viernes, 26 de febrero de 2010

NO ME MUEVE MI DIOS PARA QUERERTE




No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.



(Han sido muchos los intentos de atribución de este soneto a uno u otro autor, entre San Juan de la Cruz, Santa Teresa, el P. Torres, capuchino, y el P. Antonio Panes, franciscano perteneciente a la Provincia de Valencia, es Santa Teresa la que casi se lleva la autoría.)

Quiero dedicárselo a mi buen amigo bloguero Ángel Sánchez de Siete en Familia para que en estos momentos de dolor físico pueda experimentar el consuelo del cielo y del gran amor que Cristo sintió por él en Su Pasión, Muerte y Resurrección.

 

jueves, 25 de febrero de 2010

DECIDETE A CAMBIAR UN CORAZON POR OTRO


En Cuaresma se cambia el corazón. Es esta una gran verdad, tan cierta como que la tierra gira alrededor del sol. ¡Atención, que no estamos hablando de trasplantes de un corazón por otro, sino de la transformación espiritual del propio corazón, cuando humildemente se le entrega a Dios para que El lo toque y lo cambien. ¡Esto puede pasar en Cuaresma!

Mucha gente, que es católica, sabe lo que es la Cuaresma. Pero, bien sabemos que en nuestros tiempos hay otras, de diversas denominaciones cristianas, de otras religiones o de los que simplemente dicen creer a su manera, que no saben lo que realmente es la Cuaresma. Para ellos en pocas líneas les digo que es un tiempo, cuarenta días antes de la Semana Santa (de esta les hablo en otro post), en el que nos preparamos espiritualmente a través de oraciones y de ofrecimientos (sacrificios y penitencias) para la celebración más grande de nosotros los cristianos: la Resurrección de Cristo.

Hay muchas personas que ven de manera muy fúnebre la Cuaresma; como es un tiempo sobrio, reflexivo y penitencial, le dan esa característica. Sin embargo hay algo particularmente maravilloso en ella, y es la gran oportunidad al CAMBIO que nos ofrece (aunque estamos claro que Dios siempre da muchas oportunidades de cambiar, de convertirnos, de mejorar).

CAMBIAR. Si, cambiar… la vida, la forma, el CORAZON. Encontramos en las Escrituras que Dios nos dice: “Les quitaré del cuerpo el corazón de piedra y les pondré un corazón de carne” (Ez 36,26). Muchas veces, sin darnos cuentas nos llenamos de egoísmo y levantamos barreras a modo de “defensa” que hace que nuestro interior se llene de resentimientos hacia los demás. Por eso la Virgen del Rosario del Pozo, en su sexto mensaje nos dice: “Les llamo a que se alejen de los odios, de los rencores, de los resentimientos, de las venganzas inútiles, de las envidias y de todo egoísmo. Son éstos causa de las luchas entre los pueblos, entre las familias y hasta entre hermanos”.

¿Y qué pasa cuando lo que llena el corazón son los pecados, los vicios, la falta de fe y caridad? Pues pasa que se ensucia, se mancha y es necesario acudir a Dios con humildad y pedir perdón. Como lo hizo el Rey David cuando cayó y se dio cuenta de su gran pecado: “Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame... Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu dentro de mí renueva…”

Así pues que si sientes o alguien te ha dicho, por la razón que sea, que debes cambiar (o tu forma de ser, de pensar o de actuar) para ser mejor persona, entonces te digo este es tu momento ¡No lo dejes pasar! ¡Aprovecha esta Cuaresma! Pon tu corazón a los pies de la Cruz de Cristo, allí está también María Santísima, y pídele a El que por SU AMOR cambie TU CORAZON. Será necesario para esto que acudas (si no tienes impedimentos) al sacramento de la Confesión y de la Eucaristía para la Gracia de Dios infunda esa fuerza que necesitas y así puedas mantenerte firme; y por supuesto, nunca olvides que tienes una Madre Celestial que vela por ti.


A los JOVENES, el Santo Padre Benedict XVI, los exhortó a "vivir la Cuaresma con un auténtico espíritu penitencial, como un retorno al Padre que a todos espera con los brazos abiertos".



(AUNQUE SI CREO QUE PUEDES HACER TUS OFRECIMIENTOS DE: ALEJARTE DE LOS VICIOS, CHATEAR Y VER MENOS TV, NO COMER TANTOS DULCES... EN FIN PIENSA, QUE ESTOY SEGURA QUE SABRAS QUE OFRECER ADEMAS DE TU CORAZON)

martes, 23 de febrero de 2010

ES HORA DE SANAR LAS HERIDAS DE TU ALMA




Uno anda por ahí, en las calles, los comercios, las oficinas, en cualquier sitio y muchas veces andamos con heridas sangrantes, y la gente con la que nos encontramos también anda herida. ¡Pero ojo que no son heridas físicas! Son heridas del alma. Así es, son tantos los acontecimientos que pueden pasar en la vida de una persona; la podemos conocer hoy, está frente a nosotros y no nos imaginamos los acontecimientos, muchos de ellos tristes, que han marcado su vida, su carácter, sus emociones y actitudes ante la vida.

En la medida en la que fui profundizando el Evangelio de Cristo y el mensaje de la Virgen del Rosario del Pozo, comprendí que todo eso puede cambiar porque Dios transforma los corazones heridos y las virtudes de la Virgen (las que ella trae simbolizando en su corona: humildad, generosidad, castidad, paciencia, templanza, caridad y diligencia) pueden hacer de uno una persona libre de heridas, pues la virtud sana.

Lo primero es ir con humildad a los pies de nuestro Señor Jesucristo, Quien mientras estuvo con nosotros en la tierra, sanó muchas heridas; la mayoría de ellas provocadas por el pecado. Por eso antes de sanar físicamente a una persona, Jesús solía perdonar sus pecados. Lo vemos claramente en aquel hombre paralítico cuyos amigos hicieron descender por el techo de un casa. Fueron muchas, las acciones de Jesús, llenas de simbolismo pero más que nada de ternura que mostraban que a Él le interesaba sanar el corazón. Por ejemplo; cuando Magdalena llorosa le lavaba los pies y se los secaba con su pelo,  y cuando hizo que Pedro le manifestará su amor tres veces para sanar las tres veces que lo traicionó.

Si nuestro corazón está herido escuchemos estas palabras hermosas de Dios, que se dirige a nosotros… sí, a ti, como su oveja: “Yo mismo apacentaré mis ovejas y yo las llevaré a reposar…Buscaré la oveja perdida, tornaré a la descarriada, curaré a la herida, confortaré a la enferma…” (Eze 34,4)

Cuando Cristo estuvo clavado en la Cruz, ya muerto, un centurión para asegurarse de que no estaba vivo atravesó Su costado con una lanza; de El brotó sangre y agua, tal cual lo vemos en la imagen del Cristo de la Misericordia. Pues si en la vida nos ha tocado vivir momentos difíciles, que Dios ha permitido con algún propósito, debemos ponernos (espiritualmente) debajo del Costado de Cristo y dejar que esa sangre y su agua que brotaron de su corazón nos limpien y sanen las heridas. Por eso los sacramentos de la Confesión (Penitencia) y la Eucaristía; ambos son medios maravillosos de sanación y perdón, son esa sangre y esa agua bendita de Cristo.

Por otro lado hay heridas, que aunque no lo crean son provocadas por nosotros mismos. Son aquellas frutos de nuestro yo centrado en el sentimentalismo y en el egoísmo. Por eso, sabiamente la Virgen del Pozo dice en su sexto mensaje: “El humanismo y el sentimentalismo mundano han reemplazado el amor a la vida sobrenatural y espiritual”. Esto en muy cierto, lo vemos a diario, de hecho se nos induce a sentir así, cuidar exageradamente de nosotros mismos, que si algo nos molesta nos alejemos de él para conservar “la paz” y un sinnúmero de cosas que nos hacen ser personas híper susceptibles. ¡Estamos llenos de tanta boberías! Y lo digo por mí, que antes de conocer las virtudes de la Virgen del Pozo y profundizar en el “niéguese a sí mismo" de Cristo, era una persona que por todo le salía con “una herida”; que si entró y no me saludo, que porque no me invitaron, que si esto por aquí, esto por allá ¡Puro sentimentalismos, y todo un yo centrado!

Por eso las virtudes de la María Santísima son tan importantes. Ellas son un constante negarse a uno mismo, pues cuando vivimos una virtud automáticamente nos estamos negamos a un pecado capital (pues ellas se contraponen a los siete pecados capitales). Es entonces que la virtud sana; primero porque evita el pecado; segundo, evita un sentimentalismo y con esto una posible herida; y tercero porque el vivirlas es una constante negación a nosotros mismos, tal y como lo pide Jesús.

Es tiempo de ser fuertes. Si tenemos heridas en nuestro corazón, en nuestro espíritu, dejemos que Dios nos sane a través de esa Gracia Santificante que recibimos en los sacramentos, y sellemos esas heridas para que en su lugar salgan florecillas de amor y virtud, fruto de la vivencia de las siete virtudes que la Virgen del Pozo trae en su corona de siete estrellas. Seremos así esos seres libres de sentimentalismos y fuertes espiritualmente, capaces de enfrentar cualquier situación sin que nos provoque más heridas. ¡A eso debemos llegar!

viernes, 19 de febrero de 2010

DESBARATAR LA VIDA


¡¿Desbaratar la vida?! La frase de no es mía, pero inmediatamente la oí pensé: “Tengo que escribir sobre eso”. Pues bien, la escuche en la homilía del Miércoles de Ceniza. El Padre Girón, como siempre muy llano y jocoso en sus predicas, decía que Cuaresma es un tiempo ideal para “desbaratar la vida”; si, deshacerla para construirla y edificarla de nuevo. Sencillamente, me encantó; me hace evocar la imagen de algunos niños traviesos que cuando juegan con otros niños en esos famosos “juegos de mesa” y que saben que están perdiendo, deciden con artimaña desbaratar el juego haciendo un lío con sus manos sobre el tablero… Pero no, no se trata de eso, es otra cosa.

Desbaratar la vida. No estamos hablando de olvidarnos de la vida misma; la familia, el trabajo, los amigos. Se trata de aquello que nos habla San Pablo cuando nos dice que debemos de “recapitular en Cristo todas las cosas” (Efe 1,10). Nuestras prioridades deben cambiar, no podemos seguir poniendo a Dios en un segundo plano, una vida así no sirve, ¡Hay que desbaratarla! Miremos las consecuencias de no tener a Dios como prioridad… la humanidad está sumergida en una crisis de fe que es tan grande que la misma crisis pasa desapercibida. Vemos como los anti-valores han pasado a ser lo que rige la vida cotidiana mientras que los valores morales, sociales y espirituales son motivos de burla y en muchas ocasiones de discriminación. Por eso esta humanidad tiene que volver a amar a Dios, como lo pide la Virgen del Rosario del Pozo en su sexto mensaje: “Hagan realidad el mayor de todos los mandamientos: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente... La humanidad deberá poner a Dios sobre todas las cosas, no filosófica ni superficialmente, sino de corazón y práctica diaria...”

¿Quienes son los que quieren seguir viviendo una vida atados a los sentimentalismos mundanos, llenos de egoísmos, resentimientos y odios? Que “si olvido pero no perdono”; “perdono, pero no olvido”; “a mí nadie me hace esto”, “que si esto… que si lo otro…”. Nos vamos llenando de resentimientos unos con otros y cuando nos venimos a dar cuenta llevamos una carga tan pesada que ya ni sabemos cuál es la razón por la que nos sentimos así… y en el camino se han afectado nuestras relaciones con los demás, la salud física y espiritual. También de eso nos habla la Purísima del Pozo cuando nos dice: “Les llamo a que se alejen de los odios, de los rencores, de los resentimientos, de las venganzas inútiles, de las envidias y de todo egoísmo. Son éstos causa de las luchas entre los pueblos, entre las familias y hasta entre hermanos…”

Desbaratar la vida. Hay muchas cosas que desbaratar… ¿Qué amistad o relación nos está alejando de la vida de la gracia? Pues eso hay que desbaratarlo antes de que nos desbarate a nosotros mismos. ¿Y los vicios? Eso también, con santa ira, pidiéndole a Dios y a María Santísima fuerza de voluntad para sacar todo de nuestras vidas y comenzar de nuevo. Para esto tendremos todo un caminar, la vida entera será un larga Cuaresma, pero es genial que empecemos ya; para eso contaremos con la gracia de Dios y la intercesión de Su Santa Madre.

Te doy algunas recomendaciones (que las dan TODOS los expertos, con las que puedes conseguir esa fuerza de voluntad y mantenerte en el propósito de cambio): si está a tu alcance -es decir si te lo permite tu estado de vida- ve y confiésate; ora a Dios (la oración es la fortaleza del hombre y la debilidad de Dios); lee las Sagradas Escrituras (comienza por los Evangelios para que se te sea más fácil); invoca a María (comienza a rezar el Santo Rosario, de él sacarás una gran fuerza espiritual); si puedes comulga (la Eucaristía, es la fuente de TODA gracia); y haz pequeños sacrificios.

Apenas comenzamos la Cuaresma, será un largo camino por el desierto, donde sentirás sed, hambre, serás probado… Pero animo, Jesús pasó por todo lo que tú y yo, estamos pasando ahora. Y lo más importante: El “desbarató” el poder de la muerte sobre nuestras vidas para darnos la REDENCION y abrirnos las puertas del Cielo. Así que lo otro es cuestión de decisión, porque Su gracia nos basta (2 Cor 12,9).

miércoles, 17 de febrero de 2010

Y COMENZO LA CUARESMA



Hoy comenzamos un trayecto espiritual importante que hacemos una vez al año; se trata de la Cuaresma, la cual los católicos en todas partes del mundo tratamos de vivir buscando acercarnos un poco más a Dios, alcanzando una renovación interior de nuestro ser.

Muchas cosas no son las de los tiempos de nuestros abuelos, cuando este tiempo litúrgico era vivido con especial recogimiento, sobre todo la Semana Santa. Quedan, si, fuertes tradiciones, lo veo en mi país, que son muy difíciles de desarraigar, como por ejemplo, la de ir un día como hoy, Miércoles de Ceniza para que le pongan la ceniza en la frente, y la de asistir el Domingo de Ramos a buscar su ramo bendito.

Pero más que tradiciones en Cuaresma nos deben envolver, a mi modo de ver tres fuertes motivaciones.

Cuaresma:


1) es una larga reflexión de 40 días, es como un retiro penitencial donde se nos proponen ejercicios, ofrecimientos, ayunos, penitencias, participar con más intensidad de los sacramentos, en fin, todo con la idea de mejorar nuestras vidas, de tener una mejor relación con Dios y los demás, siendo mejores cristianos.

2) es una oportunidad para valorar el sacrificio y amor de Jesucristo por nosotros. Cada día, y en particular los “viernes de pasión” son un meditar de ese sufrimiento de Cristo; con esta contemplación nos acercamos a la grandeza de Su Amor. De esta manera aprendemos que el sufrimiento es redentor, y así asociamos nuestros propios sufrimientos a los de Cristo.

3) es una preparación a la Pascua; porque no hay resurrección sin muerte… no hay Pascua sin Pasión. Es la lección de la Cuaresma, porque es la gran enseñanza de Cristo: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12,24).
Entonces, hoy con el comienzo de la Cuaresma, les invito a que recorramos junto a María Santísima este caminar tras las huellas de Cristo, camino al Calvario. Como Madre formadora que es, sus mensajes serán nuestra guía para lograr, en esta Cuaresma, esa conversión inmediata y sincera, que Ella misma pide en sus mensajes dejados en Sabana Grande, Puerto Rico.

Animo, amigos, vamos a necesitar muchos MINUTOS HEROICOS para negarnos a nosotros mismos y dejar que sea Cristo que viva en nosotros; pero todo lo podremos en Aquel que nos conforta.

domingo, 14 de febrero de 2010

AQUI RADICA EL VERDADERO AMOR







¡Feliz día de la amistad a todos mis amigos de la Internet y a mis amigos blogueros! Disfruten su día… si pueden escuchen las dos canciones dominicanas que publico…

Esta servidora estará en un Rally buscando el verdadero Amor.

¡Besos y abrazos para todos!

"POR AMOR" UN HIMNO PARA MUCHOS

"Por Amor" es el título de la canción que escribiera el maestro y compositor dominicano Rafael Solano, hace décadas. Inicialmente fue interpretada por Niní Caffaro; a través de los años la han cantado decenas de artistas de diferentes nacionalidades. Cantarla hoy, en nuestro país es casi mandatorio, hasta en las Iglesias (aunque le cambiamos dos líneas)… creo que hasta los gatos se la saben.



Les presento este video, sólo pude conseguir este con la voz original, la de Niní Caffaro, que hoy celebra 50 años en el arte, y su voz sigue intacta… El video no es una perfección de elaboración, sin embargo las imágenes van muy de acuerdo al tema. ¡Y eso me encanta!... Aunque preferiría que terminará como un poco más de luz y color como digo siempre… eso es lo que nos da la canción.


Un homenaje a la Verdadera Amistad
"Somos Amigos" de Juan Luis Guerra

viernes, 12 de febrero de 2010

PORQUE DEL AMOR YA SE HABLÓ



Aunque hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si me falta amor sería como bronce que resuena o campana que retiñe.

Aunque tuviera el don de profecía y descubriera todos los misterios, el saber más elevado, aunque tuviera tanta fe como para trasladar montes, si me falta amor nada soy.

Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas y sin tener el amor, de nada me sirve.

El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo.

No se alegra de lo injusto, sino que se goza de la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.

El amor nunca pasará. Las profecías perderán su razón de ser, callarán las lenguas y ya no servirá el saber más elevado. Porque este saber queda muy imperfecto, y nuestras profecías son también algo muy limitado; y cuando llegue lo perfecto, lo que es limitado desaparecerá.

Cuando era niño, hablaba como niño, pensaba y razonaba como niño. Pero cuándo me hice hombre, dejé de lado las cosas de niño. Así también en el momento presente vemos las cosas como en un mal espejo y hay que adivinarlas, pero entonces las vemos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como soy conocido.

Ahora, pues, son válidas la fe, la esperanza y el amor; las tres, pero la mayor de estas tres es el amor.

(1era. Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios, cap. 13)
SOLO DIOS BASTA

jueves, 11 de febrero de 2010

BE MY VALENTINE


¿Cómo se traducirías esta frase en español?... Porque es ante todo un concepto. Decirle a “Be My Valentine” es decirle que si quiere ser su amor o algo así. A todos nos gusta sentirnos atraídos por alguien, compartir sus pensamientos, saber sus gustos, sus sueños y obras. Muchas veces mientras más estamos con esa persona, hasta nos parecemos a ella.

¡Be My Valentine! Díselo esta vez a alguien del cual nuestro corazón no quede desilusionado, sino todo lo contrario… que esté tan y tan entusiasmado de ese nuevo “amor” que tengas deseos de ser TOTALMENTE diferente. ¿Qué te parece? ¿ Y dónde encontrarlo? ¡Pues en el cielo! ¡Sí! Busca un santo y haz ese amor fraterno y celestial que te haga crecer hasta la eternidad. ¡¿Qué estoy pasada de moda?! ¡Claro que no! … Ya lo he probado, y me siento muy feliz por eso, de hecho tengo varios, pero hay uno que de manera particular me ayuda en esto de las cuestiones cibernéticas, es San Rafael María Arnaiz Barón. Conozcan su corazón enamorado:

“Señor, ¿qué queréis de mí? Cuántas cosas quisiera deciros, pero qué pocas acuden a mi boca… Atended en cambio a mi corazón; él, sin ruido y sin palabras, sabrá expresaros todo lo que os amo y todo lo que sois para mí… Mi luz, mi guía, mi amor único, mi única razón de vivir, pues si os perdiera, Señor, mi vida se apagaría como una llama a la le falta oxígeno, pues Voz sois mi aliento, el aire que respiro y el pan que como. ¿Qué queréis de mí Señor? ¿Queréis que os ame más? ¿Y cómo Señor?, si mi corazón es tan pequeño, tan ruin y tan miserable. Hacédmelo grande y generoso, que yo sea todo corazón para ser todo vuestro, y amaros, amaros mucho, como nadie os haya amado”.

Mi querido Rafael, lo conocí como siervo, luego me lo fueron ascendiendo de rango hasta hacerlo santo; él es “My Valentine”… Lo que pasa con él, es que primero estaba perdidamente enamorado de Jesús y de María; era un loco de amor, de manera tal que su amor me enamoró de él. Su creatividad, ingenio, sutileza y perspicacia me hacen pensar que si Fray Rafael estuviera en estos tiempos del Internet, no diera abasto con tanto blogs, páginas web, facebook y cuanta cosa se le ocurriría con tal de demostrar su amor por el Amado. Pues, ya le he dicho a San Rafael María “Be my Valentine” (que no se me enojen San José, San Francisco, P. Pío, Gabriel ni Miguel Arcángel- porque a las mujeres aquí no las puedo mencionar).

Hay tantas tradiciones que se han olvidado; esta por ejemplo, la de tener santos patronos y de ponerse bajo su protección. Esta tradición la gente de este tiempo la ve como una pasada de moda, sin embargo es tan necesario con antes. Tomar a un santo como ejemplo para nuestras vidas, imitar sus virtudes y seguir sus obras; invitarlo a que camine con nosotros este peregrinar hacia la patria celestial y sobre todo contar con su bendita intercesión es algo de un valor incalculable.

Un santo no es una estatuilla de madera u otro material al que vemos en la Iglesia o tenemos en la casa y le podemos encender una velita, rezarle una oración y “zaz” se acabó, es mucho más que eso. Es un hombre o una mujer, que como tú y como yo, supieron elevarse en medio de sus debilidades y tentaciones, negándose a sí mismos; y que poniendo, con sacrificio, a Dios como prioridad de vida buscaron la conversión de los demás.

Busca un santo patrón y dile: “Be My Valentine”. Porque es bueno tener un amigo en el cielo; un alma que libre y victoriosa ha alcanzado la corona de la eternidad y que está dispuesta, con su amor a luchar por ti para que por los méritos de Jesús, de María, y hasta los suyos propios, puedas tu también gozar de esa vida eterna donde “Dios nos proveerá todo sin sufrimiento” como dice la Virgen del Pozo en su sexto mensaje.

martes, 9 de febrero de 2010

CUANDO EL AMOR TOCA A LA PUERTA


En estos días, en que se aproxima la fiesta de San Valentín, que celebramos en muchos países el 14 de febrero, se habla mucho del amor y de la amistad. Se regalan tarjetas, flores, chocolates, toda clase de ositos de peluches, y regalos un poco más costosos. Eso pasa con los que tienen parejas, en caso de que sus corazones estén comprometidos… otros lo hacen cuando quieren conquistar el corazón de alguien. ¡Cuántas veces hemos escuchado esta frase: “El amor tocó las puertas de mi corazón! Quienes lo dicen son personas que están enamoradas y tocadas por el amor… se sienten más jóvenes, felices y los problemas lo ven menores… en fin, así es el amor.

Suspiran aquellos que no están enamorados o digámoslo así, que no pueden decir: el amor no ha tocado las puertas de mi corazón. Pero ¿saben algo? Todos los días hay un amor que toca la puerta de nuestro corazón y que no tiene que ver con que sea el día de San Valentín para hacerlo, es el amor de Jesús: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo.” (Apoc 3,20).

¿Quieres más amor que ese? Es eterno, incondicional, acepta tus defectos (aunque espera que los cambies), es paciente, lleno de ternura, creativo y por sobre todas las cosas es sacrificado; sí porque mostró Su amor a través del sacrificio de la cruz.

Hoy, Jesús sigue tocando las puertas de los corazones ¿Cómo está tu puerta? ¿Ya la abriste? ¿O aún está cerrada? Sólo tú puedes abrirla, pues es claro lo que El dice: “Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré”. Nuestro Señor toca la puerta llamándote por tu nombre, susurra tu nombre y espera a que tomes la decisión de abrir tu corazón y dejarte amar por El. Entonces, podrás decir que el amor tocó las puertas de tu corazón. Podrás sentirte libre para amarte a ti mismo(a) y a los demás, pero sobre todo amar a Dios que es el Amor Verdadero.

Jesús es la mayor manifestación del amor de Dios Padre a los hombres: "Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Jn 3,16); y El ansiaba por dar esa muestra de manifestación a la humanidad. Por eso, María Santísima, la Virgen del Rosario del Pozo nos dice en su cuarto mensaje: “Les confirmo que el Amor y la Misericordia de mi Hijo son grandes…”.

Confía y abre la puerta al amor que toca a tu corazón, deja que el Amor te envuelva y te haga renacer a la vida de la gracia, de la alegría verdadera y a todo lo que viene de Dios… sentirás la libertad de los que sienten aquellos que dejan pasar al amor y “comparten la cena con El”.

DELICIA PARA EL ALMA

 AVE MARIA EN LATIN

Ave Maria, gratia plena,
Dominus tecum,
benedicta tu in mulieribus,
et benedictus fructus ventris tui Iesus.
Sancta Maria mater Dei,
ora pro nobis peccatoribus,
nunc, et in hora mortis nostrae.
Amen

sábado, 6 de febrero de 2010

AFIANZANDO LA DEVOCION POR MARIA SANTISIMA


Hace poco encontré un artículo que me parece genial. Es sobre la Santísima Virgen y las características principales de su devoción; como católicos uno debe ser buen devoto de María y tener bien claro cómo desarrollar nuestro afecto y devoción a nuestra querida Madre del Cielo.

Las pautas las pone el Rev. P. John Hardon, S.J.; él nos dice que quienes son devotos de María Santísima piensan en ella, leen acerca de ella, hablan de ella, le hablan a ella, la invocan y la tratan de imitar. El contenido que leerán a continuación es, textualmente, del P. John.

Piensa en ella

Primeramente, si somos devotos de Nuestra Señora, pensamos en ella. Instintivamente pensamos acerca de la gente que admiramos y amamos. No estoy muy seguro de como se define un pensamiento placentero, pero me animo a decir que los pensamientos placenteros los tenemos mayormente por la gente que amamos. Una de las razones por las que hay tanta gente triste es porque no saben cómo amar a otros de la manera que debieran y como consecuencia, se privan de la mejor experiencia mental que se puede tener. Una indicación bastante exacta de lo mucho que amamos a alguien es el tiempo que pasamos pensado en esa persona.

Para pensar sobre María necesitamos tener algo que nos la recuerde en nuestra vida. Puede ser una foto, una imagen, un símbolo o una estampita de esas que se doblan, como la que tengo en mi escritorio con la inscripción "María, enséñame a saber la voluntad de Jesús." Tenemos que seguir haciendo el esfuerzo de recordar hasta que se vuelve un hábito. Como sabemos, la formación del carácter es el resultado de los hábitos que formamos conscientemente. Por eso, la primera recomendación que doy es: cultivar por todos los medios a nuestro alcance el hábito de tener pensamientos marianos.

Lee libros que hablen de ella

En segundo lugar, una persona que desea cultivar una fuerte devoción por Nuestra Señora, se informa leyendo acerca de ella. Hay tantos libros y publicaciones marianas que cualquiera que declara ser un devoto de Nuestra Señora y nunca abre un libro, ni lee un artículo, ni se molesta en encontrar algo más de información sobre ella, echa dudas sobre la sinceridad de su declarada devoción. —¡A leer sobre María entonces en las Escrituras, en las vidas de los santos, etc.

Habla de ella

La persona que es devota de María habla de ella. Me siento perfectamente seguro de hablar de ella porque confío que quien me lee quiere hablar de ella con otros. Lo que pensamos o leemos nos debe dar suficiente material para charlar del tema. Mejor todavía, lo que ya está en la mente o en el corazón. brotará inevitablemente de los labios, Nuestra Señora quiere que hablemos de ella.

Háblale a ella

Los devotos de la Madre de Dios le hablan a ella. Nada de discursos, simplemente conversación. Esto evidentemente le resulta muy agradable a ella y honra a su Hijo. Admito que hablar de nuestras cosas con ella, puede ser más fácil para unos que para otros, pero los grandes católicos lo hacen, quieren hablarle a Nuestra Señora. Tiene mucho sentido. Ella está viva; ella es la Madre de Dios y es accesible. Hablar con Dios es, por supuesto, la primera prioridad en nuestras vida de oración. Pero como somos humanos, todos sabemos lo que significa tener una madre. Ya sé que hablarle a ella de casi cualquier cosa y de todas las cosas que tenemos en mente puede tomar casi todo momento libre del día. No quiero ni suponer lo que la gente comúnmente puede tener en mente la mayor parte del tiempo. Por experiencia he aprendido que en general —¡la gente parece estar hablando consigo misma cuando habla con nosotros!

Es importante tener amor propio, adecuadamente controlado, porque Dios nos enseña que amarnos a nosotros mismos es esencial si queremos amar a otros.

Pero me temo que el amor propio puede ser una especie de adicción para mucha gente. Un ejemplo de este amor propio fuera de control es el soliloquio casi ininterrumpido. Al hablar a María no solo rompemos esa costra de egoísmo por el cual todos tenemos una inclinación patética. También nos pone en contacto con esa persona que—después de Dios—es la más importante mediatriz que aboga por nuestra salvación, según nos lo enseña infaliblemente la Iglesia.

Invócala

Quienes son devotos de Nuestra Señora la invocan con frecuencia. Habrá notado que hago una distinción entre hablar a María e invocar a María. Cuando hablo con ella, tal como lo hago en mi conversación con otras personas, estoy compartiendo con ella lo que está en mi mente y en mi corazón; cuando invoco, estoy pidiendo. Me atrevo a decir que esta es la forma más común de conversación mariana y es parte de la vida diaria de todo católico.

Merece ser destacado, sin embargo, que este invocar a María debe ser hecho en forma consciente. Es una cuestión de puro sentido común espiritual que al comenzar a rezar debamos tomar conciencia de a quién le estamos hablando y de lo que estamos diciendo. Cada vez que adoramos a Dios, aunque lo hagamos distraídamente, le complacemos. Pero mucho mejor es adorarlo con una conciencia plena y alerta.

Hay una gran diferencia entre conversar de corazón con una persona y oír a alguien que está conversando y solo se escucha a sí mismo.

Además, cuando invocamos a María lo debiéramos hacer con plena conciencia y atención, pero además con plena confianza. María escucha nuestras peticiones, hasta las más triviales, tal como se puede ver en el milagro del vino en las bodas de Caná.

Imítala

Finalmente, una persona devota de María se esfuerza por imitarla. No dudo en afirmar esto, que en la medida que seamos devotos de María, esa misma será la medida de su influencia en nuestras vidas.

Entre las virtudes de Nuestra Señora que debemos tratar de imitar, yo pondría su simplicidad cerca del lugar más alto, Lo he mencionado muchas veces, cuando uno más trata con las almas, más se aprende de las batallas de la vida y cada vez se hace más evidente que lo que más falta en nuestra vida espiritual es simplicidad. Esto se debe en parte a la complejidad de la vida moderna ¿Qué significa modelar nuestra vida tomando como ejemplo la simplicidad de Nuestra Señora? El principal significado es eliminar toda pretensión.

La verdadera grandeza no avanza tocando trompetas. La pretensión es orgullo; es reclamar la posesión o el conocimiento de algo que no sabemos o no tenemos para que la gente piense mejor de nosotros. La simplicidad significa que uno no se da aires de nada en especial, es una manifestación de humildad. Comparemos en nuestras vidas como tratamos con diferentes personas. Como vamos por la vida definiendo a las personas de esa manera: "éste es superior a mí" o "éste es inferior" No puedo ofrecer una fórmula más valiosa para la práctica de la caridad cristiana que el tratar a toda persona como a un igual. Dios bendice en abundancia a quienes son así. Se puede ir un paso más allá y hacer como San Ignacio de Loyola: tratar a todos como si fueran nuestros superiores.

La simplicidad de Nuestra Señora es la simplicidad del servicio. En el momento en que el ángel le dijo que Isabel estaba encinta, ¿qué hizo María? Inmediatamente se dirigió a casa de Isabel para ayudar. Sin darse aires. No debe haber nada, por servil que parezca, que no estemos dispuestos a hacer. Sin vanidad. Sin hacer aspavientos. Sin artificios. Con simplicidad infantil imitemos la simplicidad del corazón de María.

Muchos santos nos dicen que ningún devoto de María se puede perder. Esto debe ser verdad. La devoción por Nuestra Señora es un signo de que estamos agradando a Dios, porque Dios, como es de esperarse, ama a quienes aman a su madre. Por eso es que El nos la dió, nos la confió a nosotros y confió el cuidado de sus hijos a ella. Así es que cuando hacemos la voluntad de su Hijo, disfrutamos de la presencia de ella no solamente en esta vida sino también en la eternidad. El cielo no es otra cosa que poseer a Jesús y María. Madre e Hijo no pueden estar separados; no podemos elegir uno u otro. O los amamos a los dos y somos devotos de ambos, o no poseeremos a ninguno de los dos. Pero si los amamos y los servimos en esta vida, estaremos con ellos para siempre en la compañía de todos los santos, que han llegado al cielo porque amaron a la Madre de Dios.

"Protéjanse debajo de mi manto y vivan en mis virtudes"

PORQUE TANTO AMA EL AMOR

Cuando se conoce el amor humano de un padre por su hijo (como este)
es más fácil comprender el Amor Misericordioso de Dios Padre.
 


"Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Jn 3,16)

miércoles, 3 de febrero de 2010

ALMAS DE DIOS FUNDIDAS EN SU AMOR


Cuando Dios creó al hombre y a la mujer lo hizo con la intensión de que se amarán. En ese amor deberían complementarse y ser fecundos; esto ocurre en el amor conyugal (del matrimonio). Pero es bien sabido que entre el hombre y la mujer suceden otros tipos de relaciones, lo son por ejemplo, entre madre e hijo, padre e hija, hermana y hermano…

Cabe una pregunta ¿Es posible que el amor ágape entre el hombre y la mujer exista fuera del matrimonio? ¿Saben algo? Si, lo es. La historia de la Iglesia nos demuestra que sí. Hay una amistad espiritual que Dios suscita entre un hombre y una mujer con el fin de manifestar su gloria, y la mayoría de las veces, llevar a cabo en la Iglesia una misión; con estas amistades tan especiales, Dios hace que profundicemos en el entendimiento del amor humano unido al divino.

Una de las primeras vidas de santos que leí fue la de mi querido Francisco de Asís. ¡Tan pequeño y tan grande a la vez! En sus libros biográficos encontré la vida de otra persona extraordinaria, capaz de cautivar a cualquiera, Clara de Asís. Me cautivó la santa amistad, si así puedo llamarla, de ambos santos; lo digo, aunque pienso que es más que una amistad, es amor fraterno y eterno que se encuentra y se funden en el fuego del amor de Dios. Así lo cuentan tantas florecillas franciscanas que conocemos, especialmente aquella en que Francisco y Clara conversaban en el bosque (con otros hermanos franciscanos) de cosas santas y desde lejos se veía un gran fuego; fue tal que la gente del pueblo llegó allí para apagarlo… ¿No es ese el fuego de dos almas que se funden en amor por Dios?

Pero no sólo les pasó a Francisco y a Clara. Para edificación nuestra tenemos más ejemplos en nuestra Iglesia de otros santos, hombres y mujeres, que nos enseñan a vivir la amistad en Dios para perpetuarla hasta la eternidad. ¡Esta idea me encanta! ¿A ti no? ¡Edificar amigos para la eternidad!... Pero veamos algunos ejemplos:


San Francisco de Sales y Santa Juana Chantal
San Jerónimo y Santa Pollan
Santa Catalina de Siena y el Padre Raimundo de Capua
Santa Teresa y el Padre Gracián
San Martin de Porres y Santa Rosa de Lima
San Antonio María Claret y Santa María Micaela del Santísimo Sacramento
San Juan Bosco y Santa María Mazzarello
San Pío de Pietrelcina y Cleonís
San Vincent de Paul y Santa Luisa de Marillac
San Pedro Poveda y Josefa Segovia
Santa Faustina y Beato padre Miguel Sopocko

Me imagino que la amistad de estos santos no fue una amistad destemplada ¡Por supuesto que no! Tengamos en cuenta que los verdaderos sentimientos son hermosos y profundos, sobre todo cuando están bien cimentados, entonces, vienen de Dios. Estos hombres y mujeres supieron en su momento someter su entendimiento, sus deseos, su egoísmo y se negaron a sí mismos purificando sus sentimientos para hacerlos agradables a Dios. Lograron de este modo elevar su condición humana, crecer espiritualmente y perpetuar en la historia su amistad, haciendo que hoy tengamos verdaderos ejemplos a seguir.

Para tener una amistad espiritual debemos andar por el camino estrecho de la cruz, donde Jesús, cada día, debe ser el centro de nuestras vidas. El debe reinar en el corazón de cada uno en una vida disciplinada, donde El moldeará y gobernará todos los poderes del alma, las pasiones, y los afectos.

Pidámosle a María Santísima, que nos de la gracia, como Madre nuestra que es, de propiciar para nosotros buenas y santas amistades que nos lleven a amar a su Hijo desde esta tierra y hasta la eternidad. Y si ya tenemos amigos así, démosle gracias al cielo y no lo dejemos escapar, porque como dice las Escrituras:El que encuentra un amigo ha encontrado un tesoro” Consérvalo y alégrate por él.

PONLE MUSICA A TUS SENTIMIENTOS


lunes, 1 de febrero de 2010

HAY QUE SEGUIR CANTANDO



Hoy quiero compartir una historia que había leido anteriormente en Internet; es una historia real y muy hermosa, por eso quiero publicarla para iniciar el mes de febrero, que en muchos países se habla del mes del amor y la amistad. Bueno, como buena católica podré hacer referencia de eso, sólo hasta el 14, porque a partir del miércoles 17 de entramos en Cuaresma... pero en lo que el barco va y viene, hablemos de amistad y de como se edifica el verdadero amor. Entonces, para iniciar este mes, aquí les dejo esta historia...un milagro de amor.

Como cualquier buena mamá, cuando Karen supo que estaba esperando un bebé, hizo lo que pudo para ayudar a su hijo Michael de tres años a prepararse para una nueva etapa en su vida.

Supieron que el nuevo bebé iba a ser una niña, y día y noche, Michael le cantaba a su hermanita en el vientre de su madre. Él estaba encariñándose con su hermanita aún antes de conocerla.

El embarazo de Karen progresó normalmente. A tiempo empezó su labor de parto, pronto los dolores eran cada cinco, cada tres y finalmente cada minuto. Pero una complicación se presentó de repente y Karen tuvo horas de labor de parto.

Finalmente, después de muchas horas de lucha, la hermanita de Michael nació, pero en muy malas condiciones. La llevaron inmediatamente en una ambulancia a la Unidad de Cuidados Intensivos, sección neonatal del Hospital St. Mary en Knoxville, Tennessee.

Los días pasaron y la niña empeoraba. Los pediatras tuvieron que decirle finalmente a los padres las terribles palabras: "Hay muy pocas esperanzas, prepárense para lo peor". Karen y su esposo contactaron al cementerio local para apartar un lugar para su hijita. Ellos habían creado un cuarto nuevo para su hija y ahora se encontraban haciendo arreglos para un funeral.

Sin embargo, Michael, les rogaba a sus padres que le dejaran ver a su hermanita. "Quiero cantarle", decía una y otra vez.

Estuvieron dos semanas en Terapia Intensiva y parecía que el funeral vendría antes de que acabara la semana. Michael siguió insistiendo que quería cantarle a su hermanita, pero le explicaban que no se permitía la entrada de niños a Terapia Intensiva.

De pronto Karen se decidió. Llevaría a Michael a ver a su hermanita, ¡la dejaran o no! Si no veía a su hermanita en ese momento, tal vez no la vería viva nunca.

Ella le puso un overol inmenso y lo llevo a Terapia Intensiva, Michael parecía una enorme canasta de ropa sucia. Pero la jefa de enfermeras se dio cuenta de que era un niño y se enfureció. "¡Saquen a ese niño de aquí ahora mismo! No se admiten niños aquí" El carácter de Karen afloró y, olvidándose de sus lindos modales de dama, que siempre la habían caracterizado, miró con ojos de acero a la enfermera, sus labios eran una sola línea y con firmeza dijo: Él no se va hasta que le cante a su hermanita" y levantó a Michael y lo llevó a la cama de su hermanita.

El miró a la pequeñita, perdiendo la batalla por conservar la vida. Después de un momento empezó a cantar con la voz que le salía del corazón de un niño de tres años. Michael le cantó: "Eres mi luz del sol, mi única luz, tú me haces feliz cuando el cielo es gris...." (conocida canción en inglés "You are my sunshine").

Instantáneamente, la bebé pareció responder al estímulo de la voz de Michael, su pulso se empezó a volver normal. "Sigue cantando, Michael" le pedía desesperadamente su mamá con lágrimas en los ojos.

Y el niño seguía: "Tú no sabrás nunca, querida, cuanto te amo, por favor no te lleves mi luz del sol... "Al tiempo que Michael cantaba a su hermana, la bebé se movía y su respiración se volvía tan suave como la de un gatito cuando lo acarician.

"Sigue cantando, cariño" le decía su mamá y él continuaba haciéndolo como cuando todavía su hermanita estaba en el vientre de su madre. "La otra noche, querida, cuando dormía, soñé que te abrazaba en mis brazos..." seguía cantando el niño; la hermanita de Michael empezó a relajarse y a dormir con un sueño reparador que parecía que la mejoraba por segundos.

"Sigue cantando Michael"... ahora era la voz de la enfermera que, con lágrimas en los ojos, no dejaba de pedirle al niño que continuara.

"Tú eres mi luz del sol, mi única luz del sol, por favor no te lleves mi sol..." Al día siguiente... el mismísimo día siguiente... la niña estaba en perfectas condiciones para irse a casa.

La revista "Woman"s Day" lo llamó "El Milagro de la canción del Hermano". Los doctores le llamaron simplemente un milagro. Karen le llamó "El Milagro del amor de Dios".

Nunca debemos rendirnos ante aquello que amamos, sobre todo si se trata de nuestra gente; el amor es una fuerza poderosa que puede lograr grandes milagros; es cuestión de ponerlo en marcha y liberarlo. No te rindas y provoca el milagro en tí y en otros, para esto cuentas con Dios y María Santísima. Si lo que buscas es bueno y santo, y está dentro del Plan Divino, ten por seguro que lo alcanzarás.

TUS CAPSULITAS PARA FORTALECER EL AMOR


DE MADRE TERESA DE CALCUTA: Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.