viernes, 30 de julio de 2010

¡GRACIAS A DIOS TENGO FE!



Este título puede parecer un poco subjetivo para algunos. Con esta frase se puede abarcar tanto…Pero sólo quiero mostrarles un punto de vista. Primero, hay que dar gracias a Dios por TODO; por otro lado, y aquí va mi reflexión, siempre me he cuestionado ¿Cómo es que aquellos que no creen en Dios pueden llevar sus padecimientos y sufrimientos? Sé que la fuerza de voluntad es poderosa, igual el poder de la mente. Pero francamente les diré, que prefiero que mi fuerza de voluntad esté en cumplir la Voluntad de Dios y que el poder de la mente, sea la fe puesta en Dios, mi Señor.

Esta reflexión siempre ha estado conmigo, he pasado momentos muy difíciles en mi vida, tanto física como emocionalmente (como todo ser humano). Los últimos días he tenido un virus gripal que me produjo fuertes fiebres, tos y malestares físicos, entre otros síntomas; a veces sin poder dormir, ofrecía (como siempre hago) mis sufrimientos a Jesús para asociarlos a los de Él. Les puedo decir que este es un gran consuelo, saber que el sufrimiento de uno, entregándolo primero a María Santísima para que Ella lo purifique, puede ser tomado por Dios y retornar a uno en bienes espirituales y en algún otro tipo de bien para otros. “…sufro en mi carne lo que falta a la Pasión de Cristo” (Col 1, 24). Es el sufrimiento redentor al que estamos llamados todos los bautizados.

¡Qué desdicha para aquellos que no tienen fe! Que en sus momentos de angustia y dolor no acuden a Dios para que les dé fortaleza, los sostengan o sanen (según Su Voluntad). Pero lo más triste es que no elevan su corazón a Dios porque no creen en Él y mucho menos no tienen la esperanza de que hay una vida eterna donde no habrá más sufrimiento y todo será felicidad eterna, tal cual lo dice la Virgen del Rosario del Pozo en su sexto mensaje: “….Dios nos proveerá todo sin sufrimientos. En la vida eterna participaremos de la gracia bendita y eterna del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; será la felicidad eterna…”.

Por eso digo: ¡Gracias a Dios tengo fe! Que desgracia la mía si no fuera así. ¿De dónde sacarías fuerzas para seguir adelante? ¿Para saber que más allá de todo padecimiento, si lo llevo con amor y fe, podré edificar con él mi vida eterna y la de otros? Este ha sido el ejemplo de los santos que nos presenta nuestra Iglesia. Debemos vernos en su espejo.

Así pues, cuando nos llegue el momento de la cruz debemos de llenarnos de fe, amor y paciencia y aceptación, entendiendo que Dios nunca nos dará una prueba que no podamos llevar y que al final saldremos purificados y con mayor crecimiento espiritual. Pero también, ayudemos a otros, de la manera que sea, a que crean en Dios y en esa vida eterna que nos ganó Jesucristo con Su muerte y Resurrección; vida que es sobrenatural que no es ilusión ni es etérea sino auténtica y palpable.

¡Ánimo! La fe es un don de Dios, que la recibimos con el sacramento del Bautismo, que camina por el piso de la duda y que se fortalece en las pruebas. Como don de Dios, se entiende que es Él quien la da, así que pidámosla porque como dijo nuestro Señor Jesús: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá." (Mt 7,7-8)

viernes, 23 de julio de 2010

SOÑAR CON LA ETERNIDAD



Encontré una frase de San José María Escrivá de Balaguer, que me encantó. La he publicado en Facebook, pero no pude resistirme a su reflexión y, por supuesto, hacer lo que ella inspira: soñar. Pero ojo, no sueños de grandeza mundana, de alcanzar la fama, ser rico y poderoso. Hablo de otros tipos de sueños. La frase del santo es la siguiente:

"Crécete ante los obstáculos. -La gracia del Señor no te ha de faltar: "inter medium montium pertransibunt aquae!" - ¡pasarás a través de los montes! ¿Qué importa que de momento hayas de recortar tu actividad si luego, como muelle que fue comprimido, llegarás sin comparación más lejos de lo que nunca soñaste? " Camino 12 .
Nuestros sueños, generalmente, se quedan en lo que es materialmente tangible, pero no trascienden más allá de esta vida terrenal. Hay otros sueños (o ideales) que hemos pedido de vista y por los cuales no luchamos. ¿Será porque hemos dejado de creer en ellos? Por ejemplo y uno, que aunque sencillo es un poco complicado: ser mejor persona, y cada día ser mejor, y mejor, luchando por la transformación de nuestro ser a través del vencimiento de nuestros defectos dominantes, que son esos obstáculos de los que habla Escrivá de Balaguer.

¿Y qué me dicen de la vida eterna? Son muy pocos, incluyendo a cristianos, que conozco, que no sueñan ni luchan para hacer realidad, esa morada eterna que Cristo nos prometió cuando dijo: «Que no se turbe vuestro corazón; vosotros creéis en Dios; creed también en mí. En la casa de mi Padre, muchas moradas hay; si así no fuera, Yo os lo habría dicho. Voy pues, a preparar un lugar para vosotros. Y una vez que Yo haya ido a prepararos este lugar, regresaré a llevaros conmigo, a fin de que, allí donde Yo esté, vosotros estéis también. Y sabéis adónde voy, y sabéis el camino.» (Jn 14,1-3)

Ahora bien, necesariamente soñar con esa vida eterna significa edificarla desde ya. Es la felicidad eterna… La Virgen del Pozo en su sexto mensaje, nos habla de esta vida eterna, con un deseo inmenso de que nosotros creamos y luchemos por ella. Ella nos dice: “Hasta los que dicen ser fieles seguidores de mi Hijo Jesús se han llenado de indiferencia y han perdido la fe. El humanismo y el sentimentalismo mundano han reemplazado el amor a la vida sobrenatural y espiritual. Se ha perdido la esperanza en la verdadera vida, la vida eterna…Esparzan por el mundo la nueva de mi Hijo, existe una vida sobrenatural y eterna. Ésta no es ilusión ni es etérea, sino que es auténtica, palpable. Anuncien la vida después de la muerte como el nacimiento a la verdadera vida, donde ya no se muere y Dios nos proveerá todo sin sufrimientos. En la vida eterna participaremos de la gracia bendita y eterna del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; será la felicidad eterna…”.

“Será la felicidad eterna”, pues la felicidad verdadera en este mundo es inalcanzable. Pero allá es otra cosa… el Cielo, que es un estado, un sitio indescriptible para nuestros limitados conocimientos humanos, pero sabemos que es mucho más de lo que podemos anhelar o imaginar. Por eso, dice San Pablo: "ni el ojo vio, ni el oído escuchó, ni el corazón del humano pudo imaginar lo que Dios ha preparado para aquéllos que le aman" (1Cor 2, 9). San Pablo, en una experiencia sobrenatural dice que “subió al tercer cielo”, por lo que no ha de extrañarse que hable, con gozo de la llamada Visión Beatífica, es decir, el ver a Dios mismo "cara a cara" (1Cor. 13, 12).

La frase de San José María nos anima a luchar y vencer los obstáculo que se pueden interponer en nuestros sueños e ideales eternos (el mundo, la carne y el demonio, los tres enemigos del alma); si aún no hemos concretado nuestros sueños de eternidad pues es hora de pedir fe y alejarnos del placer, materialismo, vicios y comodidades que hacen que nos adormezcamos y no visualicemos ni sintamos la vida espiritual.

La Virgen María nos dio ejemplo, con su vida en la tierra y su Asunción al Cielo, del camino que hemos de recorrer todos nosotros, uno de total identificación de nuestra voluntad con la Voluntad de Dios en esta vida y luego el paso a la otra Vida, al Cielo que Dios Padre nos tiene preparado desde toda la eternidad. Ese debe ser nuestro sueño…soñar con la eternidad. Dios nos dará las gracias necesarias para alcanzar ese sueño y hacerlo realidad por toda la eternidad.

martes, 20 de julio de 2010

UN AÑO DE MINUTO HEROICO… PUBLICANDO DE LA MANO DE MARÍA


Desde hace un año abrí este espacio, este blog que humildemente comencé con mucho amor, contaré la historia. Desde hace muchos años mi vida busca centrarse en Dios, es lo que me ha enseñado mi Santa Madre, la Virgen María, tener a Dios como prioridad de vida. Si lees con frecuencia mis publicaciones y te fijas en el entorno que tengo, imágenes y frases, te darás cuenta que busco difundir la devoción de la Virgen del Pozo, que apareció en Puerto Rico en 1953 (ver historia), y que además promulgo sus mensajes. Esto así porque pertenezco a la Misión Nuestra Señora del Pozo.

Desde hace mucho tenía la inspiración y necesidad de abrir un espacio donde, como apóstol de María Santísima, pudiera decirle al mundo que hay una esperanza para la humanidad y que es necesario que despertemos del adormecimiento e indiferencia en que estamos sumergidos Pero no hacía nada, tenía tantas cosas que hacer, que sacar tiempo para un proyecto así, me parecía muy difícil, sobre todo si no tenía ni idea de cómo hacerlo. Sucedió que una tarde navegando en la Internet, me di cuenta de cómo personas cobardes, porque no han tenido la valentía de asumir sus faltas, y como malas intensiones han dañado la imagen de la devoción a la Virgen del Pozo y de su Misión. Aquella tarde, al comprobar la red viral que han creado en internet, difamando e injuriando vidas consagradas al servicio de Dios, dos grandes lágrimas brotaron de mis ojos y dije: “Tengo que hacer algo”. Esa misma tarde puse manos a la obra y sin saber absolutamente nada comencé con Minuto Heroico …sólo el Cielo conoce las vicisitudes que en mi ignorancia he pasado, muy cómicas por cierto.

A través de este blog quiero que las personas, que como tú lo visitan, conozcan sobre el Amor Misericordioso de Cristo, del rol que juega nuestra Madre en estos tiempos cruciales para la humanidad; que podemos ser héroes de nuestra propia vida y de la vida de los demás… esto lo lograremos luchando por edificar una vida sobrenatural fundamentada en la fe y en la gracia de Dios.

¿Por qué le puse el nombre de Minuto Heroico? Este término, que aunque le pertenece a San José María Escrivá de Balaguer, lo escuche por primera vez en la Misión Nuestra Señora del Pozo. Maravilloso concepto de vivir la heroicidad en los precisos momentos donde uno tiene que negarse, como lo dice Nuestro Señor, para que surja la virtud que nos llevará al crecimiento espiritual. En este tiempo ese “Minuto Heroico”, dadas las circunstancias en que vivimos (crisis moral y espiritual), es bien importante porque exige que nuestras obras sean heroicas y extraordinarias.

Perdonen si algunas veces paso días y no publico, nunca será por desánimos, pereza o algo así… Les confieso que tengo muchas cosas que hacer y atender, propias de mis actividades como promulgadora de la Virgen.

Agradezco infinitamente a aquellos que me han acompañado siguiendo este sueño. También agradezco a Dios y a mi Virgen del Pozo el hecho de que por estar en este mundo de los blogs me ha dado la oportunidad de conocer amigos, hermanos en la fe, que materializan su amor a Dios y a la humanidad haciendo otros blogs, que me parecen extraordinarios; a ellos mi respeto y mi cariño.

Complicidad con el Cielo


Purísima del Pozo, Virgen del Rosario, este espacio te pertenece. Dame la gracia de que tomada de tu mano puede atraer hijos nuevos para esa nueva estirpe de cristianos verdaderos que viniste a formar.

De manera particular te invoco a ti Arcángel San Gabriel, que eres el mensajero de los deseos del Padre, dame la inspiración para llevar la Verdad de Dios a este mundo que se pierde en las tinieblas.

Y a mis santos patronos, mis amados santos, amigos del cielo, a ellos me encomiendo una vez más para que con su ayuda pueda vivir miles de minutos heroicos, evangelizando como ellos lo hicieron a tiempo y a destiempo.


martes, 6 de julio de 2010

EN TU NOMBRE, SEÑOR, ECHARÉ LAS REDES



Hay situaciones en la vida personal que ameritan dar saltos de fe, así como lo hizo san José; tener una fe que nos lleve al mundo del milagro. Estoy segura que muchos que pudieran leer estas líneas pensarán en esos momentos de su propia historia en que su fe, muchas veces, se volvió heroica. Me recuerda, entonces, aquel pasaje del Evangelio donde Jesús se encontró con sus primeros apóstoles; ellos cansados de pescar se encuentra con Jesús, Quien les invita a embarcarse de nuevo y remar mar adentro en busca de nuevos peces.

Estos, sin saber que serían sus primeros apóstoles, frustrados y desalentados por el fracaso de la pesca, hacen un verdadero acto de fe y obediencia. Simón dice: “En tu palabra, Señor, lanzaré las redes”. Transcribo el pasaje del Evangelio.


"… dijo á Simón: «Tira á alta mar, y echad vuestras redes para pescar.» Y respondiendo Simón, le dijo: «Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red.» Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía. E hicieron señas á los compañeros que estaban en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban. Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas á Jesús, diciendo: «Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.» Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con él, de la presa de los peces que habían tomado; Y asimismo á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo á Simón: «No temas: desde ahora pescarás hombres.» Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron.!" (Lc. 5,1-11)


Este pasaje siempre ha sido uno de los que particularmente han tocado mi vida… Lo es por varias razones. Primero, porque muchas veces Nuestro Señor nos llama a dar pasos importantes en nuestras vidas o a asumir responsabilidades que creemos no poder cumplir; pero es tan fuerte Su Palabra y Voluntad, que si tenemos un corazón con lleno de pureza de intensión y determinación, podremos dar ese salto de fe que les mencionaba al principio.

¡En tu Nombre, Señor, echaré las redes! Me identifico con Simón… muerte al yo, purificación del entendimiento ¡Volver otra vez a empezar en medio del cansancio y de la frustración! Porque así se habría de sentir el que se convertiría en el Gran Pedro. Su fe y obediencia pudo más que él mismo. Pues si… "En tu Nombre, Señor, echaré las redes” ¡Y se hizo el milagro! y luego la misión encomendada… Pedro, tendrá sus luchas y sus caídas, pero ya había dado el salto de fe.

¡En tu Nombre, Señor, echaré las redes! Una vez más lo repito, no para ver milagros, sino para reafirmar la Misión a la que me has llamado, como bautizada y como promulgadora de la Virgen: la pesca de las almas.

Por eso, a pesar del cansancio de tirar las redes, aunque sea las de tu propia vida, tienes que volver a empezar… siéntete más bien esperanzado, porque es una nueva oportunidad. Además es Dios quien te lo pide. Da un salto de fe y grita en tu interior: ¡Si, en tu Nombre lo haré porque estarás conmigo! Así lo digo cada día al levantarme.

Sigamos el ejemplo de la Santísima Virgen María que en fe y por obediencia a la Voluntad de Dios también echo las redes con su Fiat eterno.