Hace unos años leí sobre una heroína francesa, había oído hablar de ella pero francamente no me motive conocer de su hazaña hasta que un sacerdote muy cercano me regalo una obra literaria escrita por Charles Peguy, podría decir que quede impresionada, me encanto. Me entusiasmo tanto que continúe leyendo sobre ella, sin lugar a dudas su vida y su legado despertaba en mi deseos de luchar por ideales que para algunos, y a veces para uno mismo, parecen imposibles. Hablo de Juana de Arco y la obra que leí “El misterio de la caridad de Juana de Arco”. Una verdadera heroína, para los franceses y para los católicos una santa. Pensando en la proeza de la “Doncella de Orleans” y al llamarla heroína, me motivo a reflexionar sobre los héroes.
Héroe es un personaje que representa al máximo los valores más importantes de su cultura de origen. Por lo general el héroe tiene unas habilidades sobrehumanas o cualidades en su personalidad que le capacita para hacer cosas extraordinarias y en beneficio (actos heroicos) de los demás. En tiempos pasados, los héroes, se identificaban como seres mitológicos que fueron protagonistas de leyendas que atrapaban la imaginación de la gente y en la que ellos hacían que el bien venciera el mal. En estos tiempos son otra cosa, aunque siguen haciendo que el bien venza sobre el mal.
Se podría diferenciar, sin ningún deseo de presentar una hipótesis, dos tipos de héroes: los que siguen siendo mitológicos, pero con poderes propios de la tecnología moderna (primero se veían hace unos años atrás en los comics, después en las películas, y en estos tiempos sobre todos en los juegos electrónicos) y los otros héroes que son mas humanos; son aquellos que salvan vidas y luchan por edificar un mundo mejor para su prójimo, de ellos quiero hablar. Es en este orden de ideas que vemos hombres y mujeres que a través de toda la historia de la humanidad han sabido arriesgar sus vidas por hacer el bien a los demás, por defender una filosofía positiva de vida (sea religiosa o social), por luchar por la libertad y el bienestar en su patria, etc.
Hay personas que dan un primer paso para ser héroes, muchas veces sin proponérselo. Y sucede cuando ante una situación de peligros rompen las barreras necesarias (miedos, angustias, etc.) para jugar un papel que tienen que ver con salvar una o más vidas. Por ejemplo, cuando una madre ve a su hijo atrapado bajo las gomas de un camión, no se detiene a pensar si puede o no levantarlo, o que padece de una hernia o de dolores de espalda, simplemente, se arroja al hijo y levanta el vehículo y rescata a su amado. ¡Se trata de tomar decisiones!
Sin embargo hay otros que se hacen, pues toda su vida es un acto de heroísmo, son aquellos que en su cotidianidad y en el fiel cumplimiento de sus deberes sin proponérselo se convierten en verdaderos héroes. ¿Como lo hacen? ¡Negándose a sí mismos y siendo valientes! Cualidad maravillosa de un héroe, la valentía. Sin miedo y con valentía asumen la retadora experiencia de comenzar a negarse y arrojar de sí mismos el egoísmo.
Vencerse a sí mismo, no es meramente una decisión, empieza por una determinación: ¿qué está primero: yo o lo que amo? Los héroes surgen por el amor, ya sea un amor humanista, altruista, o por un amor más sublime y eterno y por tanto, más firme y universal. Si no fuera porque se piensa primero en el otro, que en sí mismo, nunca hubieran surgido ni surgirían los héroes. Primero hay que ser héroe de la propia vida. ¿O no? Para vencer el mal con el bien, que es lo que hacen los héroes: la batalla primera es en uno mismo, y luego nos vamos a otro campo de lucha. Pero primero con la propia persona.
He conocido de tantos héroes en otras épocas, por supuesto por la historia que es la forma simple de viajar en el tiempo, pero también se de héroes de este presente histórico que vivimos. Personas de diferentes lugares, de diversas condiciones socio-culturales, profesionales o analfabetos, niños, jóvenes, adultos o ancianos, en fin, todos ellos enseñan con su ejemplo que ser héroe es cuestión de edificar el “poder”, a través de la negación, de fortalecer la voluntad con pequeños o grandes actos es como elevan su espíritu.
Ese poder se llama GRACIA, la recibimos de Dios y con ella podremos conocer y vivir unas herramientas que son la fuente de edificación de un ser heroico. Virtudes para algunos, valores para otros, pero en definitiva son maravillosas; me refiero a la humildad, generosidad, castidad (pureza de intención e integridad), paciencia, templanza, caridad y diligencia. Con las virtudes podremos ser héroe de nuestra propia vida y de las de otros, y ¿saben qué? La humanidad necesita héroes, no estamos hablando de Superman, el Hombre Araña o los Hombres X; el mundo necesita de héroes que subliminizan el Ser venciendo el “yo” con el bien. El mundo nos necesita como semilla nueva que ha de geminar en una generación diferente que restituya el amor de Dios sobre todas las cosas. Así que nos es tan complicado ser héroe, solo se comienza con la determinación de serlo.
Hay personas que dan un primer paso para ser héroes, muchas veces sin proponérselo. Y sucede cuando ante una situación de peligros rompen las barreras necesarias (miedos, angustias, etc.) para jugar un papel que tienen que ver con salvar una o más vidas. Por ejemplo, cuando una madre ve a su hijo atrapado bajo las gomas de un camión, no se detiene a pensar si puede o no levantarlo, o que padece de una hernia o de dolores de espalda, simplemente, se arroja al hijo y levanta el vehículo y rescata a su amado. ¡Se trata de tomar decisiones!
Sin embargo hay otros que se hacen, pues toda su vida es un acto de heroísmo, son aquellos que en su cotidianidad y en el fiel cumplimiento de sus deberes sin proponérselo se convierten en verdaderos héroes. ¿Como lo hacen? ¡Negándose a sí mismos y siendo valientes! Cualidad maravillosa de un héroe, la valentía. Sin miedo y con valentía asumen la retadora experiencia de comenzar a negarse y arrojar de sí mismos el egoísmo.
Vencerse a sí mismo, no es meramente una decisión, empieza por una determinación: ¿qué está primero: yo o lo que amo? Los héroes surgen por el amor, ya sea un amor humanista, altruista, o por un amor más sublime y eterno y por tanto, más firme y universal. Si no fuera porque se piensa primero en el otro, que en sí mismo, nunca hubieran surgido ni surgirían los héroes. Primero hay que ser héroe de la propia vida. ¿O no? Para vencer el mal con el bien, que es lo que hacen los héroes: la batalla primera es en uno mismo, y luego nos vamos a otro campo de lucha. Pero primero con la propia persona.
He conocido de tantos héroes en otras épocas, por supuesto por la historia que es la forma simple de viajar en el tiempo, pero también se de héroes de este presente histórico que vivimos. Personas de diferentes lugares, de diversas condiciones socio-culturales, profesionales o analfabetos, niños, jóvenes, adultos o ancianos, en fin, todos ellos enseñan con su ejemplo que ser héroe es cuestión de edificar el “poder”, a través de la negación, de fortalecer la voluntad con pequeños o grandes actos es como elevan su espíritu.
Ese poder se llama GRACIA, la recibimos de Dios y con ella podremos conocer y vivir unas herramientas que son la fuente de edificación de un ser heroico. Virtudes para algunos, valores para otros, pero en definitiva son maravillosas; me refiero a la humildad, generosidad, castidad (pureza de intención e integridad), paciencia, templanza, caridad y diligencia. Con las virtudes podremos ser héroe de nuestra propia vida y de las de otros, y ¿saben qué? La humanidad necesita héroes, no estamos hablando de Superman, el Hombre Araña o los Hombres X; el mundo necesita de héroes que subliminizan el Ser venciendo el “yo” con el bien. El mundo nos necesita como semilla nueva que ha de geminar en una generación diferente que restituya el amor de Dios sobre todas las cosas. Así que nos es tan complicado ser héroe, solo se comienza con la determinación de serlo.
Dado estos términos, cabe algunas preguntas: A los seres humanos de estos tiempos, ¿Nos interesa ser héroes? ¿Qué tipo de héroes necesita la humanidad? ¿Es posible convertirse en un héroe? O ¿Qué pued pasar para que nos convirtamos en uno? ¿Realmente se necesitan ser “especial” para ser un héroe? Por ahora lo que si podríamos determinar a ciencia cierta es que SI es posible convertirse en un héroe y de que no se necesitan poderes “especiales” para serlo.


