienen un carácter penitencial. En la Liturgias de las Laudes, cada mañana se recita este salmo. Lo público para que lo podamos rezar, meditar, pero sobre todo nos encontremos con el Amor Misericordioso de Dios.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.

En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.

Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.

Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.

Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.
Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.


Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias.

Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
reconstruye las murallas de Jerusalén:
entonces aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolarán novillos.


El “Miserere”, es el célebre salmo 50; la tradición judía puso este salmo en labios del Rey David, cuando se vio impulsado al arrepentimiento y penitencia, después de que el profeta Natán lo reprendiera por el adulterio cometido con Betsabé y el asesinato de su marido, Urías. Se ha dicho que es un himno al Dios misericordioso, compuesto por un pecador arrepentido.

Este salmo se repite cada viernes en la Liturgia de las Laudes, es para muchos (incluyéndome) un espacio de meditación y reconciliación, donde reconociendo nuestros pecados, imploramos de Dios la purificación y el perdón.

Decía Juan Pablo II: “en el Miserere, encontramos una arraigada convicción del perdón divino que «borra, lava y limpia» al pecador y llega incluso a transformarlo en una nueva criatura que tiene espíritu, lengua, labios y corazón transfigurados".

“¿Acaso deseo yo la muerte del pecador —oráculo del Señor— y no que se convierta de su mala conducta y viva?” (Ez 18,23)

Oración: Por tu inmensa compasión, borra, Señor, nuestras culpas y limpia nuestros pecados; que tu inmensa misericordia nos levante, pues nuestro pecado nos aplasta; no desprecies, Señor, nuestro corazón quebrantado y humillado, haz más bien brillar sobre nosotros el poder de tu Trinidad: que nos levante Dios Padre, que nos renueve Dios Hijo, que nos guarde Dios Espíritu Santo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén


Les confirmo que el Amor y la Misericordia de mi Hijo son grandes para los que restituyen. El elixir del Amor Misericordioso de mi Hijo cubre y reviste a aquellos que son fieles, que cumplen su compromiso.” (Virgen del Pozo, PR / Frag. 4to. Mensaje)

jueves, 16 de septiembre de 2010

PAZ-CIENCIA, LA CIENCIA DE LA PAZ


 La mayoría de los seres humanos tenemos algo que nos cuesta hacer y por lo tanto lo echamos aún lado para que otros lo hagan por nosotros; estoy hablando de las cosas simples y sencillas, nada complicado. No lo van a creer, pero para mí desatar un nudo es la cosa más difícil y terrible, sobre todo si está muy apretado. Si tengo que hacerlo requerirá de una paciencia extrema de mi parte; hoy, precisamente quiero tratar de esta virtud, la PACIENCIA.

La paciencia es otra de las virtudes que la Santísima Virgen, Nuestra Señora del Pozo, nos invita a practicar y que está representada en la cuarta estrella de su corona. Es una virtud que nos dispone a soportar con calma la angustia mental o física, no por orgullo, sino por amor a Dios y en unión con Cristo, modelo supremo de la práctica de esta virtud. Nuestro Señor nos ha señalado la paciencia o mansedumbre como virtud dominante de Su Corazón. La paciencia es el fruto del amor sobrenatural de Dios. Por lo tanto, la paciencia no es una virtud natural; no podemos alcanzarla con nuestras propias fuerzas. Tenemos que luchar mucho por conseguirla ya que se trata de vencer al amor propio, y eso, no es cosa que se consigue fácilmente.
La paciencia es sinónimo de la paz. Es sacar paz del mismo sufrimiento, de la misma angustia, del mismo dolor. De hecho, es interesante saber que el origen de la palabra paciencia es la raíz latina pati que significa sufrir; el participio patiens se introdujo al castellano como paciente (en los hospitales) o “el que sufre.” Así la palabra misma nos indica que la paciencia implica sufrimiento, si bien ese sufrimiento se acepta con dignidad esperando una recompensa mayor que vendrá, ya sea con el simple paso del tiempo, con la perseverancia, o con la actividad correcta en los momentos correctos; pero sobre todo con el crecimiento espiritual y al final, la mayor de las recompensas, la vida eterna.

Si vivimos la virtud de la paciencia podremos sacarle fruto a sus sufrimientos.

Para que la paciencia se constituya en paz, para nosotros y los demás, pues nos enseña a esperar, ser tolerantes, humildes, tener fe y esperanza. Pero sobre todo, nos ayuda a esperar, tener distancia ante los problemas, a pensar mejor, esto así porque en el cerebro, el pensamiento no es nunca objetivo sino que está ligado a las emociones y siempre influenciado por sentimientos y pasiones- De ahí que al no controlarlas, a veces, nos fijamos en algo sin visión de conjunto, y absolutizamos un aspecto.

Decía Benedicto XVI, al principio de su Pontificado: "El mundo es redimido por la paciencia de Dios y destruido por la impaciencia de los hombres… los discípulos, hubieran deseado inmediatamente mandar caer fuego del cielo para consumirlos. Jesús los detiene y reprende. La impaciencia de los hombres no suele comprender la paciencia de Dios”.

Entendemos, entonces, que quien tiene paciencia tienen una personalidad madura, sabe esperar con calma a que las cosas sucedan ya que piensa que a las cosas que no dependen estrictamente de uno, hay que darles tiempo.

La persona paciente tiende a desarrollar una sensibilidad que le va a permitir identificar los problemas, contrariedades, alegrías, triunfos y fracasos del día a día y, por medio de ella, afrontar la vida de una manera optimista, tranquila y siempre en busca de armonía, de ahí que se convierta en un hacedor de paz.
Cuando la Virgen del Rosario del Pozo nos pide "... vivan en mis virtudes", nos está pidiendo que practiquemos en especial la paciencia. Hoy día, más que nunca, tenemos que practicarla porque continuamente estamos en situaciones que fácilmente nos provocan ira (pecado contrario a esta virtud). Debemos ser como la Virgen María que lo resistió todo "de pie" con aquella fortaleza heroica, con aquella paciencia que le ha dado siempre su título de Reina de la Paz.

¿Cómo podemos ser pacientes? Le doy algunos ejercicios para la práctica de la Paciencia:
Ser pacientes cuando nuestros planes no se realicen.
Ser pacientes con nuestros hermanos cuando sus ideas son diferentes a las nuestras.
Ser pacientes con nuestros hijos
Ser pacientes en nuestro trabajo, con nuestros compañeros y jefes.

Por mi parte tendré que empezar desatando los nuditos que encuentre en mi camino, pues tengo que desarrollar mucho esa virtud. Repitamos con frecuencia el pensamiento de Santa Teresa de Avila:

Nada te turbe, Nada te espante,
todo se pasa
Dios no se muda
La paciencia todo lo alcanza
Solo Dios basta.

lunes, 13 de septiembre de 2010

HABLEMOS DE LOS CAMBIOS


Si eres asiduo visitante de mi blog, te darás cuenta de que esta semana hice cambios. Cambie el fondo negro por uno blanco con azul; esto supuso revisar cada post que he hecho, pues muchos de ellos tenían letras blancas o colores muy pálidos que se veían bien al contrastaban con el fondo oscuro… no fue nada fácil hacer el cambio, pero al final me gusto mucho como quedó todo, espero que a ti también.

Cuando tomé la decisión de hacerlo me di cuenta de que iba a suponer un sacrificio, esfuerzo y dedicación, por lo rápido que debía hacerlo, pues tengo mi tiempo ocupado en muchas otras cosas. Pero entendí, como otras veces, que un CAMBIO trae consigo OPORTUNIDADES.

Muchas personas le tienen un miedo terrible a los cambios; por un lado se puede entender, pero por el otro no. Se entiende porque los cambios suponen enfrentarnos a cosas nuevas y desconocidas… no sabemos a ciencia cierta lo que sucederá… si traerá cosas positivas o será todo lo contrario. Sin embargo no es comprensible porque desde que nacemos estamos sujetos a los cambios. Nuestro físico cambia; nuestra forma de ser y de pensar, pues vamos madurando con el tiempo; lugares de estudios y trabajos; vivienda, países, etc. Nuestra vida está en un constante cambio.

Cuando veo en que tengo que hacer un CAMBIO particular, me gusta pensar en que estos son OPORTUNIDADES, y las oportunidades son maravillosas. Debemos saber enfrentar los cambios como si fueran un reto, teniendo la esperanza de que aunque sean difíciles podemos, con la gracia de Dios y una buena actitud de nuestra parte, enfrentarlos y salir airosos. Reflexionando descubrí ciertos valores y actitudes con los que se debemos vivir y enfrentar los cambios.

O ptimismo; caminar esperando que lo mejor va a suceder
P aciencia; entender que el cambio conllevará un aprendizaje
O casión; ver lo que sucede como una puerta abierta
R esponsabilidad; responder con habilidad a cada situación
T rabajo; dedicarnos al objeto del cambio para lograr el éxito
U nidad; enlazar los lazos de unión con Dios y los demás (lo necesitaremos)
N ovedad; vivir intensamente lo nuevo y distinto
I maginación; visualizar lo que queremos y luchar por eso
D esprendimiento; renunciar y evitar apegos
A legría; estar alegres siempre
D ocilidad; resistir sería un error cuando el cambio es inminente
E ntusiasmo; reaccionar con buen ánimo cada situación
S acrificio; ser capaces de ofrecer por amor

Con estos valores y actitudes los cambios serán menos traumáticos y más provechosos. Ahora bien, hay un cambio a los que TODOS estamos sujetos, y el cual hay que hacer de manera urgente. Es el cambio espiritual de nuestras vidas, se le llama CONVERSION. Esta supone una transformación interior a la que Jesucristo llama “nacer de nuevo” y urge que ese cambio de vida suceda.

Por eso, es de vital importancia el que con cuidado meditemos sobres los cambios espirituales que muchas veces conlleva cambios de conductas y costumbres que debemos hacer en nuestras vidas. Sin miedo y con paso firme encaminémonos a renunciar a todo aquello que nos aleja de la verdadera felicidad, la vida eterna.

La vida exige cambios, y Jesucristo dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, es decir que Él nos está pidiendo un CAMBIO DE VIDA; adelante, que María Santísima, Nuestra Señora del Pozo guiará tus pasos.




“…El espera y yo les llamo a la conversión
inmediata y sincera” (Virgen del Pozo, 4to. mensaje)


sábado, 11 de septiembre de 2010

LO SIENTO...ESTOY EN ARREGLOS



SI ENTRASTE A MI BLOG Y ENCONTRASTE ALGÚN POST, CUYAS LETRAS NO PUEDES LEER, LO SIENTO MUCHO… ESTOY RE-DISENANDO. IMAGINATE CAMBIAR EL FONDO NEGRO A BLANCO… HE PERDIDO MONTONES DE TEXTOS CON LETRAS EN BLANCO (BLANCO SOBRE BLANCO, SOLO DIOS LO PUEDE VER).

TEN PACIENCIA, COMO LA ESTOY TENIENDO, Y EN UNO DOS DIAS HABRÉ TERMINADO.

GRACIAS POR VISITARME ¡AH! ANIMATE A DEJAR TUS COMENTARIOS, PARA QUE COMENCEMOS UNA HERMOSA Y EDIFICANTE AMISTAD.

DIOS TE BENDIGA

SUEÑOS… AL DESPERTAR ¡HAGÁMOSLOS REALIDAD!

Frases, Imagenes y Música

Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.
Sin embargo...
en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño,
perdurará siempre la huella del camino enseñado.
(Madre Teresa de Calcuta)


Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte
también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad. (Héctor Tassinari)



Algunos hombres ven las cosas como son y se preguntan porque. Otros sueñan cosas que nunca fueron y se preguntan porque no. (George Bernard Shaw)



Bailar es soñar con los pies...
(Joaquín Ramón Martínez Sabina)