martes, 29 de septiembre de 2009

ARCANGELES DE LA GLORIA DE DIOS



A NUESTRO SERVICIO
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Aquí de nuevo, escribiendo sobre temas importantes para la fe, que se han desvirtuado a causa de “extraños pensamientos y nuevas filosofías que harán más oscuro el Camino Verdadero”, como dice la Virgen del Pozo en sus mensajes. Una de estas enseñanzas de la Iglesia, que han sido tergiversadas, es precisamente la que se celebra el 29 de septiembre, de cada año: la fiesta de los Arcángeles.

Es muy triste ver dos tendencias muy clara en este tiempo respecto a este tema. Primero: por desconocimiento muchos católicos, en estos tiempos, no le dan importancia a estos seres creados por Dios, ponen su atención a las malas infundadas devociones (resultado de la ignorancia de la gente) y sienten que si se acercan a los arcángeles están cometiendo el mismo error. Segundo: debido a la confusión que vivimos, fruto de qué ser humano tiene una búsqueda muy fuerte de lo espiritual (porque somos seres de esencia espiritual, Dios nos creo así), muchos se aferran a estas devociones sin proporción alguna olvidado su origen mismo: Dios. Estamos tan confundidos y cada quien dice tener un punto de vista, que entre la soberbia del conocimiento, la Nueva Era (New Age), el esoterismo y toda la filosofía anticristiana, que se ha hecho realidad la profecía de la Virgen en su sexto mensaje: “La extraña creencias y nuevas filosofías, que se alejan de la verdad del Evangelio, se esparcen sin freno por el mundo”. De esto uno se da cuenta, entre otras muchísimas cosas, por los diferentes nombres que desde el ocultismo se les ha dado a los Arcángeles.

Es bueno saber que según la doctrina de Nuestra Iglesia Católica (Dionisio –siglo VI), hay nueve coros de ángeles celestiales, que van en jerarquías y según su misión, desde su cercanía con Dios, el gobierno de todo el universo y al servicio de los hombres, interviniendo en todas nuestras necesidades. A los Arcángeles, es a quienes Dios ha encomendado grandes misiones que están relacionados con la humanidad y su proceso de redención. Vemos por ejemplo, en la Biblia, la intervención de los Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel; este último con una gran fuerza en la Anunciación del Salvador.
Las Santas Escrituras nos dice: “Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que tiene entrada en la gloria del Señor” (Tb 12,15). Vemos claramente que hay siete Arcángeles, sin embargo, la Biblia solo nos menciona el nombre de tres de ellos: Rafael (Tb.12, 6-15), Miguel (Ap.12, 7-9) y Gabriel (Lc. 1,11-20; 26-38). Los nombres de los otros cuatro no están en la Biblia pero si aparecen en libros apócrifos de Enoc, el cuarto libro de Esdras y en la literatura rabínica, no son doctrina de la Iglesia, sin embargo se pueden tener como referencia.
Para evitar confusiones les hago saber sus nombres, el significado de ellos y su misión en relación al servicio de los seres humanos (primero comenzaré por los conocidos):

Miguel: “Quien como Dios”. Venció y expulso a Satanás del cielo. Defensor de la Iglesia

Gabriel: “Mensajero de Dios”. Le dio a la Virgen María el anuncio del Plan Divino de la Encarnación.

Rafael: “El que cura o sana”. Cercano a los hombres para aliviarlo del dolor y sufrimiento.

Uriel: “Fuego de Dios”. Expulso a Adán y a Eva del Paraíso.

Barachiel: “Bendición de Dios”. Nos protege de caer en pereza, tibieza e indiferencia de las cosas santas.

Jehudiel: “Alabanza de Dios”. Combate el espíritu de la envidia y los celos.

Saeltiel: “Plegaria continua de Dios”. Lucha contra el espíritu de la destemplanza, gula y exceso.

María Santísima es bien llamada Reina de los Ángeles, y como tal, ellos están al pie de su Soberana Señora para cumplir cualquier orden de Ella en beneficio de sus hijos, ellos están íntimamente ligados a Ella. En Sabana Grande, Puerto Rico, durante el quinto día de su aparición en 1953, mientras Ella caminaba por primera vez, del pocito de agua a la escuelita, los niños videntes la vieron con dos ángeles, uno a cada lado.

Siente no solo la protección de la Purísima de Pozo, si no la de los Arcángeles que con todo el poder divino, te protegerán, y de parte de Dios y de la Reina y Señora de todo lo creado, recibe las gracias que necesitas en este caminar hacia la eternidad. Que los siete Arcángeles de Dios te bendigan y protejan. Invócalos no te fallarán.
Si quieres un poco más de información visita: http://www.corazones.org/diccionario/arcangeles.htm

viernes, 25 de septiembre de 2009

CON LAS VENTANAS ABIERTAS





Duermo con las ventanas abiertas
para que los rayos del nuevo día
despierten mi ser al don de la vida
y sienta así la esperanza viva.

Duermo con las ventanas abiertas
para que con la llegada de la aurora
pueda regocijarme en el nuevo amanecer
para comenzar, una vez más, mi vuelo.


Para sentir a Dios cada mañana
y dejarme envolver por su misterio
que con Su luz ilumina mi existencia
por eso duermo con las ventanas abiertas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Un Unicornio de Pureza y Castidad


 
¿Sabías que el unicornio en la Edad Media era un símbolo cristiano asociado con la Virgen María? Así es. El unicornio es una criatura mitológica representada por un caballo blanco con y un cuerno en su frente. Este fabuloso animal fue protagonista de muchas historias y leyendas a través de la historia en todo el mundo, desde la antigua Grecia hasta la India. En la mayoría de esas culturas el unicornio es un símbolo de bondad, fuerza, espiritualidad, pureza y virginidad. Se creía que su cuerno tenía poderes sanadores y bastaba que con él tocara el agua para que se purifique, además de que se decía que tenía efectos sanadores; de ahí nacía el interés de querer cazarlos. Su relación con la Santísima Virgen y el rasgo de pureza, que adquirió toda su fuerza en la Edad Media, viene de las ideas de que se consideraba que únicamente se dejaba tocar por una doncella virgen y pura. Hay, incluso, tapices y grabados religiosos junto a la Virgen María del siglo XV.

En el cristianismo, a partir de siglo II, con Tertuliano, el unicornio se convirtió en un símbolo de Cristo: Cristo es simbolizado por este animal y su único cuerno representaba Su cruz. San Ambrosio (340-397), quien fuera obispo de Milán, dijo: “¿Quién es ese unicornio, sino el Hijo Unigénito de Dios? ” ; y san Basilio (330-379): “Cristo debe ser llamado Hijo de unicornios, pues por lo aprendido por Job, el unicornio es de poder irresistible y no sujeto al hombre”, “La naturaleza invencible de Dios se compara con la de un unicornio”. Los cristianos, de esa época, vieron una metáfora relacionada con el cuerno del unicornio con el madero de la Santa Cruz.

¿Existió o no el unicornio? No es el asunto; para mí lo interesante es ver cómo la pureza y virginidad se asocia a la fuerza y al espíritu y como en un esfuerzo por evangelizar las culturas se cristianizaba. Desgraciadamente, a través de los años la figura del unicornio se volvió esotérica. Si buscas en la web sobre los unicornios, te sorprenderás la cantidad de cosas que se dicen, la mayoría corresponden a “las extrañas creencias y nuevas filosofías, que se alejan de la verdad…” (frag. 6to. mensaje de la Virgen del Pozo). Ojo, que no quiero decir que el unicornio es una verdad de fe (nada que ver), sino demostrar la tendencia del mundo actual, profetizada por la Santísima Virgen hace poco en 1953, de que “las extrañas creencias y nuevas filosofías, que se alejan de la verdad del Evangelio, se esparcen sin freno por el mundo…” (frag. 6º. mensaje).

Mi propósito aquí, al hablar de la relación y simbolismo del unicornio con la Virgen, es que nos demos cuenta que antiguamente las leyendas, el arte y la cultura estaban llenas del elemento religioso: el hombre se sentía criatura en relación con su Creador. Aunque la historia ha tenido momentos oscuros y reprochables, producto del egoísmo de los hombres, sin embargo lo místico, lo religioso, siempre ha estado presente en la cultura. Vincular una leyenda como la del unicornio, con las figuras de Jesús y María, me parece fascinante por ser un intento o esfuerzo de los cristianos de ese tiempo, para que las personas asociaran algo conocido con lo que intentaban dar a conocer en la evangelización. Pero sacándole un poquito de provecho quiero de alguna manera, con esta figura del unicornio, traer a los corazones de los que leen estas líneas -el mío el primero- la belleza de que en nuestras vidas esté el significado de la maravillosa relación del unicornio y la Virgen.


Si el unicornio era un símbolo de pureza, castidad, nobleza, pero también de fuerza, libertad, sueños e ilusiones, y la Virgen, que es la siempre pura y casta, es nuestro mayor ideal de santidad, ¿por qué no llenarnos de fuerza, libertad e ilusión para alcanzar la pureza perdida? ¿Te gusta la figura del unicornio? Pues envuélvete en su misterio y recupera su valor metafórico de lo bueno y eterno: su pureza y su nobleza.

Los seres humanos de este tiempo hemos perdido el ideal de la pureza, nuestros actos han manchado nuestro espíritu oscureciéndolo. Los ojos, ventanas del cuerpo, se han deleitado con lo que no es noble y casto; nuestro sentir se ha desvirtuado y no vemos ni sentimos más que aquello que trae impureza al alma. Se puede escuchar esa canción de Pablo Milanés y aplicarle el sentido al que me refiero: “Mi unicornio azul, ayer se me perdió…”. Se perdió la pureza y castidad…. Es por eso que en su sexto mensaje la Virgen se llama así misma “La Purísima del Pozo”. Purísima porque nos quiere puros para Dios… y si tu unicornio azul (castidad) se te perdió, hoy es el tiempo de encontrarlo y dejar que con la señal de la cruz purifique tus aguas (vida).

Anhela la pureza de tu cuerpo y espíritu; vive día a día la virtud de la castidad, como nos pide la Virgen. Y si nos llega el desaliento y nos sentimos sin fuerza, hagamos como decían que hacia el unicornio al esperar la aurora de cada día. Tú también espera la llegada del sol y dile a la Virgen: “Purísima del Pozo, por tu pureza te pido el don de la castidad”.

martes, 15 de septiembre de 2009

EL CAMINO DE INFANCIA ESPIRITUAL DE TERESITA DE JESUS



Y LAS VIRTUDES DE LA VIRGEN DEL POZO
Teresita del Niño Jesús, es una santa muy especial. Ella es encantadora, creativa, genial, sencilla y muy espiritual. Los que han leído “Historia de una alma” (su autobiografía), estoy segura, han encontrado un gran alivio para la búsqueda de su santidad. Sumergida en esas páginas está, más que la historia de una joven monja carmelita, un verdadero y sencillo tratado para llegar a la santidad a través del pequeño camino espiritual que ella propone: ser santo en las pequeñas cosas. Conclusión a la que ella llegó tratando de vivir esa la máxima Evangélica de que hay que ser como niños para entrar al Reino de los cielos (Mt.18,13).

Teresita, que subió al cielo a los 24 años de edad, decía: “Permanecer pequeño es reconocer la propia nada y esperarlo todo de Dios, como un niño lo espera todo de su padre; es no inquietarse por nada, ni siquiera por ganar fortuna. Ser pequeño significa también, no atribuirse a uno mismo las virtudes que se practican, creyéndose capaz de algo, sino reconocer que Dios pone ese tesoro de virtud en la mano de su hijito para que se sirva de él cuando lo necesite; pero el tesoro siempre será de Dios. Consiste, por último, en no desanimarse por las propias faltas, pues los niños se caen a menudo, pero son demasiado pequeños para hacerse mucho daño” (cf. Teresa de Lisieux, Obras Completas, Monte Carmelo, 1998, p. 880-881). Este es el pequeño secreto de santidad de la Santa de Lisieux, que según el Papa Benedicto XVI “llegó al heroísmo de la perfección por la práctica de las virtudes, que derivan de la infancia espiritual”. Continúa diciendo el Papa en un hermoso discurso sobre Santa Teresita que ella “Llegó al heroísmo de la virtud”. 

Como este espacio es uno motivado a que seamos héroes de nuestra vida, de este tiempo y de la historia misma, quise hablar de Teresita del Niño Jesús pues, aunque es una de mis heroínas, dejó un legado maravilloso de vivir minutos heroicos fáciles de imitar para muchos. Ella descubrió que para esto es necesario la Gracia, la tenacidad y el amor, el amor que la hacía vencerse por encima de ella misma.

¿Queremos llegar al heroísmo de las virtudes como dice Benedicto XVI que hizo Teresita? Pues vivamos las virtudes como nos invita la Santísima Virgen del Rosario del Pozo. Ella cuando visitó Sabana Grande (en Puerto Rico) vino con una corona de siete estrellas sobre su cabeza, que además de representar los siete sacramentos de la Iglesia Católica, simbolizan las siete virtudes, esas que van en contra de los siete pecados capitales. Además, en los mensajes que ella dejó nos motiva, y hasta nos manda, a vivir en sus virtudes: “Protéjanse debajo de mi manto y vivan en mis virtudes”. (2do., 3ero. Y 4to.mensaje).

Vivir las virtudes de la Virgen del Pozo (humildad, generosidad, castidad, paciencia, templanza, caridad y diligencia) es un acto heroico que día a día se puede producir en nuestras vidas. Siguiendo los pasos de Santa Teresita encontraremos muchas oportunidades de, con las virtudes, ser santos en las pequeñas cosas, y eso amigos míos, en este tiempo en que vivimos, es de héroes. Para hacerlo más práctico vamos a cada día de la semana vivir una virtud, ¿Qué les parece? Empecemos con el lunes y la virtud de la humildad; el martes, la generosidad; el miércoles, la castidad y así sucesivamente, hasta que nos acostumbremos y seamos seres virtuosos. ¡Animo! ¡Especialmente a los jóvenes pues el mundo necesita héroes santos! Ustedes tienen todo el empuje y fuerza para lograr retos, como lo hizo Teresita de Lisieux. 


sábado, 12 de septiembre de 2009

VIVES UN MINUTO HEROICO

Si día a día y minto a minuto practicas las normas de educación social, te puedes convertir en un héroe. En estos tiempos estas normas se han deteriorado, de modo tal que son pocos los educados y sobresalen en medio de los demás. Respetar y ser condescendientes, haciendo que la vida de los que nos rodean sea agradable, es cualidad de verdaderos héroes. ¿Por qué? Simplemente porque quien es educado no se deja llevar por sus instintos, no busca satisfacerse por encima del bien común. Generalmente aquello que nos satisface no coincide con lo del otro, a quien debemos respeto y deferencia.

Que la Purísima del Pozo te ayude a vivir la virtud de la caridad.

martes, 8 de septiembre de 2009

BIENAVENTURADA VIRGEN MARIA


"Oh bienaventurada y dulcísima Virgen María, Madre de Dios, toda llena de misericordia, hija del Rey supremo, Señora de los Angeles, Madre de todos los creyentes: hoy y todos los días de mi vida, deposito en el seno de tu misericordia mi cuerpo y mi alma, todas mis acciones, pensamientos, intenciones, deseos, palabras, obras; en una palabra, mi vida entera y el fin de mi vida; para que por tu intercesión todo vaya enderezado a mi bien, según la voluntad de tu amado Hijo y Señor nuestro Jesucristo, y tú seas para mi, oh Santísima Señora mía, consuelo y ayuda contra las asechanzas y lazos del dragón y de todos mis enemigos." (Santo Tomas de Aquino)

domingo, 6 de septiembre de 2009

SOLO POR HOY

Papa Juan XXIII

Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí mismo.

Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en este.

Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que todas las circunstancias se adapten a mis deseos.

Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

Sólo por hoy haré por lo menos una sola cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré a cabalidad, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

Sólo por hoy creeré aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.

Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y creer en la bondad.

sábado, 5 de septiembre de 2009

VIVES UN MINUTO HEROICO CUANDO…

Antes de hablar de ti mismo reflexionas si lo que vas a decir está dirigido a levantar tu vanidad y orgullo o se trata es algo que va a beneficiar o perjudicar a los que te escuchan. Esto es un detalle que muchas veces se pasa por alto. Estamos inmersos en un mundo donde se busca la autoestima desmedida y la soberbia se disfraza de diferentes formas, aun en medio del mundo religioso. Sin embargo debemos de tener en cuenta que precisamente cuando nos ensalzamos a nosotros mismo es cuando los demás nos rechazan. Sigamos la máxima evangélica de que “el que se humilla será ensalzado” (Lc. 18, 14).

Que la Purísima del Pozo te de la gracia de vivir la virtud de la humildad.

viernes, 4 de septiembre de 2009

ORACION DEL BUEN HUMOR


“Señor, dame una buena digestión y, naturalmente, algo que digerir.
Dame la salud del cuerpo y el buen humor necesario para mantenerla.
Dame un alma santa, Señor, que tenga siempre ante los ojos lo que es bueno y puro
De modo que, ante el pecado, no me escandalice,
sino que sepa encontrar el modo de remediarlo.
Dame un alma que no conozca el aburrimiento, los ronroneos,
los suspiros y los lamentos.
Y no permitas que tome demasiado en serio esa cosa entrometida que se llama “el yo”.
Dame, Señor, el sentido del humorismo.
Dame el saber reírme de un chiste para que sepa sacar un poco de alegría a la vida
y poder compartirla con los demás”. Amén

COSA TRISTE ES UN TRISTE SANTO


Un hombre quería entender a Dios y por eso vino ante El a preguntarle: -“Señor, ¿Qué es un millón de años para ti? Dios le contesto: -“Un millón de años es como un minuto”. Entonces el hombre le dijo:-“Dios, ¿Cuánto es un millón de dólares para ti?”. Dios le contesto:-“Un millón de dólares es como un centavo? El hombre pensó un ratito y dijo:-¿Podrías darme un centavo? Y Dios le respondió:-¡Cómo no! ¡Espera un minuto!

Quise comenzar este escrito con un chiste haciendo honor a una frase que he escuchado en relación a los cristianos y que la repito constantemente: “Cosa triste es un triste santo”. Sé que pertenece a un santo de nuestra Iglesia Católica pero no lo recuerdo, lo que sí es cierto es que esta frase me encanta.

El buen humor en una característica de aquellos que han comprendido esa frase de Santa Teresa que dice: “Solo Dios basta”. ¡Y es así! Pero aclaremos. No me estoy refiriendo al humor que ve con superficialidad la vida y no toma nada en serio o que se mantiene a base los demás. Al humor al que quiero referirme es al que tiene como fundamento vivir la plenitud de la vida en Dios, a través de fe y la esperanza.

Una peculiaridad del Evangelio es que hace un llamamiento constante a este buen humor, y si queremos llamarle alegría, hagámoslo. Lo vemos desde el Arcángel Gabriel que invita a la Virgen de Nazaret a alegrarse (Lc.1, 28), hasta el Apocalipsis con sus bienaventuranzas, pasando por tantas muestras de alegría de Jesús y de sus apóstoles aun después de la Resurrección. ¿O no nos parece gracioso la escena de un Zaqueo subiéndose a un árbol para escuchar la predica de Jesús (Lc.19, 4) o la de cuatro hombres quitando un techo para bajar a su amigo buscando que este sane (Mc.2, 1-11)? Es la alegría del Evangelio que se muestra a los pequeños y olvidados de este mundo.

Por la alegría que provoca el saber que un Dios nos ama y que nos muestra la grandeza de su amor a través del sacrificio perfecto de la cruz, es que debemos sentirnos alegres y manifestar esa característica propia del cristiano a través del sano humor. Los santos de nuestras Iglesia han vivido y transmitido este buen humor fruto de la alegría que llevaban en su corazón; de ahí, por ejemplo que contamos con un santo Tomas Moro, quien es el patrono del buen humor.

En sus mensajes dejados en Sabana Grande, Puerto Rico, la Virgen del Rosario del Pozo nos habla de la alegría. Ella nos invita a: “vivir complacidos en una vida de alegría sin fin, proporcionada por la gracia, pese a la cruz y al sufrimiento” (Frag. 4to.mensajes). ¿Qué nos está diciendo Ella? ¿Es posible tener alegría en medio de enfermedades, problemas económicos, familiares o sentimentales? ¿En medio de la situación que atraviesa esta humanidad? Por supuesto que sí, pero hay una condición: LA GRACIA, que es ese estado de amistad con Dios que lleva a tener una intimidad profunda con El. La Gracia la obtenemos a través de los sacramentos (Bautismo, Confirmación, Confesión, Eucaristía, Unción de los Enfermos, Orden Sacerdotal y Matrimonio), la oración y los sacrificios.

Les puedo dar testimonios de que he visto muchas personas con grandes sufrimientos y sin embargo transmiten una paz bien profunda, manteniendo un espíritu alegre, haciendo chistes hasta de su propia condición, pero esas personas llevan una vida de abandono (no conformismo) a Dios Nuestro Señor. Saben que los sufrimientos que padecen tienen un propósito y que algún día podrán, por la esperanza que tienen en la Vida Eterna, ser felices sin padecer; “…el nacimiento a la verdadera vida, donde ya no se muere y Dios nos proveerá todo sin sufrimiento” (Frag.6to. mensajes).


Vivamos alegres, tengamos sentido del humor ante lo difícil, lo duro y aquello que no comprendemos. Seamos felices y hagamos a los que nos rodean felices. Descubramos los miles de mensajes que Dios nos envía día a día, símbolo de su amor por nosotros. Y, si el cielo te envía limones, hazte una limonada; de igual manera, si tienes el cuello muy largo, ¡¿Que importa?! Las jirafas tienen ideas muy elevadas.