martes, 30 de marzo de 2010

AMIGOS DE LA CRUZ



Por años el tratado de San Luis María Grignion de Montfort de “Amigos de la Cruz” ha sido unoa de mis lecturas favoritas. Es una carta que el santo en 1714 a la Asociación de loa Amigos de la Cruz que él fundó. Habla sobre la sobre la necesidad y la práctica de la cruz está lleno de sabiduría divina, necesaria para la santidad y sin embargo rechazada por casi todos. Aquí se encuentra el secreto para ser verdaderos discípulos de Jesucristo.


Os llamáis Amigos de la Cruz. ¡Qué nombre tan glorioso! Os confieso que me encanta y deslumbra. Es más brillante que el sol, más alto que los cielos, más glorioso y magnífico que los mayores títulos de reyes y emperadores. Es el nombre excelso de Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Es el nombre sin equivoco de un cristiano.

*******
Pero si su brillo me encanta, no es menos cierto que e espanta. ¡Cuántas obligaciones ineludibles y difíciles encierra este nombre! El Espíritu Santo las expresa con estas palabras: Linaje elegido, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo adquirido por Dios (1 Pe. 2,9).

Un Amigo de la Cruz es un hombre escogido por Dios, entre diez mil personas que viven según los sentidos y la sola razón, para ser un hombre totalmente divino, que supere la razón y se oponga a los sentidos con una vida y una luz de pura fe y un amor vehemente a la cruz.

Un Amigo de la Cruz es un rey todopoderoso, un héroe que triunfa del demonio, del mundo y de la carne en sus tres concupiscencias. Al amar las humillaciones, arrolla el orgullo de Satanás. Al amar la pobreza, triunfa de la avaricia del mundo. Al amar el dolor, mortifica, la sensualidad de la carne.

Un Amigo de la Cruz es un hombre santo y apartado de todo lo visible. Su corazón se eleva por encima de todo lo caduco y perecedero. Su conversación está en los cielos. Pasa por esta tierra como extranjero y peregrino, sin apegarse a ella; la mira de reojo, con indiferencia, y la huella con desprecio.

Un Amigo de la Cruz es una conquista señalada de Jesucristo, crucificado en el Calvario en unión con su santísima Madre. Es un «Benoni» o Benjamín, nacido de su costado traspasado y teñido con su sangre. A causa de su origen sangriento, no respira sino cruz, sangre y muerte al mundo, a la carne y al pecado, a fin de vivir en la tierra oculto en Dios con Jesucristo.

Por fin, un Amigo de la Cruz es un verdadero porta-Cristo, o mejor, es otro Cristo, que puede decir con toda verdad: Ya no vivo yo, vive en mi Cristo (Gal. 2,20).

Queridos Amigos de la Cruz, ¿obráis en conformidad con lo que significa vuestro grandioso nombre? ¿Tenéis, por lo menos, verdadero deseo y voluntad sincera de obrar así, con la gracia de Dios, a la sombra de la cruz del Calvario y de Nuestra Señora de los Dolores? ¿Utilizáis los medios necesarios para conseguirlo? ¿Habéis entrado en el verdadero camino de la vida, que es el sendero estrecho y espinoso del Calvario? ¿No camináis, sin daros cuenta, por el sendero ancho del mundo, que conduce a la perdición? ¿Sabéis que existe un camino que al hombre le parece recto y seguro, pero lleva a la muerte?

¿Sabéis distinguir con certeza entre la voz de Dios y su gracia y la del mundo y de la naturaleza? ¿Percibís con claridad la voz de Dios, nuestro Padre bondadoso, quien -después de maldecir por tres veces a todos los que siguen las concupiscencias del mundo: ¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra! (Ap. 8,13)- os grita con amor, tendiéndonos los brazos: Apartaos, pueblo mío escogido, queridos amigos de la cruz de mi Hijo; apartaos de los mundanos, a quienes maldice mi Majestad, excomulga mi Hijo y condena mi Espíritu Santo? ¡Cuidado con sentaros en su cátedra pestilente! ¡No acudáis a sus reuniones! ¡No os detengáis en sus caminos! ¡Huid de la populosa e infame Babilonia! ¡Escuchad tan sólo la voz de mi Hijo predilecto y seguid sus huellas! Yo os lo di para que sea camino, verdad, vida y modelo vuestro: Escuchadle.


¿Escucháis la voz del amable Jesús? El, cargado con la cruz, os grita: Veníos conmigo. El que me sigue no andará en tinieblas. ¡Animo, que yo he vencido al mundo! (Jn 8,12; 16,33).


Si no te espanta, al contrario, te encanta  (como dice el San Luis) y quieres leerlo completo te doy el enlace donde encontrarlo:  A LOS AMIGOS DE LA CRUZ

viernes, 26 de marzo de 2010

HOY NO DEBE SER UN VIERNES NORMAL


De veras que no, hoy no es un viernes común y corriente. Para aquellos que somos católicos, y para los que tienen un poco sensibilidad cristiana, un día como hoy es para tenerlo en cuenta de manera particular; es Viernes de Dolores, se recuerda el dolor de la MADRE DEL REDENTOR.

Hace años atrás un día como hoy era tomado en cuenta en la sociedad, las personas guardaban recogimiento, en las familias también (los padres se encargaban de eso), se ayunaba y se hacía abstinencia con fervor, y al final del día no podía faltar el vía-crucis acompañando a la Dolorosa. ¡Cuánto hemos perdido!

¿Saben algo? Lo más triste de todo, no es que se hayan perdido estas hermosas costumbres y valores religiosos, sino que nos hemos apartado de Dios y le ofendemos diariamente, personal y comunitariamente. Los dolores de María se agudizan más, y la espada que le profetizó Simeón, se hunde cada vez más en su corazón. Por eso, en diferentes apariciones, Ella, la Madre de Dios nos ha mostrado su dolor por todos nosotros, por toda la humanidad y sobre todo por los que caminan de espaldas a Dios.

En sus mensajes dejados en Sabana Grande, Puerto Rico (en 1953), la Virgen del Rosario del Pozo, nos dice: “Algunos hijos nuevos consagrados a mi pequeño reinado traspasarán mi corazón con la espada de la traición y abandono de su promesa a Nuestro Señor Jesucristo “ (Cuarto mensaje) y “En mi silencio de espera lloro por los que no están…por esto cubro mi cabeza con velo Negro hasta que sus corazones se ablanden y retomen las gracias del perdón.. “ (Quinto mensaje). ¡Sigue sufriendo nuestra Madre!...

Hoy te invito a que reparemos un poco tanta ofensa y guardemos un poco de silencio interior para consolar, espiritualmente su corazón lleno de dolor. Hazlo en la medida de tus posibilidades, pero hazlo, y te encontrarás con Ella… con su sufrimiento que es puro amor, y con su amor que es puro sufrimiento.

LA MADRE ESTABA JUNTO A LA CRUZ



De los sermones de san Bernardo, abad


El martirio de la Virgen queda atestiguado por la profecía de Simeón y por la misma historia de la pasión del Señor. Éste –dice el santo anciano, refiriéndose al niño Jesús– está puesto como una bandera discutida; y a ti –añade, dirigiéndose a María– una espada te traspasará el alma.


En verdad, Madre santa, una espada traspasó tu alma. Por lo demás, esta espada no hubiera penetrado en la carne de tu Hijo sin atravesar tu alma. En efecto, después que aquel Jesús –que es de todos, pero que es tuyo de un modo especialísimo– hubo expirado, la cruel espada que abrió su costado, sin perdonarlo aun después de muerto, cuando ya no podía hacerle mal alguno, no llegó a tocar su alma, pero sí atravesó la tuya. Porque el alma de Jesús ya no estaba allí, en cambio la tuya no podía ser arrancada de aquel lugar. Por tanto, la punzada del dolor atravesó tu alma, y, por esto, con toda razón, te llamamos más que mártir, ya que tus sentimientos de compasión superaron las sensaciones del dolor corporal.

¿Por ventura no fueron peores que una espada aquellas palabras que atravesaron verdaderamente tu alma y penetraron hasta la separación del alma y del espíritu: Mujer, ahí tienes a tu hijo? ¡Vaya cambio! Se te entrega a Juan en sustitución de Jesús, al siervo en sustitución del Señor, al discípulo en lugar del Maestro, al hijo de Zebedeo en lugar del Hijo de Dios, a un simple hombre en sustitución del Dios verdadero. ¿Cómo no habían de atravesar tu alma, tan sensible, estas palabras, cuando aun nuestro pecho, duro como la piedra o el hierro, se parte con sólo recordarlas?

No os admiréis, hermanos, de que María sea llamada mártir en el alma. Que se admire el que no recuerde haber oído cómo Pablo pone entre las peores culpas de los gentiles el carecer de piedad. Nada más lejos de las entrañas de María, y nada más lejos debe estar de sus humildes servidores.

Pero quizá alguien dirá: «¿Es que María no sabía que su Hijo había de morir?» Sí, y con toda certeza. «¿Es que no sabía que había de resucitar al cabo de muy poco tiempo?» Sí, y con toda seguridad. «¿Y, a pesar de ello, sufría por el Crucificado?» Sí, y con toda vehemencia. Y si no, ¿qué clase de hombre eres tú, hermano, o de dónde te viene esta sabiduría, que te extrañas más de la compasión de María que de la pasión del Hijo de María? Este murió en su cuerpo, ¿y ella no pudo morir en su corazón? Aquélla fue una muerte motivada por un amor superior al que pueda tener cualquier otro hombre; esta otra tuvo por motivo un amor que, después de aquél, no tiene semejante.

Oración: Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

LOS SIETE DOLORES DE MARIA


Siete Avemarías en honor de los siete dolores de María

María ha prometido gracias muy especiales para aquellos que la honran de esta manera diariamente. Incluida entre estas promesas de Nuestra Señora para aquellos que practican esta devoción, está su compromiso de otorgar especial asistencia a la hora de la muerte, incluso de ver su faz. Los siete dolores son:

1) Primer dolor: La profecía de Simeón
Ave María.
2) Segundo dolor: La huida a Egipto
Ave María.
3) Tercer dolor: La perdida del niño Dios en el Templo
Ave María.
4) Cuarto dolor: Jesús y María se encuentran en el camino a la Cruz
Ave María.
5) Quinto dolor: Jesús muere en la Cruz
Ave María.
6) Sexto dolor: Jesús es bajado de la Cruz y puesto en los brazos de María
Ave María.
7) Séptimo dolor: Jesús es enterrado
Ave María.

jueves, 25 de marzo de 2010

LA ANUNCIACIÓN A MARÍA


De: "Las Glorias de Maria" de San Alfonso Maria de Ligorio.

María en la encarnación del Verbo no pudo humillarse más de lo que se humilló; ni Dios pudo exaltarla más de lo que la exaltó

El que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado (Mt 23, 12). Es palabra del Señor que no puede fallar. De ahí que habiendo Dios establecido que se haría hombre para redimir al hombre perdido y manifestar así al mundo su bondad infinita, y teniendo que elegirse una madre, tuvo que buscar entre las mujeres la que fuese más santa y más humilde. Y entre todas eligió a la virgencita María que cuento era más perfecta en virtudes, era por lo mismo la más sencilla y humilde en su concepto, como la paloma. “Son incontables las doncellas, pero una sola es mi paloma, mi perfecta” (Ct 6, 7-8). Por eso dice Dios, ésta será la madre que yo elijo para mí. Veamos cuán humilde fue y cuánto la ensalzó el Señor.

Que María, en la encarnación del Verbo, no pudo humillarse más de lo que se humilló, éste será el primer punto. Y el segundo será considerar que Dios no pudo ensalzar a María más de lo que la ensalzó.

PUNTO 1º
1. María, Madre de Dios por su humildad
Hablando el Señor precisamente de la humildad de esta humildísima virgencita, dice: “Mientras estaba el rey recostado en su diván, mi nardo esparció su fragancia” (Ct 1, 12). Comenta san Antonino y dice que en la planta del nardo, por ser planta tan pequeña y sencilla, está prefigurada la humildad de María cuyo perfume subió hasta el cielo, y desde el seno del Padre atrajo a su seno virginal al Verbo de Dios. De modo que Dios atraído por el perfume de esta humilde virgencita, la eligió para ser su madre al querer hacerse hombre para redimir al mundo. Pero él, para que tuviera más gloria y mérito esta madre, no quiso hacerse su hijo sin obtener primero su consentimiento. No quiso tomar carne de ella –dice Guillermo abad– sin dar ella su asentimiento. Así, mientras estaba la humilde virgen en su pobre casita, suspirando y rogando con ardientes deseos a Dios para que mandase al Redentor –como le fue revelado a santa Isabel, monja benedictina– llegó el arcángel Gabriel portador de la gran embajada y la saludó diciendo: “Dios te salve, María, llena de gracia; el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres”. Dios te salve, Virgen llena de gracia, que siempre has estado llena de esa gracia más que todos los santos. El Señor está contigo porque eres tan humilde. Bendita entre todas las mujeres, pues mientras las demás incurrieron en la maldición de la culpa, tú, porque ibas a ser la Madre del Siempre Bendito, has sido y serás siempre bendita y libre de toda mancha.

¿Qué respondió María a un saludo tan colmado de alabanzas? Nada. Pensando en semejante saludo, se turbó. “Y pensaba qué significaba semejante saludo”. Y ¿por qué se turbó? ¿Acaso por temor a una ilusión, o por modestia viendo ante sí a un hombre, pues piensan algunos que el ángel se le apareció en forma humana? No, el texto es claro: se turbó al oír el saludo del ángel. Advierte Eusebio Eniseno: no se turbó por su rostro sino por sus palabras. La turbación se debió a su humildad al escuchar semejantes alabanzas tan distantes del humilde concepto que de sí tenía. Por lo que cuanto más la ensalza el ángel más se abaja considerando su insignificancia. Reflexiona san Bernardino sobre el particular y dice que si el ángel le hubiera dicho que era la mayor pecadora del mundo, no se hubiera admirado tanto; pero al escuchar aquellas alabanzas tan sublimes, se turbó por completo. Se turbó, porque estando tan llena de humildad, rehuía cualquier género de alabanza personal y quería que su Creador y dador de todo bien fuera bendecido y alabado solamente. Así le dijo la misma Virgen María a santa Brígida hablando del momento en que se convirtió en Madre de Dios: “No quería mi alabanza, sino tan sólo la de mi Creador, dador de todo bien”.

2. María agradó a Dios por su humildad
Pero al menos, digo yo, la Virgen santísima, tan conocedora del sentido de las Sagradas Escrituras, sabía que estaba cumplido el tiempo predicho por los profetas, de la venida del Mesías, y que estaban cumplidas las siete semanas de Daniel, y según la profecía de Jacob, había pasado a manos de Herodes, rey extranjero, el cetro de Judá; y sabía también que una virgen tenía que ser la madre del Mesías; al oír que el ángel le colmaba de aquellas alabanzas que parecían no convenir sino a una madre de Dios. ¿Acaso pasó por su mente siquiera el pensamiento de que tal vez ella fuera la elegida para Madre de Dios? No; su profunda humildad no le dejó concebir tal pensamiento. Tales alabanzas sólo sirvieron para hacerse sentir un gran temor de manera que, como reflexiona san Pedro Crisólogo: “Así como Cristo quiso ser confortado por el ángel, así debió ser María animada por el ángel”. Como el Señor tuvo que ser animado por el ángel, así fue necesario que el arcángel san Gabriel, viendo a María tan desconcertada por aquel saludo, la animara diciendo: “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios”. No temas ni te asombres de los grandes títulos con que se te saluda, porque si tú, a tus propios ojos eres tan pequeña e insignificante, Dios que exalta a los humildes te ha hecho digna de encontrar la gracia perdida por los hombres y por eso te ha preservado de la mancha común a todos los hijos de Adán. El Señor desde el instante de tu Concepción te ha colmado de gracias superiores a las de todos los santos; por eso ahora te ves ensalzada a ser su madre: “He aquí que concebirás y darás a luz un Hijo y le pondrás por nombre Jesús”.

Y ahora ¿qué es lo que se espera? “El ángel espera tu respuesta –dice san Bernardo– y también nosotros esperamos, oh Señora, tu palabra de conmiseración, nosotros que estamos oprimidos bajo la sentencia de condenación”. El ángel espera tu respuesta, como la esperamos nosotros los condenados a muerte. “A ti se te ofrece el precio de nuestra salvación y al instante seremos liberados si consientes” –continúa diciendo san Bernardo–: “Ved, oh Madre nuestra, que a vos se ofrece el precio de nuestra salvación, que es el Verbo de Dios hecho hombre en ti; si tú lo aceptas por hijo, al punto seremos librados de la muerte. El mismo Señor, lo mismo que estaba enamorado de tu hermosura, otro tanto deseaba tu consentimiento del que dependía la salvación del mundo”. “Responde ya –dice san Agustín– ¿por qué retrasas la salvación del mundo? Pronto, Señora, responde; no retrases más la salvación del mundo que ahora depende de tu consentimiento”.

Pero ya responde María al ángel y le dice: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. ¡Oh respuesta la más bella, la más humilde y la más prudente que no hubiera podido discurrir toda la sabiduría de los hombres y de los ángeles juntos, si la hubieran estado pensando millones de años! ¡Oh respuesta tan poderosa como para colmar de alegría al cielo y traer a la tierra un mar de gracias y de bienes! ¡Respuesta que, apenas salida del corazón de María, atrajo desde el seno del Padre eterno a su Hijo Unigénito a su purísimo seno para hacerse hombre! Sí, porque apenas profirió las palabras: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”, al instante “el Verbo se hizo carne. El Hijo de Dios se hizo Hijo de María”. “¡Oh fiat poderoso –exclama santo Tomás de Villanueva– oh fiat eficaz! ¡Oh fiat venerable sobre todos los fiat! Porque con otro fiat Dios creó la luz, el cielo y la tierra; pero con este fiat de María –dice el santo– el mismo Dios se hizo hombre como nosotros”.


Les doy el enlace para que sigan leyendo… "Las Glorias de María"

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿HACIENDO PLANES?


Cuando vamos adquiriendo un poco de conciencia comenzamos hacer planes con nuestras vidas, y eso desde chiquitos… (claro, hay personas que les encanta hacer planes con la vida de otros, pero este no es el caso); me refiero a que muchas veces, hasta desde pequeños ya queremos hacer nuestros propios planes: “Cuando sea grande, quiero ser –esto o lo otro-…”. Y no es que este mal, lo veo bien, hasta cierto punto.

Lo menciono porque anoche en una reunión de devotos de la Virgen del Pozo estuve hablando con un joven, ya adulto y profesional, hijo de la persona que había organizado la reunión. Como toda madre y buena cristiana, estaba deseosa de que su hijo se acercara un poco más a Dios. ¿Pero cómo hacerlo si no tiene tiempo? Gracias a Dios, que es El que se acerca a nosotros, porque sino… Lo cierto es que conversando con nuestro joven amigo me entere de que tiene dos trabajos. ¡Imagínense! Sale de la casa a las siete de la mañana y llega a las once de la noche, cosa que hace por ambición porque es soltero y no tiene hijos que mantener… Continúo la conversación y me dice que ya tomó su primer módulo de aviación, porque su sueño es ser piloto, y que su plan es que cuando llegue a los cincuenta años pueda comprar un avión (claro que pequeño). Le digo sonriendo que espero que tenga vida suficiente para disfrutarlo porque trabajando así, y el chico me contestó: “ ¡Claro que sí, apenas tengo 27 años!”.

De veras que me pareció tan gracioso, como los seres humanos tenemos, la mayoría de las veces una soberbia tan grande que nos creemos los dueños y señores de nuestras vidas para hacer y deshacer planes SIN DIOS. He conocido a tantos, esta servidora una de ellas, que teníamos unos planes de vida y vino Dios y dijo esto es lo que quiero; y respetando siempre nuestro libre albedrío nos da señales de su plan para con nosotros. Por supuesto, está siempre nuestra colaboración, el que seamos capaces de:

- Identificar las señales (signos de Dios) que nos da para cambiar los planes
- Tener humildad para someter nuestra voluntad a la Voluntad Suprema de Dios
- Ver con alegría que estamos cumpliendo el propósito para el cual fuimos creados, es lo más importante.

En vano nos afanamos haciendo planes, por eso me causó tanta gracia la actitud de aquel joven; porque me da la impresión de que a él le van a cambiar los planes. Su mamá es una mujer de fe, ama profundamente a Dios y cree fervorosamente en el poder del Rosario. ¿Y que no consigue una madre con fe, oración y sacrificios? A este amigo me da la impresión que se le va a meter Dios y María Santísima en el corazón y le van a mostrar que se trabaja para vivir, no se vive para trabajar y que los planes deben estar encaminados a amar, adorar y servir a Dios Nuestro Señor.

Si tú ya tienes un plan en tu vida, analiza si ese plan está conforme a la Voluntad de Dios. Ponlo en sus manos y haz como supieron hacer Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima en momentos culminantes de su vida: decir “Hágase tu Voluntad”; María ante el anuncio de que había sido escogida para ser la Madre del Redentor y Jesús en el Huerto de Getsemaní al comienzo de su Pasión. ¡Hágase! Dilo siempre en cualquier momento de tu vida aunque los planes de TODA tu vida se te desmoronen ante tus pies.

¡HAGASE UNA VEZ MAS!




¡Hágase en mi, Señor tu Voluntad!
Aún cuando mis fuerzas desfallezcan
y parezca que no puedo más
desde el fondo de mi alma
me abandono llena de confianza
y repleta de docilidad a tu santo querer,
escucha mi voz diciendo ¡Hágase en mi!

lunes, 22 de marzo de 2010

TESTIMONIO DE LA PROTECCION VIRGEN DEL POZO


LAS PROFECIAS DE PROTECCION DE LA VIRGEN DEL POZO YA COMIENZAN A CUMPLIRSE
Testimonio de una estudiante Nicaragüense que estudia en Chile.
(Publicado en www.virgendelpozo.org / enlace)

"El día sábado 27 de Febrero del 2010, me encontraba en Santiago de Chile, en el período de vacaciones previas a mi último semestre de estudios del magíster que estudio en la Universidad de Chile.

La noche del viernes me quedé viendo el festival de Viña del Mar hasta muy tarde, eran casi las 3 am cuando me puse a arreglar la sala, a dejar todo cerrado y me fui acostar. Unos minutos luego de haber apagado mi lámpara, a eso de las 3:34 sentí que mi cama se comenzó a mover, encendí la luz y vi el movimiento más fuerte, pensé por unos segundos que podía ser uno de los temblores comunes que hay en Santiago, pero luego vi que las ventanas sonaban y me sentía tambalear de un lado a otro, tuve mucho miedo y dije: “TERREMOTO DIOS MÍO”, entonces descalza tomé a la Virgencita del pozo en mis manos y salí como pude de mi habitación, a los segundos se cortó la luz, recuerdo todo en cámara lenta en mi mente hoy, fueron pasos gigantes en cuestión de segundos en medio de la oscuridad al correr como podía, recuerdo que escuchaba caer las cosas detrás de mí, vidrios, cosas que hicieron un ruido fuerte al caer, sintiendo estremecerme todo mi ser con el miedo más grande que jamás experimenté en mi vida de morir, imaginé en mi mente el edificio cayendo y el techo cayendo encima de mí en instantes, fue terrible.

Me golpeaba mientras llegaba a la puerta de mi departamento, vivo en el piso 9 de mi edificio, al llegar todo se seguía moviendo muy fuerte, y comencé a llorar pero sosteniendo siempre a la Virgen conmigo con mucha fuerza, quería salvarla a ella antes que cualquier cosa y a mí misma con ella, por eso no sé porqué no pensé en nada más cuando salía de mi habitación. Al llegar a la puerta se me cerró la puerta de mi departamento y me quedé afuera en el pasillo con la Virgen en brazos viendo moverse todo y escuchando un ruido estruendoso por todos lados, eran casas cayendo muy cerca de donde vivo y muchas cosas cayendo en mi departamento y dentro de los de mis vecinos. Nadie más estaba en el pasillo sólo yo.

Fue el miedo más grande que jamás he tenido en mi vida, imaginé el fin del mundo y lo peor, no entendía nada pero sí tenía mucho miedo. Siempre decía “¡ay Señor, ay Virgencita protegedme!”. Cuando la tierra paró de temblar me senté en el piso, temblaba y lloraba sin parar y no sabía qué hacer, no quería bajar porque me podía caer de tan nerviosa que estaba, pero estaba feliz de que estaba con la Virgen y sana y salva.

A los 20 minutos llegó alguien a preguntar si necesitaba ayuda y bajé con esa persona, yo estaba en short, camisola y descalza, al llegar abajo moría de frío y de miedo, aún seguía temblando mi cuerpo sin poder controlarme, me sentía tan indefensa y no podía creer lo que acababa de pasar, parecía una película de terror en mi mente.

Fue maravilloso que cuando bajé, tenía frente a mí a una chica con un bebé en brazos, me vio y dijo yo te voy a buscar ropa para el frío, a los pocos minutos regresó con un pantalón, un swetter, calcetines y un par de zapatos, fue un ángel que la Virgen me puso, me vistió completamente.

Luego todos esperamos abajo en la sala de espera del edificio, luego llegaron unos amigos que son estudiantes extranjeros como yo y me llegaron a buscar, me fui con ellos para no estar sola y siempre la Virgen conmigo. Jamás olvidaré que fue en Ella que pensé cuando el terremoto comenzó y que me protegió todo el tiempo. Al regresar mi departamento estaba con todo abajo, cualquier cosa me pudo haber caído mientras salía y nada me lastimó, gracias a Dios y a la Virgen, estoy feliz de que estuvo conmigo todo ese tiempo y que sintió mi miedo y la tuve en mis brazos en los momentos de mayor miedo en mi vida, siempre se lo voy agradecer. Gracias Paul por permitirme conocerla y por haberla dejado conmigo, Ella está bien y la sigo protegiendo y Ella a mí.

Por favor a todas las personas que no creen en la Virgencita, es porque no la conocen, es linda, tierna y amorosa y nos cuida e intercede por nosotros siempre que se lo pedimos."

Maricela Cisneros

SUPLICA DE PROTECCION A LA PURISIMA DEL POZO


viernes, 19 de marzo de 2010

SE NECESITA DE LA HOMBRIA DE SAN JOSE


Conocemos de San José que era un hombre justo, santo, trabajador, silencioso y responsable. Pero, hay algo muy particular que si era mí querido San José: un HOMBRE en todo el sentido de la palabra. Y que me perdonen, aquellos hombres que tienen confusión de "género" y se pueden sentir ofendidos…. No se ofendan, más bien sean tolerantes conmigo (la misma tolerancia que piden para ellos) y si algún varón se siente confundido con su género masculino, que ponga sus ojos en San José, que buen modelo es para los que se creen muy machos o para los que dudan serlo. … pero volviendo a la hombría, necesitamos muchos San José.

Fíjense la fe y la valentía de este santo varón, que asumió para sí la paternidad adoptiva de Nuestro Señor Jesús, y volteemos para mirar a tantos padres irresponsables que no se ocupan de sus propios hijos, ni material ni emocionalmente. Pero no solamente necesitamos hombres como San José para sus hijos, sino para sus esposas ¡Cuantos necios que maltratan el cuerpo y las emociones de quienes deben respetar y amar! Y si sigo diciendo encontraremos que necesitamos a San José, el trabajador tenaz, honrado, diligente y creativo en lugar de tantos que hay llenos de corrupción en las instituciones públicas y privadas. Y no voy a seguir porque hoy tengo el espíritu medio revolucionario.

Pero, ¿verdad que es cierto lo que digo? Necesitamos muchos San José, hombres que levanten el estandarte de lo masculino, porque estamos viendo en los medios de comunicación demasiados que hacen lo contrario, y esto a muchos nos apesta, porque la moral no lo resiste, y porque no es real que quieran hacerle creer a uno que es normal, cuando no lo es.

¡Que viva la hombría de San José!… Que brille su ejemplo en este mundo que quiere ponernos otros patrones de conductas incorrectos. ¡Ojala que los hombres de este tiempo descubran a San José! Que se encuentren con su fe en Dios, más allá de la razón, su amor incondicional a la Virgen María y a Jesús (en Quien creyó sin ver Su manifestación), su valentía y determinación en cumplir la voluntad de Dios sin importar las consecuencias.

Y para dejar a algunos sonrientes me quito el sombrero y aplaudo aquellos que andan por el mundo siendo dignos imitadores de San José; que son excelentes padres de familia, buenísimos esposos, honrados y productivos trabajadores y sobretodo fieles adoradores y cumplidores de la Santa Voluntad de Dios. ¡Felicidades a todos si llevan o no el nombre de José!


Una notita para el querido lector de Minuto Heroico: San José es uno de mis santos patrones, a él fui encomendada al momento de mi nacimiento, por eso llevo su nombre (Josefina); no pude evitar poner hoy más de una publicación en su honor, le debo mucho. ¡Que Dios les bendiga! Y que disfruten lo que, de San José, les he dejado.

Conociendo un poco del misterio de San José 


CONMEMORANDO A SAN JOSE CON UNA ORACION


(Esta oración la hago para conmemorar su día, tengo muchos años haciéndola y es muy hermosa)

¡Padre y Señor San José! Nuestros padres en la fe nos enseñaron a invocarte y llamarte Patriarca y abogado. De ellos nos viene la devoción a ti; ellos nos dejaron muestras palpables de la suya: edificaron Iglesias que dedicaron a tu nombre, te dieron patronatos, te hicieron incluso travesuras que manifestaban una gran confianza. Nosotros te invocamos desde las Iglesias que ellos te construyeron, te recordamos sobre la memoria que otros nos transmitieron…
Tu cercanía a Jesús nos familiariza humana y calladamente con el misterio no comprendido de Dios y de los hombres, con la vocación que no deslumbra, con la grandeza oculta que llevamos, con las zozobras que nos quitan el sueño.
Tu cercanía a María nos permite sufrir en silencio el silencio de los que no tienen voz, porque se la han quitada, o porque no saben hablar y lloran en secreto lo que no tiene explicación en público.
Tu amor a ambos nos enseña que el amor todo lo vence, es imaginativo y creador, acogedor del misterio y entregado a la protección de los demás.
Tu múltiple y agitado servicio nos abre la puerta a la acogida de un Dios que nos complica las cosas, nos prueba, oscurece e ilumine, nos cansa y nos alivia, nos escoge y acompaña, aunque sea en la sombra.
Señor San José, nuestros padres te invocaron y nosotros nos unimos a ellos para celebrar tu memoria y pedir tu protección. Amén.
Milagro de San José
La escalera de Loreto



jueves, 18 de marzo de 2010

EN COMBATE ESPIRITUAL


Los que pretendemos ser cristianos llevamos una lucha, eso es innegable. El que diga lo contrario, le diré que no está viviendo las enseñanzas de Cristo ni de nuestra Iglesia Católica; porque ser un verdadero y auténtico católico en este tiempo es de héroes, por muchísimas razones que no vamos a tocar en este momento. La lucha contra los tres enemigos del alma: el mundo, la carne (el yo) y el demonio, se agudiza cada día más.

Visitando una de mis páginas favoritas, la del P. Jordi Rivero (www.catolico.org ), me encontré con algo sobre el combate espiritual; he leído parte de un libro que lleva el mismo nombre, por eso me entusiasme en poner algo de lo que tenía el P. Jordi en su página. Teniendo como punto de partida, por supuesto, que San Pablo habla en Efesios sobre este combate espiritual.

De todos modos, nos conviene reflexionar un poco sobre esto porque la lucha es muy dura, y como dice la Virgen del Pozo en su segundo mensaje: “El crecimiento espiritual de los hijos de Dios se hará muy difícil y vendrán otros momentos en que este crecimiento parecerá casi imposible”. Parecerá, no que será… pero hay que pelear con fe contra las tentaciones para no caer.


"Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder. Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio. Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio. Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos. Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza. Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz. Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno. Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios" (Efe 6,10-17)

Veamos:
Un capitán le pregunta al soldado durante entrenamiento:
-Dígame, soldado si está en pleno campo de batalla y ve al enemigo acercándose ¿Qué hace?
-¡Le disparo con mi fusil!, responde con firmeza el soldado.-¿Y si falla? ¿Qué hace?, vuelve a preguntar el capitán
-No hago nada, responde el soldado.
-¿Cómo que nada? Explíquemelo reclama el capitán.
-Si fallo no haría nada porque ya estaría muerto. No creo que el enemigo tenga tan mala puntería como yo

Lo mismo ocurre en el combate espiritual. Los soldados de la iglesia de Cristo son abatidos porque no tienen buena puntería y no están utilizando el armamento adecuado para el combate espiritual. Sin embargo, los enemigos del alma utilizan todo su armamento para aniquilarnos. En el combate espiritual, el soldado de Cristo tiene que llevar todas las armas de Dios (Ef. 6,11)

CARACTERISTICAS de soldado

  • El soldado de Cristo debe estar bien alimentado con la Eucaristía

  • Debe hacer uso de todos los sacramentos en especial el de la confesión.

  • Cuando el enemigo lanza odio. Nuestra respuesta debe ser amor.

  • Si el enemigo nos ataca con envidia, respondamos con conformidad con la voluntad de Dios.

  • Si el maligno te ataca con división, busquemos la unidad.

  • Si te atacan con proyectiles de orgullo y vanidad tú responde con humildad

  • Si te lanzan explosivos de lujuria, tú responde con pureza y castidad.

  • Si te quieren liquidar con tiros de pereza y flojera, Utiliza la acción y la valentía.

  • Serás atacado con dardos de duda. Tienes que recurrir a la Fe.

  • Serás atacado con proyectiles de tristeza y desaliento. Responder con esperanza, seguridad y confianza.
Una recomendación. Si en este combate caes herido, llama a la base. Utiliza tu celular espiritual que es la oración y pide auxilio al Señor con toda confianza. No desfallezcas. Recuerda que el Señor sostiene a los que caen y levanta a los caídos.

El soldado de Cristo, tiene que utilizar la espada de la Palabra de Dios (Hebreos 4,12)

"Sean Soldados firmes"
(Quinto mensaje, Virgen del Pozo)

miércoles, 17 de marzo de 2010

ESTOY LIBRE DE VIRUS



La imagen que encabeza esta publicación debería ser de alguien saltando de alegría porque así me siento, pero no puedo saltar (hoy mi físico no me deja), así que ofrezco una rosa en agradecimiento y echo a volar mis mariposas, ellas que vuelen y salten por mí… Gracias a Dios, a la Virgen del Pozo y a los santos patronos de este blog (a quienes se lo he encomendado) ¡Estoy libre de un virus que infectó mi blog! Al parecer desde la primera semana de marzo alguien me mandó ese “regalito” que llegó a afectar la computadora desde donde trabajo el diseño y las entradas del blog, y otra más de un miembro de mi comunidad que lo tenía como página inicial (los anti virus que teníamos no eran suficientes para el mortal virus). Pero gracias al cielo, desde el servidor que administra este blog, se dieron cuenta y lo eliminaron ¡Estoy libre! Por otro lado gracias a Tony, un hermano de la Misión, arreglamos las computadoras afectadas con un súper anti-virus.

Ahora estoy libre para continuar con la promulgación del Evangelio de Cristo y el mensaje de la Virgen del Pozo, pero de todas maneras hay dos cosas que quiero dejar claro en este post: primero, que perdono, si perdono a quien me hizo esto. La Virgen del Pozo pide en su quinto mensaje que “Perdonen a los que les hieren y les hacen sangran, perdónenles 70 veces siete. Obren así como reza en la oración que mi Hijo dedica al Padre.” Así, que les perdono…

Pero aquí viene lo segundo: después de esto me he dado cuenta de que con más ahínco debo trabajar este apostolado en la Internet. Así que, si alguien pretendía acallar mi voz déjeme decirle que le he pedido prestada la espada a Juana de Arco, a quien admiro profundamente, para que me guie en esta espectacular batalla. Ella decía: “Los hombres hacen la guerra; Dios da la victoria”. Mi campo de batalla será la Internet; lucharé para que el orden establecido por el Padre, las enseñanzas de Cristo y la verdad se difundan al mundo entero minuto a minuto. De igual manera, lo haré por la devoción de la Virgen del Pozo y su Misión, para que se acabe tanta porquería y malicia que han publicado aquellos cuyos corazones se han llenado de egoísmo y de odio.

Por un momento me entristecí, no lo voy a negar. Pero en el proceso de abandono, del que siempre hablo, me di cuenta que “Minuto Heroico” no está en Minuto Heroico, sino que está en mí y en Quienes me inspiran. Es decir, puede desaparecer Minuto Heroico y queda la fuente de la inspiración que es el Cielo (el Espíritu Santo, La Virgen del Pozo y mis Héroes-mis santos patronos) y esta servidora. Por ende, puedo abrir todos los blog que quiera para llevar el mensaje de esperanza, de restitución, de amor verdadero y de paz que nos trae Cristo y su Santa Madre. Así que, no callaré. Soy voz del Camino, para eso he nacido. Así que, con permiso que hay mucho que trabajar.

Gracias a los que se han preocupado por mí y por mi blog, los que han rezado elevando una súplica para que esto se solucionara. Sirvió de algo. ¡Aquí estamos! ¡Los quiero un montón!

viernes, 12 de marzo de 2010

"MUERO PORQUE NO MUERO"

POEMA DE SANTA TERESA DE AVILA


Vivo sin vivir en mí
Y tan alta vida espero
Que muero porque no muero.


Vivo ya fuera de mí
Después que muero de amor,

Porque vivo en el Señor
Que me quiso para Sí.
Cuando el corazón le di
Puso en él este letrero:
Que muero porque no muero.


Esta divina prisión
Del amor con que yo vivo
Ha hecho a Dios mi cautivo
Y libre mi corazón;
Y causa en mí tal pasión
Ver a Dios mi prisionero,
Que muero porque no muero.


¡Ay, que larga es esta vida,
Qué duros estos destierros,
Esta cárcel y estos hierros
En que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
Me causa dolor tan fiero,
Que muero porque no muero.


Ay, que vida tan amarga
Do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
No lo es la esperanza larga:
Quíteme Dios esta carga
Más pesada que el acero,
Que muero porque no muero.





Sólo con la confianza
Vivo de que he de morir,
Porque muriendo el vivir
Me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
No te tardes, que te espero,
Que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
Vida, no me seas molesta,
Mira que sólo te resta,
Para ganarte, perderte;
Venga ya la dulce muerte,
Venga el morir muy ligero,
Que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
Que es la vida verdadera,
Hasta que esta vida muera
No se goza estando viva.
Muerte, no seas esquiva;
Viva muriendo primero,
Que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
A mi Dios que vive en mí,
Si no es perderte a ti
Para mejor a El gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
Pues a Él solo es al que quiero.
Que muero porque no muero.

jueves, 11 de marzo de 2010

¡GRACIAS DIOS MIO, POR MI VIDA!


Hoy estamos exactamente a nueve días de la fiesta de San José, un día como hoy acostumbro a comenzar una novena en agradecimiento a este santo y justo varón quien fue el custodios de los mayores tesoros de Dios Padre: Jesús y María. Esto así porque en honor a él llevo su nombre, por promesa, pues cuando mi mamá me trajo al mundo se vio en muy mal estado (por supuesto, yo junto con ella) y alguien, creo que mi abuela paterna, tuvo la feliz idea de decirle que le ofreciera a San José ponerle su nombre a la criatura… y así nací, con un hematoma en la cabeza (por una mala práctica de una enfermera) y con el estomago lleno de tanto líquido que bebí. Pero nací, nueve días antes de la fiesta de San José, para que no se me olvide nunca ser su fiel y agradecida devota. Ya se habrán dado cuenta que estoy de cumpleaños, y estoy feliz por eso.


Le doy gracias a Dios por la vida y con ella por la familia (¡Cuánto los quiero!), los amigos, los talentos (que son suyos), por su amor, por tantas y tantas cosas pero por dos cosas en especiales. La primera: la gracia de entender el significado y el valor de la cruz; me faltarían palabras para poder explicarles este sentir que he aprendido en mi propia carne y a través de la contemplación de los dolores de Cristo y de su Madre bendita. Dos veces he sido sobreviviente de cáncer, gracias a Dios, benignos; el primero a los dieciocho años y el segundo, hacer tre años. Además para condimentar mi vida con una condición que es incurable (a los ojos humano, no de la fe), después de un proceso de varios años me diagnosticaron Fibromialgia… a esta amiga mía la subestime al principio ¡Cuánto dolor me provoca!...


A Padre Pío en una ocasión que padecía grandes dolores por sus estigmas, los seminaristas que le rodeaba y notaban sus padecimientos le dijeron que repartiera sus dolores entre ellos para que sintiera un poco de alivio, y él indignado les dijo”: “yo no regalo mis sus perlas”. Hace tres años, la noche antes de entrar a sala de cirugía rezaba el rosario en la habitación de la clínica con mi mamá; tenía en mi mano un crucifijo bendito, de pronto se me cayó el crucifijo y el Cristo se despegó de la cruz. Quede en un profundo silencio porque entendí el mensaje... Jesús me dejaba la cruz para que me tendiera en ella.


Lejos de que todo esto pueda parecerles triste, no lo es. Es mi vida y estoy feliz por ella. Cada sufrimiento, cada dolor me acerca a Dios y al sufrimiento ajeno, aunque reconozco que me falta mucho. Sin embargo, siento que por la gracia de Dios y por la intercesión de María Santísima he ido poco a poco trascendiendo a la verdadera alegría fruto de entender que la cruz en un regalo del cielo.


La otra cosa especialísima por la que le doy gracias a Dios es por algo que miles y miles de seres humanos no han alcanzado, y se pasan la vida buscando eso y no lo encuentran. ¿Saben que es? El propósito por el cual fueron creados. ¡Yo si lo encontré! Más allá de lo esencial que es amar, servir y adorar a Dios para luego retornar a Él, he encontrado de manos de la Virgen María, en la advocación a la Virgen del Rosario del Pozo, la MISION para la que vine a este mundo: luchar por la restitución de la humanidad a través de la formación de una nueva estirpe a la cual ya pertenezco.


Vivir en el misterio de la fe, edificar la vida eterna desde esta tierra y palpar el mundo sobrenatural de Dios son cosas que en mi vida tengo que darle gracias a Dios, no sólo un día como hoy, sino cada día que nace. Y más aún, darle gracias por permitir que la Purísima del Pozo llegue a mi vida, porque ha sido su mensaje de oración y sacrificio, entrega total a la voluntad de Dios y de vivencia de virtudes lo que me ha hecho perseverar en medio de las pruebas y el sufrimiento. ¿Cómo no dar gracias a Dios por mi vida? Por la oportunidad que me da cada mañana de cambiar y ser mejor, de llevar a través de cualquier medio el Evangelio de Amor de Jesucristo, de que la fe sana y libera, y sobre todo de que este mundo tiene una esperanza…por lo que trabajo junto con muchos otros para esparcir esa esperanza al mundo entero.


Dame Purísima del Pozo la gracia de ser feliz en medio de la prueba y de amar cada vez más a Dios como tú lo pides, no filosófica ni superficialmente sino de corazón y práctica diaria. Y llévale a tu Amadísimo Hijo mi agradecimiento por la vida que me ha dado. Amén.

miércoles, 10 de marzo de 2010

EN EL DESIERTO DE ESTE TIEMPO



Este post es el editorial para el mes de marzo de la página oficial del Misión Nuestra Señora del Pozo (http://www.virgendelpozo.org/); tuve la oportunidad de escribirlo y quiero compartirlo con ustedes por los dos tiempos que estamos viviendo: primero, la Cuaresma (tiempo litúrgico) y, segundo, la crisis de fe y de valores (tiempos de confusión e indiferncia, pero tambien de profecías que se cumplen).


Estamos en Cuaresma, este tiempo litúrgico se nos presenta simbolizado por el desierto; desierto al que se retiró durante 40 días Nuestro Señor Jesucristo en ayuno y oración para prepararse para su misión redentora. Paradójicamente, pareciera como si la humanidad estuviera atravesando un gran desierto.

En nuestro editorial del mes de febrero hacíamos mención de las catástrofes naturales y acontecimientos sociales que estaban ocurriendo en el mundo, haciendo de “la tierra un lugar difícil y peligroso para la vida”, tal cual lo dice la Virgen del Rosario del Pozo en su sexto mensaje; entre otras cosas hacíamos alusión al terremoto de Haití, como prueba de que las profecías se cumplen. Desgraciadamente, al escribir el editorial para un nuevo mes, contemplamos con tristeza como las desgracias humanas siguen sucediendo; de manera más drástica, le tocó a nuestro hermano pueblo chileno.

Como decíamos, atravesamos un gran desierto y como en todo desierto, será probada nuestra fe. Seremos tentados como Cristo lo fue, pero ¿Podremos, como Él vencer las tentaciones del poder, los placeres y el dinero? La única forma de lograrlo es si seguimos su ejemplo y tomamos la determinación de que aunque estemos en el mundo no nos dejemos envolver por su sensualidad y tentaciones. Será la participación continua de los sacramentos, los pequeños sacrificios y renuncias, la oración y la vivencia de las virtudes de María Santísima los manantiales y oasis de donde nos nutriremos en medio del calor y de la sed, que no es más que la gracia de Dios y sus bendiciones.

Todo lo anterior en lo personal, pero y en cuanto a la humanidad ¿Qué pasará? Nos dice la Purísima del Pozo que muchas calamidades profetizadas por Ella pueden ser evitadas “si la humanidad se llena de fe y de amor a mi Amadísimo Hijo, Jesús…”. Se trata entonces de no perder la esperanza, de entender que así como Cuaresma (desierto) es un camino de preparación para la Pascua del Señor, de la misma manera estos tiempos difíciles y confusos (desierto para la humanidad) en que vivimos terminarán en la Civilización del Amor como le llamaba Juan Pablo II o la Nueva Comunidad, como le llama la Purísima del Pozo. En otras palabras, “Construcción y destrucción; derrota y victoria”, dice la Virgen del Pozo en su segundo mensaje o, hermosamente, en el sexto mensaje, “porque sobre todas las cosas el amor vencerá”.

Le invitamos a vivir esta Cuaresma como Jesús, con la verdadera intención con la que se adentro a esta experiencia de oración y ayuno en el desierto, la de prepararse para su Misión; quizás algunos de ustedes aún la estén buscando. Pídanle a la Nuestra Señora del Pozo, que les muestre el camino que han de seguir para que todos juntos podamos sacar a la humanidad de este gran y árido “desierto”.

lunes, 8 de marzo de 2010

TENEMOS A MARIA COMO MODELO DE MUJER


MUJER. Me maravillo al saber que tenemos como Modelo a María Santísima que desde apenas quince años supo ser una mujer vanguardista; contrario a lo que muchos piensan supo romper los paradigmas de su tiempo. ¡Increíble Mujer! Que se ve reflejada en tantas y tantas mujeres que en virtud, talento, valentía, renuncias, dolor, amor, entrega, sabiduría, alegría, paz, sacrificio…a través de la historia de la humanidad y de la Iglesia han dejado sus huellas, de manera visible y otras tantas invisibles.

Hoy quiero en este día publicar unas palabras de Edith Stein, famosa filosofa y catedrática judío-alemana quien fuera después Sor Benedicta de la Cruz, y que murió martirizada en una cámara de gas de Auschwitz; ella me inspira continuamente con su vida y pensamiento. Ella supo, en su tiempo luchar y enaltecer el papel de la mujer e iluminarlo, para todas nosotras, dentro del Plan de Dios. Les dejos con estas palabras de su escrito: La mujer como miembro del Cuerpo Místico de Cristo:


Porque Ella es la Nueva Eva, la Nueva Mujer

viernes, 5 de marzo de 2010

QUE TAL UN POCO DE FE Y DE ABANDONO


Hablemos de fe y de abandonarnos a la Voluntad del Dios. Si, sin preámbulo alguno; lo que pasa es que estamos viviendo tiempos muy difíciles, por más que intentemos ignorar lo que está pasando o hacernos los “locos” como dicen en mi país (para no ponerle atención) es demasiado evidente que en el mundo, en este planeta tierra que vivimos, la gente está caminando de espaldas a Dios, hay una gran falta de fe y se anda contra de la Voluntad de Dios.

Sabemos que la FE es una virtud infundida por Dios, es por eso sobrenatural. Por lo tanto si nos falta fe, es sencillo pidámosla. La fe no tiene que ser grande sino fuerte; por eso Jesús la comparaba con una semilla de mostaza. Algo curioso que encontramos en la vida de Nuestro Señor es precisamente su reacción ante las actitudes de las personas que mostraba tener o no tener fe; las alababa o las reprendía.

Si tienes fe y es fuerte, ¡Qué bueno que así sea! Entonces podrás ser capaz de caminar por los senderos que la Voluntad de Dios te proponga sin cuestionarte, y esto, con toda la docilidad de tu alma. Pero si tu fe es débil, grita desde lo más profundo de tu ser “Creo, pero aumenta mi fe”. Nunca te avergüences de eso… porque como la fe un don de Dios, Él la da, a quien se la pide.

Necesitamos tener fe para creer… no podemos continuar seguir viviendo en un mundo sin fe; por eso dijo Jesús: “Cuándo el Hijo del Hombre vuelva ¿encontrará fe sobre la tierra?” (Lc 18,8). Enfrentar los problemas sin la fe puesta en Dios, y vivir, crecer y madurar en la vida sin tener fe en Dios es posible, claro está, muchos lo han hecho, pero ¿son verdaderamente felices? ¿Se sienten libres y sin egoísmos? ¿Han encontrado el porqué de su existencia? Podrán decir que sí para engañarse, pero se engañan a sí mismos. Dios lo es TODO, y TODO gira en torno a Él, por eso debemos poner un paro en nuestro caminar y analizar como es mi fe, en caso de que la tenga. ¿Mis obras son conforme a mi fe en Dios? ¿Mi fe es tan poderosa que puede mover las “montanas” de mis pecados o los de otros”? Y si dices no tener fe, entonces vuelvo y te repito, hoy es un buen momento para que con sencillez y humildad pidas el don de la fe.

Te preguntarás ¿Que tiene que ver mi fe con la falta de fe que hay en el mundo? Y te contesto: Tu fe y la mía harán posible la transformación de la humanidad comenzando por nuestro entorno. Porque Dios tiene un plan para ti… nada sucede al azar. Decía Albert Einstein que no existe el azar porque Dios no juega a los dados; gracioso, pero muy cierto. Por eso estás leyendo este artículo… porque no hay nada al azar, sino un PLAN… el Plan de Dios, que aunque es perfecto, no obliga a nadie a seguirlo, pues respeta el libre albedrío que El mismo nos dio.

Por último te invito a que pongas tu mirada en María Santísima. Debemos aprender de la Virgen María que con apenas unos quince años, cuando le fue revelado el plan de Dios en su vida, Ella llena de fe se abandonó en sus manos y cumplió prontamente Su Voluntad. Acércate a Ella, sin miedo porque es tu Madre y te conoce más de lo que piensas, pídele te conceda la gracia de llenarte de fe, descubrir los designios de Dios para tu vida y abandonarte a Su Santa Voluntad con diligencia y alegría.

Que la Virgen del Rosario del Pozo interceda para que obtengas la gracia de que por la virtud de la fe ames a Dios por sobre todas las cosas.