miércoles, 6 de octubre de 2010

EL ROSARIO ILUMINADO


Hace unos días les conté un suceso que pasó durante los días de la aparición de la Virgen del Rosario del Pozo en el pueblo de Sabana Grande, en Puerto Rico en el 1953. Ese suceso, como otros muchos, forma parte de lo que llamamos “Escuelitas de la Virgen del Pozo”, esto así porque Ella quiere dejarnos, a través de esos acontecimientos, una enseñanza. La siguiente Escuelita es una de mis preferidas:


"Uno de los 33 días en que la Santísima Virgen se estuvo apareciendo, Juan Ángel le prometió que rezaría el Rosario todos los días de su vida. Luego de los 33 días de las apariciones, una noche Juan Ángel se recostó y, sin querer, se durmió sin rezar el Rosario. Lo sorprendente fue que a las pocas horas se levantó sobresaltado y, sin saber por qué, caminó hacia la pequeña sala de su casa. Allí, sobre una mesita, se encontraba el rosario que la Virgen llevaba siempre entre sus manos, rosario cuyas cuentas eran como pequeños luceros que estaban unidos sin que nada los sujetase. Sin embargo, Juan pudo notar que a diferencia a cuando la Virgen lo llevaba en sus manos, aquellas cuentas estaban todas apagadas. Entonces, lo tomó en sus manos y comenzó a rezar. Para su sorpresa, al rezar el primer Ave María, una cuenta del rosario se iluminó y luego, al rezar la segunda Ave María, otra cuenta se iluminó. Así, entusiasmado terminó de rezar el rosario, quedando todas las cuentas iluminadas despidiendo su luz en todo el lugar".
¿Qué quiso la Santísima Virgen enseñarnos con este suceso? Varias cosas. Primero que cuando hacemos un compromiso con Dios, Ella nos ayuda a cumplirlo. Es parte de peregrinar, tomados de su mano hacia su Amadísimo Hijo. Ella nunca nos dejará solos y por eso promete en su primer mensaje, facilitar y/o proveer las gracias necesarias para la salvación, dentro de esas gracias está su guía y supervisión maternal. Por eso, no debemos temer a comprometernos con Dios cada día de nuestras vidas. Ella nos ayudará a ser fieles, mientras que nosotros debemos luchar a través de nuestra entrega a lograr la perseverancia final.

Por otro lado, Ella nos quiso enseñar que de nada vale llevar el Rosario en el bolsillo, el cuello o en el auto, como lo hace mucha gente, si no se utiliza para rezarlo que es su verdadera función. Tener un Rosario no es tener un amuleto o un adorno religioso; el Rosario es un arma de oración, mariana por sus características, que sólo tendrá su fuerza y valor cuando las cuentas del Rosario se deslicen, a través de nuestros dedos, buscando la intimidad con Jesús y María.

Otra cosa, y no menos importante, la Santísima Virgen quiso mostrarnos con este suceso, la importancia del rezo del Rosario diariamente. La Virgen nos está diciendo que cada vez que hacemos un esfuerzo por cumplir con la oración y el sacrificio, ese esfuerzo se convierte en luz que despeja las tinieblas del mundo y del pecado, así como la falta de Dios. En este orden de ideas el Santo Rosario se convierte en LUZ PARA LAS ALMAS; esto así, porque cuando rezamos el Rosario lo ofrecemos, como lo ha pedido María Santísima en diferentes apariciones, por la conversión de las pecadores, de los que están alejados de Dios. Esta servidora está más que segura que por las cuentas (oraciones) de algún Rosario hecho con estas intensiones, es que estoy a los pies de Cristo. De la misma manera muchas almas lo están por los Rosarios que he rezado ¡Algún día en el cielo me las presentarán!

LUZ PARA LAS ALMAS, eso es el Rosario, otro día hablaremos de eso, mientras no dejes apagar tu Rosario, ilumínalo con tus oraciones, piensa que de ahora en adelante cada vez que reces un Padrenuestro o Avemaría del Rosario, en el mundo de Dios es como si una cuenta de nuestro rosario se iluminara, una cuenta de luz se enciende en nuestra alma y en nuestro corazón, que también iluminará a todos a nuestro alrededor.




2 comentarios:

  1. En esta página de Minuto Heroico, encuentro un tesoro de enseñanzas que me ayudan a seguir el camino, iluminado por María, Nuestra Señora del Rosario, la Purísima. Gracias, Lily, por traernos tanta sabiduría a nuestras almas.

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  2. Gracias, hago humildemente lo que tengo que hacer, es en respuesta de todo lo que he recibido de la Virgen del Pozo y que me lleva a amar a Dios y hacerlo amar.. Que pena que sales como Anónimo, pero no importa, es bueno saber que estás cerca... Abrazos.

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